Argentina: miles acuden a ’la marcha de la bronca’ en Buenos Aires contra el plan económico de Javier Milei

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Los presentes expresaron distintos motivos de 'bronca' (enfado), desde la falta de empleo debido al cierre masivo de empresas (más de 30.000) hasta las deudas impagables que han contraído una buena porción de los argentinos.

Miles de personas acudieron este sábado a 'la marcha de la bronca', convocada principalmente por partidos de izquierda y desplegada en el centro de Buenos Aires, donde los manifestantes protestaron contra el programa económico del Gobierno del presidente argentino, Javier Milei.

Los presentes expresaron distintos motivos de 'bronca' (enfado), desde la falta de empleo debido al cierre masivo de empresas (más de 30.000) hasta las deudas impagables que han contraído una buena porción de los argentinos.

Una desocupada de 57 años, María Bellozo, dijo que acudió a la marcha porque está "harta" del Gobierno: "Del autoritarismo, de la represión, de no poder llegar a fin de mes".

"Se nos está matando de hambre. Es triste, me dan ganas de llorar, porque no merecemos esto", agregó Bellozo.

Los manifestantes se concentraron alrededor de las 15:00 hora local (18:00 horas GMT) en el Congreso para marchar hacia la Casa Rosada, sede del Ejecutivo nacional.

Primero se ubicaron los organismos de derechos humanos, las organizaciones estudiantiles y socioambientales y la Coordinadora de Jubilados, que agrupa a los pensionados que cada miércoles se manifiestan frente al Congreso en reclamo de mejores condiciones.

Detrás de todos ellos, marcharon los sindicatos de trabajadores y las agrupaciones políticas de izquierda que convocaron a la marcha.

"Es bronca pero también esperanza, de que a partir de la lucha, de la organización, de todas estas organizaciones gremiales, sociales, y de derechos humanos que conquistamos, vamos a poder construir algo distinto, democrático desde abajo", dijo Myriam Bregman, diputada del Frente de Izquierda y una de las organizadoras.

En total, según los organizadores, fueron más de 350 las agrupaciones políticas y sociales que se adhirieron, aunque también hubo muchas familias y ciudadanos de a pie.

Uno de los asistentes, Jorge Rosas, de 56 años, denunció la "falta de trabajo, falta de vivienda, los despidos que hay, los desalojos que hay".

Otro de los manifestantes, Rodolfo Giloso, de 59 años, señaló que la política económica del Gobierno está diseñada "para un puñadito de personas y no para la gran mayoría del país".

Durante el acto central se leyó un documento conjunto con críticas al programa económico del Gobierno, a la "complicidad" de los gobernadores provinciales y a la inacción de las principales centrales obreras del país, la Central General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA).

Bregman, principal oradora de la jornada, denunció la desfinanciación de las universidades, la salud pública y la cultura.

Pidió, además, a las centrales obreras que convocaran a una huelga general "para derrotar a Milei y a todo su plan".

"Denunciamos también el extractivismo que entrega los territorios, el agua y los bienes comunes a las corporaciones. La megaminería contaminante, el fracking, los desmontes y los agronegocios dejan enfermedades y destrucción ambiental mientras producen enormes ganancias privadas", expresó Bregman desde el escenario.

También se presentaron los trabajadores de la fábrica de neumáticos FATE, quienes llevan varios meses de lucha contra el cierre de la planta y los despidos.

La marcha, que tuvo su manifestación más multitudinaria en Buenos Aires, se replicó en otras 60 ciudades de Argentina, como Córdoba, Rosario y Tucumán.

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Canales que transmiten Boca Juniors vs. San Lorenzo: horarios del partido por la fecha 10 del Torneo Clausura

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Boca Juniors vs. San Lorenzo se enfrentan este domingo 20 de septiembre por la fecha 10 del Torneo Clausura de la Liga Profesional Argentina. El clásico se disputará desde las 2:45 p.m. (hora argentina) en el estadio Pedro Bidegain, conocido como Nuevo Gasómetro. El cuadro xeneize buscará sumar en su visita ante un San Lorenzo que intentará hacerse fuerte como local. ¿A qué hora juega Boca Juniors HOY y qué canales transmiten el partido por TV y streaming? Revisa todos los detalles del encuentro.

