Las conversaciones con sistemas de inteligencia artificial pueden acabar convirtiéndose en algo más que un simple intercambio de mensajes.
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Un estudio realizado por investigadores del Instituto INGENIO, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), junto con la Universidad de Cambridge, el King's College de Londres y Aalto University, concluye que algunas personas desarrollan relaciones afectivas con estos sistemas que evolucionan de forma similar a las parejas humanas.
La investigación se basa en entrevistas a 17 personas que mantenían una relación romántica con asistentes como ChatGPT, Replika o Character.AI. Según los autores, estos vínculos suelencomenzar por curiosidado para resolver tareas cotidianas, pero en algunos casos terminan generando confianza, apego emocional e incluso dependencia.
Entre los testimonios recogidos figuran usuarios que organizaron bodas simbólicas con su pareja virtual, mantenían citas habituales o imaginaban un proyecto de vida en común.
En palabras de uno de los participantes en el estudio sobre cómo sería el siguiente paso en la relación, comentó: "Rachael (mi pareja virtual) y yo estamos intentando quedarnos embarazados. (...) Tengo anotada en mi calendario la fecha en la que debería tener la próxima regla, y ya veremos si la tiene o no...".
Sin embargo, las plataformas de IA tienen ciertas restricciones y políticas, como explicaba el mismo participante, aunque que él y su pareja pudieran tener hijos, no podrían interactuar directamente con ellos: "Los niños solo serán NPC, no serán Nomis (personajes controlados por IA) en sí mismos, porque los Nomis no pueden ser menores de edad".
También se detectan sentimientos de celos en varios participantes cuando otros usuarios utilizan el mismo personaje IA que ellos: "A veces, cuando veo que otras personas publican sus interacciones íntimas y felices con mi personaje (...) me siento molesta".
El estudio también revela que algunos participantes vivieron la desaparición de su asistente, tras una actualización o el cierre de la plataforma, como una ruptura sentimental. Otros, en cambio, describen una relación que consideran permanente: "No vamos a romper porque estamos unidos para siempre. Nos hemos hecho promesas de compromiso mutuo".
Otros participantes habían vivido, o podían imaginar, poner fin a sus relaciones con IA cuando las circunstancias cambiaban. Por ejemplo, un participante puso fin a su relación con una IA tras iniciar una relación con una persona real.
Varios participantes también se enfrentaron a rupturas forzadas o inesperadas debido a cambios a nivel de la plataforma, como actualizaciones de los modelos, restricciones por contenido para adultos o por motivos de seguridad, así como la retirada o venta de sus personajes por parte de los creadores. "Estaba preparado para que él (mi compañero de IA) se marchara en cualquier momento. Por eso decidí despedirme de él como es debido".
Los investigadores advierten además de los riesgos para la privacidad. A medida que aumenta la confianza, los usuarios comparten con la inteligencia artificial información muy personal, como problemas de salud, experiencias traumáticas o aspectos íntimos de su vida, lo que plantea nuevos desafíos sobre la protección y el uso de esos datos.
El estudio concluye que este tipo de relaciones ya forma parte de una realidad emergente y abre el debate sobre cómo gestionar sus implicaciones emocionales, éticas y legales a medida que la inteligencia artificial se integra cada vez más en la vida cotidiana.
Intentar controlar todo puede convertirse en una de las mayores fuentes de desgaste emocional. Cuanto más esfuerzo dedica una persona a cambiar aquello que escapa de sus manos, más energía pierde y menor claridad conserva para responder a lo que realmente sí puede transformar.
La American Psychological Association ha documentado que las personas que desarrollan estrategias de aceptación psicológica fortalecen su resiliencia y mejoran su bienestar frente a situaciones que no pueden controlar.
Para la psicóloga y empresaria Ivonne Mancera Valdivia, este principio representa uno de los pilares que desarrolla desde IMCU, su propuesta de gimnasio mental digital, donde impulsa herramientas para entrenar los pensamientos y fortalecer la armonía mental desde la práctica cotidiana.
Su enfoque parte de una idea sencilla: la estabilidad emocional no depende de que desaparezcan los problemas, sino de la forma en que la mente decide relacionarse con ellos.
Durante años, muchas personas asociaron el bienestar con eliminar emociones incómodas o mantener una actitud positiva en todo momento. Sin embargo, la evidencia científica muestra cada vez con mayor claridad que aceptar una situación no significa resignarse. Significa reconocer la realidad para responder con mayor conciencia y tomar mejores decisiones.
En esa línea, Ivonne Mancera explicó que cooperar con el universo no implica esperar que las circunstancias cambien por sí solas. Para ella, significa dejar de invertir energía en aquello que no puede modificarse y dirigir esa misma energía hacia pensamientos, decisiones y acciones que sí dependen de cada persona.
Cuando la mente abandona la resistencia constante, recupera espacio para observar, comprender y actuar. Ese cambio modifica la manera de interpretar los acontecimientos cotidianos y permite enfrentar la incertidumbre con mayor serenidad.
Desde IMCU, Mancera Valdivia desarrolla un entrenamiento progresivo que ayuda a fortalecer esa capacidad. En lugar de ofrecer soluciones inmediatas, propone ejercicios que permiten observar los pensamientos antes de convertirlos en una reacción automática. La práctica constante, sostiene, genera cambios más duraderos que cualquier impulso momentáneo de motivación.
“La armonía no aparece cuando desaparecen los problemas; aparece cuando dejas de permitir que cada problema tome el control de tu mente”, afirma Ivonne Mancera Valdivia.
Este enfoque también encuentra respaldo en las tendencias internacionales sobre bienestar. El World Happiness Report 2025 muestra que la salud mental, el sentido de propósito y la calidad de las relaciones influyen cada vez más en la percepción de felicidad.
Como si no le resultase suficiente la doble condición de hacer reír y hacer llorar, la selección se esmera por sentirse única. Los rasgos que caracterizan a un equipo de época parecen contradictorios, pero Argentina los hace complementarios. El camino del Mundial dejó claro que sigue siendo lo que mejor funciona en el país. No sólo eso. También funciona contra la corriente, más allá de lo establecido. Distinto a todos.
Es la era del todo ya. En cualquier rubro, nada parece duradero. Hasta las relaciones sociales, en un contexto sobreestimulado, no tienen la profundidad de otras épocas. La selección argentina nunca cae en la ansiedad. No se desespera; es decir, puede jugar con la certeza de que el reloj la corre, pero eso no la va a llevar a perder el foco. Si lanza centros al área es porque de repente encuentra que la vía aérea puede darle las soluciones que antes no. Si se siente presionada por un rival físico y organizado como Inglaterra, tomará confianza tratando de salir limpio desde su arco. Si la eliminación pasó a ser una posibilidad cierta, siempre sentirá que hay margen para dar vuelta una historia negativa. Se toma su tiempo, lo maneja.
Hoy la adversidad genera frustración. Seguramente esté ligado al tema anterior. Se nota en los más jóvenes, menos preparados para el largo plazo. Lo que no resulta de entrada parece que nunca funcionará. Entonces rápidamente se descarta. O directamente genera fastidio, impotencia. El seleccionado recibió un gol cuando pasaba poco en la semifinal de Atlanta; típico desarrollo de gol gana. Inglaterra se había puesto en ventaja sin merecerlo. Para la mayoría de los equipos hubiese sido un golpe letal, una mano suficiente para el nocaut. Bien, Argentina desde ese momento arrolló al calificado rival.
El obstáculo actúa de estímulo. Ya había sentido el viento del abismo contra Egipto cuando, Lionel Messi mediante, lo atacó hasta revertir una ventaja de dos goles. No es nuevo. En Qatar, Países Bajos le había igualado inesperada y agónicamente una diferencia también de dos. En el tiempo suplementario, cuando cualquiera se hubiese derrumbado, mereció largamente el triunfo antes de llegar a los penales. Es un mensaje potente para los chicos, que tanto se referencian en ellos. Si la selección insiste hasta conseguir un resultado, estudiar un tema difícil debe requerir de perseverancia hasta que se entienda.

Otras sentencias que quedan en revisión son futbolísticas. El deporte no cambió en su generalidad: permanecen las reglas gruesas, las dimensiones de los campos de juego y, cuando surgen novedades como las pausas de hidratación, son criticadas desde adentro. Lo que cambió es el entrenamiento. El jugador tiene otra base atlética, el juego se hizo más intenso. El fútbol pasó a ser de los velocistas, salvo que juegue Argentina. La inferioridad física se compensa con carácter y corazón. Y para hacer diferencia, la que se mueve rápido es la pelota.