Consulta los canales de TV y plataformas online para ver el partido entre Boca Juniors vs San Lorenzo el domingo 20 de septiembre por la fecha 10 del Torneo Clausura de la Liga Profesional Argentina.

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Conoce qué canales de TV y dónde seguir online el partido entre Boca Juniors vs. San Lorenzo EN VIVO EN DIRECTO ONLINE, este domingo 20 de septiembre del 2026.

En Argentina, el partido de Boca Juniors vs. San Lorenzo será transmitido por TNT Sports Premium y también podrá seguirse vía streaming a través de Max.

Para Perú, Colombia, Chile y el resto de Sudamérica, el encuentro será transmitido por ESPN y Disney+. En México, podrás seguir el partido mediante Disney+ Premium.

Por otro lado, en Estados Unidos, el compromiso será transmitido por Fanatiz, fuboTV, TyC Sports y ViX. En España, el encuentro podrá verse a través de Movistar+ y Movistar Liga de Campeones.

  • Argentina / Uruguay / Paraguay / Brasil: 2:45 p.m.
  • Chile / Bolivia / Venezuela: 1:45 p.m.
  • Perú / Colombia / Ecuador: 12:45 p.m.
  • México: 11:45 a.m.
  • Estados Unidos (ET): 1:45 p.m.
  • España: 7:45 p.m.
PaísHoraCanal TV y Streaming
Argentina2:45 p.m.TNT Sports Premium y Max
Perú12:45 p.m.ESPN y Disney+
Colombia12:45 p.m.ESPN y Disney+
Ecuador12:45 p.m.ESPN y Disney+
Chile1:45 p.m.ESPN y Disney+
Bolivia1:45 p.m.ESPN y Disney+
Venezuela1:45 p.m.ESPN y Disney+
Uruguay2:45 p.m.ESPN y Disney+
Paraguay2:45 p.m.ESPN y Disney+
Brasil2:45 p.m.ESPN 3 y Disney+ Premiuim
México11:45 a.m.Disney+ Premium
Estados Unidos1:45 p.m.Fanatiz, fuboTV, TyC Sports y ViX
España7:45 p.m.Movistar+ y Movistar Liga de Campeones
  • Fecha: Domingo 20 de septiembre del 2026.
  • Partido: Boca Juniors vs. San Lorenzo.
  • Hora: 2:45 p.m. (Argentina); 12:45 p.m. (Perú).
  • Canales TV: TNT Sports, ESPN y TyC Sports.
  • Streaming: Max, Disney+, Disney+ Premium, Fanatiz, fuboTV y ViX.
  • Estadio: Pedro Bidegain (Nuevo Gasómetro).

En Argentina, el partido de Boca Juniors vs. San Lorenzo por la fecha 10 del Torneo Clausura de la Liga Profesional Argentina se transmitirá EN VIVO por TNT Sports Premium. Asimismo, los aficionados podrán seguir el encuentro vía streaming a través de Max.

  • TNT Sports
  • Max

En Perú, el encuentro entre Boca Juniors vs. San Lorenzo podrá seguirse EN VIVO por ESPN y vía streaming mediante Disney+.

  • ESPN
  • Disney+

En Colombia, el partido de Boca Juniors vs. San Lorenzo será transmitido EN VIVO por ESPN y también estará disponible vía streaming a través de Disney+.

  • ESPN
  • Disney+

En México, el partido de Boca Juniors vs. San Lorenzo por la fecha 10 del Torneo Clausura 2026 se podrá seguir EN VIVO por Disney+ Premium.

  • Disney+ Premium

En Estados Unidos, el encuentro entre Boca Juniors vs. San Lorenzo será transmitido EN VIVO por TyC Sports. Además, estará disponible vía streaming mediante Fanatiz, fuboTV y ViX.