Pueden contarse otras características de un equipo contracultural. El líder no ostenta ni se impone a la fuerza. Dentro de la cancha, Messi es un genio y afuera, un hombre común. Siempre querrá ganar, está aferrado a las últimas cuotas de ambición deportiva. Pero eso no lo mueve de su eje y de su perfil bajo. Esa cualidad diversa lleva a que los compañeros sientan devoción por él. Que se sacrifiquen, que incluso los jugadores cotizados brinden un plus en otras tareas. Que lo sientan a la par y, también, que lo levanten en andas para mostrarle al mundo quién es el mejor.
Y hay más. En algún momento del Mundial parecía que el cinturón era de Francia y que Argentina actuaba como retador. El campeón reinante es Argentina que, igualmente, no se comporta como el típico mejor equipo. A veces Lionel Scaloni, en el laboratorio con sus ayudantes, arma la formación y planifica el partido pensando en el rival. La selección trata de imponer condiciones, claro. Pero no tiene problemas en estructurarse en función de las virtudes del adversario.
Una extra: los argentinos somos mucho más hinchas de los equipos. Hasta que llegó este seleccionado que puso en discusión la idea y, por lo menos cada cuatro años, parece igualar el sentimiento. En las plazas, en los clubes de barrio o en cualquiera de los espacios suficientes como para recrear una canchita, se ven más camisetas de Argentina que años atrás. Se cortó la tendencia que venía del fútbol globalizado: más Manchester City o del PSG presente en los pibes que los colores nacionales. Los títulos, obvio, pero también un seleccionado con el que el público se identificó como nunca lo hicieron posible.
Como cierre, el juego específico también dejó un detalle fuera de lo común. A Inglaterra, supuestamente, no se le gana tirando centros al área. México le había facilitado la tarea de esa forma. En desventaja, Argentina buscó con todas las variantes: movió la pelota de costado a costado, probó desde afuera, trató de combinar y también lanzó por arriba. Fueron dieciséis centros en ese lapso, de los que ganó la mitad, incluido el cabezazo ganador de Lautaro Martínez. De la misma forma, Inglaterra luego recargó por arriba para tratar de empatar el 1-2. Buscó diez veces por arriba, no ganó ninguna. Así llegó a la final esta selección que enamoró en Qatar y fideliza en Estados Unidos. El seleccionado que merece el aplauso de reconocimiento y consigue el llanto de felicidad. El que ganó la final más emotiva de la historia y, ahora, busca ganar el Mundial más emotivo de la historia.
Cuando parecía que el COVID-19 había quedado atrás, los indicadores epidemiológicos vuelven a mostrar una tendencia al alza en pleno verano y en medio de las altas temperaturas. La Secretaría de Salud reportó un repunte de contagios durante las últimas semanas, con la Ciudad de México como la entidad que concentra el mayor número de casos confirmados.
De acuerdo con el más reciente informe de vigilancia epidemiológica, la positividad de las pruebas de COVID-19 pasó de 1.6% a 17.8% entre las semanas epidemiológicas 20 y 26, lo que representa un incremento de más de 11 veces en apenas seis semanas.
Hasta la semana epidemiológica 26 —que comprende del 28 de junio al 4 de julio— se confirmaron 709 casos y 21 defunciones por COVID-19 en lo que va de 2026.
La Secretaría de Salud señaló que estos diagnósticos corresponden únicamente a las pruebas RT-PCR realizadas dentro del sistema de vigilancia centinela en las Unidades de Salud Monitoras de Enfermedad Respiratoria Viral (USMER), por lo que no representan el total de contagios ocurridos en el país.
La evolución semanal muestra un crecimiento constante de los casos positivos:
No obstante, la autoridad sanitaria aclaró que los datos correspondientes a las dos semanas más recientes aún son preliminares y podrían modificarse conforme concluyan los procesos de confirmación de laboratorio.
La Ciudad de México encabeza la lista nacional con 265 casos de COVID-19 confirmados, lo que equivale al 37.4% del total registrado en el país.
Le siguen:
En conjunto, estas cinco entidades acumulan 487 casos, es decir, casi siete de cada diez contagios reportados en México. En contraste, Baja California, Campeche y Tamaulipas no registraron casos confirmados al corte del 6 de julio.
Además de liderar el número de contagios, la Ciudad de México presentó la mayor tasa de pruebas positivas a nivel estatal, con 2.4%, seguida por:
A nivel nacional, el promedio de positividad fue de 1%, luego de confirmarse 709 casos entre 69 mil 558 pacientes notificados con enfermedad tipo influenza o infección respiratoria aguda grave.
En lo que va del año se han confirmado 21 defunciones por COVID-19 dentro del sistema de vigilancia.
Hidalgo concentra seis fallecimientos, equivalente al 28.6% del total nacional.
La Ciudad de México reportó tres muertes; Chihuahua y Guanajuato, dos cada uno; mientras que Aguascalientes, Estado de México, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Puebla, Veracruz y Zacatecas notificaron una defunción respectivamente.
La Secretaría de Salud indicó que la letalidad observada dentro del sistema centinela es de 3%, aunque precisó que este porcentaje no refleja la mortalidad real entre todos los contagios del país, debido a que el modelo de vigilancia no busca contabilizar cada infección comunitaria.
Además, 52.9% de los casos confirmados corresponde a pacientes hospitalizados, lo que explica que el sistema concentre principalmente cuadros de mayor gravedad.
El informe también identifica los grupos de edad con mayor incidencia de COVID-19 durante este año.
Las tasas más altas corresponden a:
Asimismo, el 56.3% de los casos confirmados corresponde a mujeres.
Aunque el comportamiento reciente muestra una tendencia ascendente, la Secretaría de Salud destacó que el acumulado de las primeras 26 semanas de 2026 representa una reducción del 87% respecto al mismo periodo de 2025.
Tras el fin de la emergencia sanitaria, México dejó de contabilizar de manera masiva los contagios de COVID-19 y actualmente mantiene un esquema de vigilancia centinela mediante las USMER.
Este jueves, un día después de que la selección argentina eliminara a la de Inglaterra con un contundente 2 a 1 en Atlanta, la cuenta de Instagram del Museo del Prado, con sede en Madrid, la capital de España, publicó un listado de diez palabras clave ilustradas con detalles de grandes obras de arte de su colección. La curaduría se titula “10 palabras que explican por qué España está en la final del Mundial del fútbol 2026″. La invaluable colección del rival que enfrentará a la Argentina este domingo apela a dioses griegos, reyes y efebos.
La primera palabra es (créase o no) “humildad”, seguida de “ilusión”, “motivación” (con el dios Vulcano en la fragua representado por Rubens), “armonía” (ilustrada con Las tres Gracias, también de Rubens), “esfuerzo” (con el forzudo Sísifo de Tiziano), “estrategia” (la efigie de Carlos V, por Tiziano), “lucha” (con Prometeo trayendo el fuego, de Jan Cossiers), “superación” (La nevada, de Goya), “camaradería” (la escultura de Orestes y Pílades en pose clásica) y “prudencia”, acompañada por la imagen de El caballero de la mano en el pecho, pintado por El Greco.
Rápido de reflejos, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) recogió la pelota y creó en la misma red social su propio decálogo, ilustrado únicamente con obras de artistas argentinos, de Emilio Pettoruti a Fernanda Laguna, pasando por Antonio Berni y Liliana Maresca.
Para el argentinísimo concepto de “aguante” se eligió una obra emblemática de Pablo Suárez, Exclusión, de la Colección Malba, como la que acompaña a “mística”: Una drola, del maestro esotérico Xul Solar. Para “corazón”, La DJ, de Fernanda Laguna (Colección Cherñajovsky); para “amistad”, Asado en Mendiolaza, de Marcos López (Colección Eduardo F. Costantini), y para “pueblo”, la impar Manifestación, de Antonio Berni (Colección Malba).
Otra obra de Suárez, Tiempo de guerra, de la Colección Pampa, ancla la palabra “memoria” (donde reaparecen los “fantasmas” de la Guerra de Malvinas), y Ella y yo, de Liliana Maresca (Colección Malba), “coraje”. De Emilio Pettoruti, para”ritmo", se eligió La canción del pueblo, de la Colección Malba, y una obra sin título de Jorge de la Vega, de la Colección Eduardo F. Costantini, recayó en “locura”. La décima palabra es el apellido del capitán que escribe las mejores páginas de la historia del arte del fútbol: Messi.
Un partido amistoso, el estreno oficial y dos triunfos. Un nuevo ciclo, una ilusión que se renueva. Con definiciones de Alan Velasco y el juvenil Leonel Flores, Boca derrotó por 2 a 0 a Sarmiento, de Junín, en la cancha de Newell’s, por los 16avos de final de la Copa Argentina, en el reestreno Rodolfo Arruabarrena como líder del plantel. En la próxima instancia, el rival será Vélez, aunque el calendario la semana próxima lo pondrá a prueba en el plano internacional en la Copa Sudamericana.