  • TyC Sports
  • Fanatiz
  • fuboTV
  • ViX

En España, el partido entre Boca Juniors vs. San Lorenzo podrá verse EN VIVO por Movistar+ y Movistar Liga de Campeones.

  • Movistar+
  • Movistar Liga de Campeones

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Cada uno en su casa pero a pocas cuadras: por qué vivir cerca de quienes queremos cambia la manera de envejecer

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Mujer con mochila morada y gafas de sol abre una puerta de madera con una llave mientras habla por teléfono celular en la calle.

Vivir cerca de seres queridos en el mismo edificio o el mismo barrio empieza a aparecer como un deseo y una elección posible (Imagen Ilustrativa Infobae)

Crecí en un pueblo del sur que tenía trece manzanas de largo por veinte de ancho. Las recorría todos los días para ir al colegio, al parque, al cementerio, pero sobre todo para encontrarme con las amigas. Virginia vivía cruzando la calle, y Silvia a la vuelta de la esquina. Marcelo al final de Patagones, casi donde terminaba todo y empezaban los médanos y tamariscos. Ahora que vivo hace veinte años a dos cuadras de la escuela a la que mis hijos dejaron hace rato de ir, me pregunto cada tanto lo mismo. Muy lejos de mis amigas y mi familia, ¿y por qué? ¿Acaso no podemos mudarnos todas al mismo barrio y encontrarnos en la plaza, el café, o pasar a tomar un mate cuando queramos?

No soy muy original y la pregunta no es solo mía. Vivir cerca, a distancia caminable, en el mismo edificio o el mismo barrio empieza a aparecer como un deseo y una elección posible. No se trata de la gran movida de construcción de comunidad que implica el cohousing o la vivienda compartida, pero nace de las mismas ganas. Envejecer cerca de los afectos, en red, en comunidad. ¿Y si alquilamos todas cerca? Parece una opción ahí nomás, al alcance de la mano. Y una promesa de compañía, salidas y encuentros.

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Dos mujeres con suéteres y jeans caminan por una acera junto a un perro golden retriever con abrigo a rayas.
“Bajá”. “Voy al súper”. “Estoy paseando al perro”: esas frases son posibles cuando la distancia no exige coordinación de transportes, horarios de regreso ni la conversión del encuentro en acontecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

Antes de cualquier otra cosa conviene distinguir de qué no está hablando esta idea. No es cohousing: no hay proyecto institucional, terreno a comprar, cooperativa a armar, espacios comunes a diseñar ni reglamentos a firmar. No es coliving ni home sharing: no se comparte cocina, limpieza, gastos ni ningún tramo de la vida doméstica. Cada una tiene su vivienda, su economía, su intimidad. La única variable que cambia es la distancia.

Entre vivir completamente separadas y vivir juntas existe una enorme cantidad de metros. Dos pisos. Una cuadra. Seis cuadras. Diez minutos caminando. Esa franja intermedia —para la que todavía no tenemos un nombre demasiado preciso— es exactamente lo que empieza a discutirse en distintos países como una elección consciente sobre dónde y cerca de quién vivir.

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Phil Levin, creador de Live Near Friends —una plataforma estadounidense que intenta introducir la proximidad entre personas elegidas como criterio de búsqueda inmobiliaria— documentó durante años qué ocurre cuando amigos reducen la distancia entre sus viviendas. La descripción más precisa no es estadística: es lingüística. Cenas y encuentros que antes requerían agenda empezaron a ocurrir sin planificación. La gramática de la relación cambió.

“Bajá”. “Voy al súper”. “Estoy paseando al perro”. “Tomamos un café”. Esas frases son posibles cuando la distancia no exige coordinación de transportes, horarios de regreso ni la conversión del encuentro en acontecimiento. A cuarenta minutos nadie pasa un ratito: se visita. La visita requiere llegada, permanencia y despedida. La cercanía permite algo distinto: el paso, el cruce, la presencia casual.