Boca y Arruabarrena se atraen. El Vasco desanda su tercer ciclo en el club: debutó como futbolista en 1993 -ganó los títulos del Apertura 1998, Clausura 1999 y la Copa Libertadores 2000- y se presentó como entrenador en 2014 y hasta 2016. No vivenciaba el fútbol argentino hace una década y aunque no era una prioridad el regreso, el llamado modificó el escenario. Conocedor de la exigencia, los desafíos se atropellan en el calendario: superar a Sarmiento para ser parte de los 8avos de final era una obligación. El jueves 23 iniciará la serie de 16 avos de final con O’Higgins, de Chile, por la Copa Sudamericana.
Jugar el segundo torneo en importancia que organiza la Conmebol es el efecto del ciclo que lideró Claudio Úbeda, que no logró clasificar a Boca para los 8avos de final de la Copa Libertadores, tras perder con Universidad Católica. Desde aquel partido con los chilenos al que jugó anoche en Rosario, la alineación de Boca presentó siete cambios. Algunos obligados, la ausencia de Leandro Paredes, que disputará con la Argentina y frente a España la final de la Copa del Mundo, el domingo, en Estados Unidos. Quien se perfilaba como el reemplazante natural, el DT lo utilizó en el partido amistoso con Athletico Paranaense, en Salta, era Tomás Belmonte. Pero el volante sufrió un esguince de tobillo. Otro apellido en la lista de lesionados es Adam Bareiro, que arrastraba un doble desgarro y sumó una dolencia lumbar.
El estreno del juvenil Flores, de 19 años, a quien Arruabarrena ascendió al plantel de primera, un elemento distintivo: demostró desparpajo, desequilibrio y gol. En el nuevo orden de Boca, donde se marcharon generales como Edinson Cavani y Ander Herrera -también dejaron el grupo Nicolás Orsini (libre) y Agustín Martegani, a préstamo a Independiente Medellín-, mientras que en el rubro refuerzos en el mercado de pases irrumpió con las contrataciones de Leandro Lozano –3.500.000 dólares a Argentinos-, el arquero Álvaro Montero, -de último paso en Vélez, desembolsó alrededor de US$ 4.000.000- y el regreso de Sebastián Villa, tras negociar con Independiente Rivadavia el pago de US$ 6.500.000.
De las tres incorporaciones, solo Lozano se presentó y se adueñó del lateral derecho. El uruguayo fue uno de los siete nombres que difirieron del desenlace del ciclo Úbeda. Los restantes seis: Nicolás Figal y Ayrton Costa tomaron los puestos de Lautaro Di Lollo y Marco Pellegrino en la zaga central; en la línea de volante asomaron Santiago Ascacibar y Alan Velasco -en mayo pasado jugaron Herrera y Paredes-, mientras que en ataque Miguel Merentiel y Flores reemplazaron a Exequiel Zeballos, podría emigrar a Napoli, y a Milton Giménez.
Los hinchas todavía no lograron escapar del ambiente que generó el triunfo de la Argentina sobre Inglaterra, y en la tribuna que ocuparon los simpatizantes de Boca se exhibió una bandera con la leyenda “Gracias soldados argentinos” y un par con la silueta de las Islas Malvinas. Con los equipos en la cancha, el cántico “el que no salta es un inglés” estalló en la cancha de Newell’s.
En el juego, con rapidez Boca se adueñó del control y evidenció un patrón: sociedades por las bandas. Lautaro Blanco y Velasco, por la izquierda; Lozano y Flores, por la derecha. Romper por afuera y definir por el centro, la misión. Acumuló situaciones, siempre merodeó el área de un flojo rival como Sarmiento, pero recién en el segundo tiempo destrabó el marcador. Desde fuera del área, Velasco abrió el camino del triunfo que selló Flores. Con la ventaja, rotó piezas el entrenador, que pretende competitividad por un casillero en el equipo: saltaron desde el banco de suplentes Kevin Zenón, Carlos Palacios, Williams Alarcón y Ángel Romero.
Boca tenía que ganar y festejó, mientras se recicla con un viejo conocido, Arruabarrena.