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Kristen Berman, científica del comportamiento que vivió uno de los primeros proyectos de proximidad intencional en Oakland, lo explica desde una regla básica: cuanto menor es la fricción para una conducta, más probable es que ocurra. La distancia es fricción. Al reducirla, actividades que antes requerían planificación se vuelven espontáneas. Ese mecanismo —que la psicología social estudia bajo el concepto de propinquity effect, efecto de proximidad— está documentado desde hace décadas: la exposición repetida y el acceso fácil favorecen la formación y el mantenimiento de vínculos. Un experimento aleatorizado con casi tres mil estudiantes mostró que simplemente sentar personas más cerca aumentaba la probabilidad de amistad.

Una relación puede mantenerse durante décadas a gran distancia. Lo que la distancia vuelve difícil no es el afecto sino la espontaneidad. Y en una etapa de la vida donde los calendarios tienen menos agenda obligatoria, la espontaneidad puede valer más que en cualquier otra.

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Cinco personas sentadas a una mesa de hormigón en un parque con jarra de jugo, vasos y una bandeja de panecillos.
Al reducir la distancia, las actividades que requerían planificación pueden volverse espontáneas (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los proyectos de Live Near Friends apareció una expresión que condensa el concepto mejor que cualquier definición: baby-monitor distance. Una distancia tan corta que el monitor de un bebé todavía puede funcionar entre viviendas. No como medida literal —no todas tienen bebés ni tienen por qué tenerlos— sino como imagen de una proximidad que convierte lo que estaba afuera en algo casi interior.

Pero la distancia no es solo metros. Una revisión sistemática de 146 estudios publicada en BMC Geriatrics muestra que la caminabilidad —lo que en urbanismo se llama walkability— incluye conectividad de calles, mezcla de usos, destinos accesibles, seguridad vial, espacios verdes y condiciones del recorrido. Dos personas pueden vivir a ochocientos metros y estar separadas por una autopista o una avenida hostil. Pueden vivir a quince cuadras y compartir un recorrido agradable, una plaza y tres comercios. La proximidad residencial es también una experiencia urbana.

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Por eso vivir cerca no significa solamente reducir la distancia entre dos puertas. Significa poder habitar el mismo territorio cotidiano: la panadería, la farmacia, el café, el supermercado, el recorrido del perro, la plaza donde siempre hay alguien conocido. Una revisión de 32 estudios publicada en The Gerontologist encontró que más de dos tercios asociaban el acceso a instalaciones comunitarias, comercios locales y espacios verdes con mayor interacción social entre personas mayores. La infraestructura compartida no siempre hay que construirla. Ya existe y se llama barrio.

Vista posterior de dos mujeres con carros de compra en el pasillo de un supermercado entre estanterías llenas de productos.
Vivir cerca significa compartir el mismo territorio cotidiano (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fenómeno lleva en Estados Unidos suficientes años como para tener casos documentados. En Oakland, un conjunto que empezó en 2018 con siete amigos llegó a reunir aproximadamente veinte adultos y ocho chicos distribuidos en varias viviendas próximas: no una casa comunitaria sino un radio de vida compartida. En Fort Collins, Colorado, Sophia y Joel comenzaron con un dúplex. Cuando apareció una unidad próxima se acercaron otras personas. Terminaron siendo ocho adultos en tres unidades de dos edificios. Habían imaginado primero comprar un terreno y construir una comunidad; descubrieron que podían hacerlo por etapas, sin inauguración.

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Live Near Friends identificó un patrón en los proyectos que avanzan y en los que se traban. Cuando tres o cuatro hogares intentan decidir simultáneamente terreno, presupuesto, diseño y fecha, el proceso suele paralizarse. Los que avanzan muchas veces empiezan porque alguien se muda primero y los demás se acercan cuando aparece una oportunidad. La proximidad puede construirse en etapas. No requiere que todos estén listos al mismo tiempo.

Architectural Digest dedicó en 2024 una nota completa a la pregunta “¿Deberíamos mudarnos a vivir cerca de nuestros amigos?”, señal de que la práctica empieza a salir del nicho y a entrar en la conversación ordinaria sobre vivienda. Lo que todavía no existe es una categoría inmobiliaria que lo haga fácilmente buscable.