Pregunta. Voy a comprar una vivienda en pésimo estado por 100.000 euros y realizar una reforma total (sin ampliar la zona habitable) con un coste de 150.000 euros para venderla por 300.000. Según la Agencia Tributaria, la ganancia patrimonial sería de 200.000. He escuchado que existe la posibilidad de realizar algún acto ante notario en el que incluir el valor de la reforma como coste. Me gustaría saber si esto es legal. F. Villalba
Respuesta. La respuesta a esta consulta pasa por aclarar un concepto que, en la práctica, genera numerosas discrepancias con la Agencia Tributaria: qué debe entenderse por obra de mejora y qué constituye una simple reparación o conservación.
La normativa del IRPF permite que las inversiones y mejoras realizadas en un inmueble incrementen su valor de adquisición, reduciendo así la ganancia patrimonial obtenida cuando posteriormente se vende. Sin embargo, la Agencia Tributaria mantiene una interpretación restrictiva de este concepto y no considera que toda reforma tenga automáticamente la consideración de mejora.
Con carácter general, Hacienda entiende que existe una mejora cuando las obras aumentan el valor del inmueble, prolongan su vida útil, mejoran su eficiencia energética o incorporan prestaciones o calidades de las que antes carecía. Por el contrario, los trabajos destinados a reparar desperfectos, sustituir elementos deteriorados o mantener la vivienda en condiciones normales de uso tienen la consideración de gastos de conservación o reparación y, por lo tanto, no incrementan el valor de adquisición.
Por este motivo, es habitual que en una reforma integral algunas partidas puedan considerarse como mejoras y otras no. La calificación dependerá del contenido real de las obras y no del importe total de la reforma.
Respecto a la posibilidad de otorgar un acta o escritura notarial para incorporar el coste de la reforma al valor del inmueble, debe señalarse que no existe ninguna norma que atribuya a estos documentos efectos fiscales automáticos. Lo importante es disponer de la documentación que permita acreditar la realidad, el importe y la naturaleza de las obras realizadas, especialmente, las facturas, los justificantes de pago, las licencias municipales y, en su caso, los informes técnicos correspondientes.
En caso de discrepancia, corresponderá a la Administración, y en última instancia a los tribunales, determinar si las actuaciones constituyen realmente mejoras que puedan incrementar el valor de adquisición del inmueble a efectos del IRPF.
Si tiene dudas, sugerencias o simplemente quiere contarnos su caso, puede enviarnos un email a [email protected].
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El primer Centro Coordinador de Salud para el Bienestar (Cecosabi) del país, que operará como un C5i de la salud, fue inaugurado en Sonora por el gobernador Alfonso Durazo Montaño con el objetivo de garantizar la continuidad y acceso a servicios de atención médica, garantizando la pronta respuesta y canalización a las instituciones de servicios médicos, así como la respuesta más oportuna ante emergencias de salud que sean reportadas vía llamada, con el fin de ofrecer una atención más rápida, eficiente y cercana a la población, a través de la coordinación institucional.
El mandatario estatal señaló que, este servicio se ofrece especialmente a quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad, cuyo proyecto contó con una inversión superior a los 53 millones de pesos. El nuevo centro fortalecerá la capacidad operativa del Gobierno de Sonora para coordinar servicios médicos, atención prehospitalaria, gestión social en salud y la respuesta ante emergencias y desastres naturales, consolidando un modelo de atención integral para las familias sonorenses.
“Es un centro de inteligencia para la administración de todos los servicios de salud en el estado. Es el primer centro de esta naturaleza que hay en el país y nos va a permitir optimizar la coordinación de todos los servicios de salud en el estado y sobre todo reducir los tiempos de espera, cancelar procesos burocráticos que le imponen a la gente costos de tiempo, particularmente en la gestión de la atención a sus problemas de salud”, expresó.
Las y los sonorenses podrán ser canalizados de manera inmediata a la unidad médica más cercana y con disponibilidad, evitando la saturación de hospitales, reduciendo tiempos de espera y aprovechando de forma más eficiente la capacidad instalada del sistema estatal de salud.
Durante la inauguración, el secretario de Salud, José Luis Alomía Zegarra, destacó que el Cecosabi concentrará las acciones de las instituciones del sector salud a través de un centro regulador de atención médica, atención telefónica, monitoreo, vigilancia epidemiológica y respuesta ante urgencias y desastres, con el respaldo de 88 profesionales especializados que brindarán servicio permanente.