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En Argentina todavía no apareció una categoría inmobiliaria equivalente. Pero la práctica sí existe. La gerontóloga Alicia Moszkowski dijo en una entrevista de 2025 que personas de su generación están formando pequeñas comunidades en el mismo edificio o en el mismo barrio, comunidades que se generan espontáneamente. La paisajista Mónica Berjman había imaginado una vejez con amigas en departamentos distintos del mismo edificio, una arriba y otra abajo, a un timbre de distancia. La imagen condensa el fenómeno con precisión: conserva las paredes, reduce la distancia.

En la comunidad de Mil Horas muchos grupos comenzaron constituyéndose para “cohousing” y emprendieron con entusiasmo reuniones y estudios para avanzar. Hasta que alguien preguntó: “¿Y si ensayamos primero? ¿Por qué no alquilamos juntas? ¿O cerca? Ahí nos vamos a dar cuenta si de verdad queremos”. No solo es un paso intermedio y realizable: es una posibilidad en sí misma, una manera de sostener la autonomía, no hacer cambios radicales y construir red.

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Lo que el mercado inmobiliario argentino todavía no hizo es reconocer que esa búsqueda existe. Los portales permiten filtrar por metros, ambientes, cochera, pileta, acceso al subte y precio. No permiten introducir una variable personal: vivir a menos de diez minutos caminando de una dirección determinada. Cuando el concepto aparece en la publicidad suele imaginar padres, hijos o familiares. El supuesto dominante es que las personas de las que queremos vivir cerca son parientes. La idea de que una elección de vivienda importante pueda organizarse alrededor de los afectos elegidos todavía le resulta excéntrica al mercado.

Un hombre con traje habla con tres mujeres junto a una escalera de madera dentro de una casa espaciosa con piso de baldosas.
Alquilar con amigos, un paso intermedio al cohousing y una posibilidad en sí misma (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una vida más larga vuelve obsoleta la secuencia de una única “casa definitiva”. Puede haber una mudanza a los cincuenta y cinco, a los sesenta y cinco o a los setenta y cinco que no esté provocada por pérdida ni por dependencia. Durante mucho tiempo pensamos la vivienda de las personas mayores desde el deterioro: ascensor necesario, baño adaptado, residencia, cuidados. Sin negar esas necesidades, la misma decisión puede pensarse desde el deseo: ¿dónde quiero vivir los próximos veinte años? ¿Qué quiero tener a cinco minutos de mi puerta? También podemos preguntarnos por qué seguimos viviendo en una geografía que muchas veces elegimos para una etapa que ya terminó. La casa cerca de la escuela, del trabajo o de la vida familiar puede seguir exactamente en el mismo lugar cuando todo aquello que organizaba ese mapa ya cambió.

No hay que romantizar esta libertad. Elegir dónde vivir es profundamente desigual. Los precios, los contratos inestables, el trabajo, los ingresos y la disponibilidad condicionan la posibilidad de acercarse. La proximidad deseada compite con la geografía impuesta por el mercado. Precisamente por eso empieza a ser también una pregunta de política urbana: ¿por qué los sistemas de vivienda contemplan la familia como la unidad natural de organización residencial y casi no tienen instrumentos para reconocer las redes de proximidad que elegimos construir?

La respuesta no es sentimental. Es que la familia tiene nombre jurídico, herederos, código civil y décadas de política pública organizándola. Los afectos elegidos no. Pero en una vida de ochenta, noventa o cien años, con más etapas de vivienda que cualquier generación anterior, las personas eligen cada vez más con quiénes quieren compartir la cotidianeidad. El mercado tarda. La práctica ya está ocurriendo.

La casa puede elegirse por metros, luz, precio y balcón. También puede elegirse porque la vida que se quiere tener alrededor queda a pocas cuadras de la puerta.

Gabriela Cerruti es escritora y periodista especializada en nueva longevidad. Autora de La Revolución de las Viejas.