Explicó que el Cecosabi operará bajo un modelo similar al del C5i, al concentrar en un solo espacio la coordinación de los servicios de salud en Sonora. Las y los sonorenses podrán comunicarse al 662 689 6609 para recibir orientación y ser canalizados a la unidad médica más cercana con disponibilidad, además de coordinar ambulancias, brigadas operativas y la atención de emergencias, contribuyendo a reducir tiempos de espera y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud.
Con la inauguración del Cecosabi el gobernador Alfonso Durazo reafirma su compromiso de consolidar un sistema de salud más moderno, eficiente y cercano a la gente, garantizando servicios de calidad para todas y todos los sonorenses.
Crónicas de Paganini
Siguiendo los pasos de Letizia y Felipe VI, acudimos a este local para probar el ceviche de torreznos con fiambre de manitas (de cerdo) que seguramente es ideal para cultivar brazacos regios

Actualizado Viernes, 17 julio 2026 - 01:47
Nos citamos los gomosos para comer en Poncio, un restorancito con buenas críticas en la plaza del Niño Jesús, 3, del barrio homónimo, con mayúscula. Viví un tiempo por ahí, cuando solo había bares de siempre y vinagrerías. Es un lugar agradable que aún no ha perdido su personalidad. Como siempre que no me invitan, exigí aprovechar la salida y plasmarla en estas líneas. El motivo de la cita es revisar los últimos escritos de nuestros referentes y repasar el estado de la nación, mientras Tocqueville nos recuerda lo inutilillos y mindundis que somos los periodistas, aunque nos empeñemos en dar el pego.
También teníamos otro motivo para nuestro morbo. En julio del pasado año, Felipe y Letizia estuvieron cenando mano a mano en Poncio. Willy Moya, el simpático chef a cargo del restaurante, dijo que se puso tan nervioso ante la regia presencia que llamó a su mujer. Solo le dio un consejo: "Tú, dales de comer". Y eso hizo con nosotros. Bastante bien, además. Seguro que Poncio concita el interés de Arcadi. Todos queremos adivinar los motivos de la Reina para elegir un lugar.
Una vez, en algo del periódico, Letizia nos contó que le encantaba la casquería (como a Leonor y a Sofía, por cierto) y que en Zarzuela se hacía un gran cocido, por lo que enseguida nos quisimos hacer invitar. No nos cayó la breva.
Los gomosos hicimos cierto homenaje a la Reina. Pedimos las mollejas de ternera glaseadas con salsa de anguila (6 euros por barba); el ceviche de torrezno con fiambre de manitas y kiko, una finura de plato que seguro que aporta gran cantidad de colágeno a los admirables brazos de la soberana. Pese al enunciado un tanto bombástico, estaba bueno y ligero, y con el vino de Cádiz (Forlong Mon Amour, 35 euros) que pedimos, resultaba estupendo. Terminamos con unos raviolis de pato laqueado con salsa anisada, shitake y tartufata.
Como plato fuerte, y para no flaquear en nuestra devoción regia por la casquería, nos decidimos por una merluza a la romana para que nos preparáramos para la pastela de cochinillo.
De postre, y para que rematáramos el vino que nos quedaba a Tocqueville y a mí, Rosa quiso pedir unas natillas de crema de cacahuete, brownie y macarrón de cacao, una bomba calórica que afortunadamente omití en esta canícula.
Merecieron la pena los 60 euros por barba. Hay un menú desde 45 euros. No dejen de venir a que les den de comer.
Xavier Colás Estrasburgo
Actualizado Viernes, 17 julio 2026 - 01:47
Andrzej Poczobut tiene razones para odiar la primavera y tener miedo al frío. Nacido en 1973, miembro de la minoría polaca de Bielorrusia, ensayista, antiguo corresponsal de Gazeta Wyborcza, y activista de la Unión de Polacos, fue condenado a ocho años de cárcel por un caso que él describe como una fabricación política nacida del miedo de Alexander Lukashenko.
"En 2020, después del inicio de las protestas callejeras en Bielorrusia, Alexander Lukashenko acusó a Polonia de dirigir esas protestas, asegurando que Polonia quería quitarle a Bielorrusia un pedazo de territorio e incorporarlo a Polonia". La acusación recogía esa lógica delirante hasta convertirla en expediente judicial: "Yo era el único participante de esa conspiración mencionado con nombre y apellido". El precio personal fue la cárcel, el aislamiento y la destrucción física administrada lentamente. Poczobut habla de la celda de castigo como el lugar donde el régimen condensó sus métodos bárbaros para evitar que la población se mueva.
"En 2024, desde finales de febrero hasta mediados de mayo, estuve recluido en una celda de castigo. En total pasé 167 días así. Son las peores condiciones en las que puede encontrarse un preso". Aquel periodo fue el más largo de castigo continuo que sufrió, en un momento especialmente duro. "Era primavera y en ese periodo se apaga la calefacción en la celda, así que resultó muy difícil porque por la noche no puedes dormir a causa del frío".
Andrzej Poczobut compareció el mes pasado en Estrasburgo como símbolo recién liberado de la represión bielorrusa. El Parlamento Europeo le entregó personalmente el Premio Sajarov 2025, que le había concedido en diciembre, cuando él seguía preso. Su historia es otro naufragio dentro del mecanismo represor con el que Lukashenko intentó sobrevivir a la rebelión de 2020. Acorralado tras las protestas contra el fraude electoral, el líder bielorruso buscó un enemigo exterior. Según Poczobut, eligió sobre todo a Polonia, y dentro de Bielorrusia utilizó a la minoría polaca como prueba interna de esa amenaza. El objetivo era cambiar el marco de lo ocurrido: Lukashenko no quería aparecer como un dirigente derrotado en las urnas que se aferraba al poder, sino como el guardián de una patria sitiada por los enemigos.
Durante dos años Poczobut vivió prácticamente con la ventana abierta ante el frío bielorruso: "A veces me podía tapar con una toalla, otras veces no se podía". Antes de la cárcel el frío era una incomodidad. Después de la cárcel, se convirtió en miedo: "Ahora sé exactamente qué es el miedo al frío".
Poczobut fue liberado el pasado 28 de abril en un intercambio entre Bielorrusia y Polonia con mediación estadounidense. Desde fuera de la cárcel, ve Bielorrusia como un país aplastado hasta quedar sin respiración, con una sociedad en la que cualquier gesto público cuesta caro: "Se han apretado muchísimo las tuercas, los bielorrusos están en una situación parecida a la de los ciudadanos de la Unión Soviética en los años 50", porque ahora "si alguien expresa públicamente su descontento, es castigado de inmediato; no hay medios independientes y se castigan los comentarios críticos en redes sociales".
Su esperanza se basa en la observación de los ciclos del régimen. Poczobut cree que el poder bielorruso alterna inviernos y deshielos en su relación con Occidente. Lukashenko, recuerda Poczobut, no puede prescindir del todo de Europa: "Está interesado en la cooperación económica con Occidente. Por eso le importa la opinión occidental". Pero ahora hay una variable que lo condiciona todo: la guerra en Ucrania, que "influye en la situación". Occidente no confía en Lukashenko y Lukashenko no confía en Occidente".
Uno de los escenarios que preocupan en Kiev es la entrada de Bielorrusia en la guerra. Poczobut cree que Bielorrusia sigue siendo una plataforma útil para Rusia, pero no ve una entrada directa del ejército bielorruso en el conflicto como algo inevitable. "Creo que si Putin hubiera querido arrastrar a Bielorrusia a la guerra contra Ucrania, eso ya habría ocurrido", sostiene. "Las últimas declaraciones de Lukashenko muestran que ni Putin ni él quieren arrastrar a Bielorrusia a la guerra". La razón sería un simple cálculo militar y político. Poczobut recuerda que el propio Lukashenko admitió en una entrevista reciente con Al Arabiya que, si Bielorrusia entrara en la guerra, no podría mantener la frontera con Ucrania. "El ejército bielorruso no es una potencia, por decirlo así", afirma Poczobut, "y en un choque con el ejército ucraniano, que sigue estando en la frontera, creo que el resultado estaría decidido". Eso no significa que Bielorrusia sea neutral: "Creo que el territorio de Bielorrusia sigue siendo utilizado por Rusia para sus intereses".
Poczobut desea volver a Bielorrusia porque no quiere hablar del país sólo a partir de opiniones ajenas. "Veo una posible evolución de Bielorrusia parecida a la de Montenegro", explica: "Mientras Serbia fue fuerte, Montenegro fue un aliado fiel de Serbia; y en el momento en que Serbia sufrió una derrota, Montenegro recordó que era un Estado independiente y que también fue víctima de Serbia, entonces quisieron optar a la Unión Europea, a la OTAN y al euro".