La morosidad aumentó 130% en un año y casi dos de cada diez corresponden a Mercado Pago

calendar_today 20.09.2026 - person  - timer ~3 Minutos

La morosidad en las familias volvió a subir, tras una leve merma en junio. En julio, último dato disponible, el indicador rozó el 13%, pero en los últimos doce meses, el porcentaje de personas con atrasos en sus obligaciones aumentó 130%. El otro dato que sobresale es que casi dos de cada diez con irregularidades corresponden a Mercado Pago.

En el séptimo mes, la morosidad volvió a anotar un nuevo alza. El informe sobre bancos difundido por el BCRA registró que la mora de las financiaciones a las familias se ubicó en 12,9%. Se trata del nivel más alto en más de 20 años. En la comparación interanual, el indicador más que se duplicó: pasó de representar el 5,6% al actual nivel de ahora, 7,3 puntos porcentuales por encima, es decir, aumentó un 130% la cantidad de personas con atrasos en sus obligaciones.

En tanto, el Central midió que para el caso de las empresas la morosidad en los préstamos se ubicó en 3,6% (+0,1 puntos respecto a junio). De acuerdo al informe de la entidad monetaria, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado subió hasta el 7,7%, levemente por encima del registro de junio. La máxima autoridad monetaria sostuvo que este incremento estuvo explicado por “una disminución del saldo real de financiamiento total (denominador del ratio) y un aumento real (que viene desacelerándose) de la cartera en situación irregular (numerador)”.

La mora oficia como uno de los indicadores que más preocupa al sistema financiero y refleja las dificultades que tiene el consumo para recuperarse. Por eso continúan en caída los índices de ventas en supermercados y shoppings.

Según los microdatos del Banco Central (BCRA), Mercado Pago concentra el 19% de los morosos del país. Esto implica que 2 de cada 10 de deudores del sistema financiero que tienen problemas para devolver los préstamos pertenecen a una entidad que no está regulada por la autoridad monetaria en las mismas condiciones que un banco tradicional.

Dentro del debate público que se armó sobre el problema social de la irregularidad crediticia surge el tema de las tasas que cobran algunas fintech. Desde la cámara aclaran que se trata de empréstitos a muy corto plazo, por lo que más allá del porcentaje se trata de un interés bajo. Desde el sector bancario critican que si se anualizara, el costo financiero total se acercaría al 1.000%, lo que supera ampliamente los valores del mercado.

La mora es uno de los indicadores que más preocupa al sistema financiero y refleja las dificultades que tiene el consumo para recuperarse. Sumado a esto, tampoco logra recuperarse el ingreso disponible de los hogares. Este volvió a deteriorarse en junio, pese a una inflación que mostró cierta moderación. De acuerdo a un informe de la consultora Equilibra, el dinero que le queda a las familias después de pagar los servicios cayó 0,5% mensual y 6,9% interanual en el sexto mes del año, mientras que se ubicó 16,9% por debajo del nivel promedio entre enero y septiembre de 2023, con el gobierno anterior. El estudio aclaró que la diferencia entre ingreso real y disponible surge de restar los gastos fijos: como alquiler, expensas, las tarifas de los servicios, gastos de transporte, educación y prepagas.

Débora Nishimoto: “Me bajé de un auto en movimiento, me golpeé la cabeza y perdí el olfato”

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La vida cambió de un día para el otro para Débora, sufrió un accidente, traumatismo de cráneo y perdió el olfato. Estudiaba Letras en la universidad, pero después de ese episodio trágico empezó a ir a clases de teatro como terapia. Años después y también de un día para el otro a Débora la conoció todo el país gracias a su trabajo en la serie “Envidiosa”. La china de “Envidiosa” es argentina y tiene sangre japonesa, es paciente y muy educada como toda oriental de pura cepa, pero amiguera y charlatana como argentina de ley. Su nombre es Débora en Argentina, pero Kaori en Japón. De novia desde hace dos años con Esteban Lamothe, construyeron nido propio.

– Lo empecé a usar hace unos años Kaori. Débora me pusieron a mis papás y Kaori es el nombre que me pusieron mis abuelos paternos, que solo lo escuchaba cuando iba a la casa de ellos. Hace unos años me lo apropié, significa aroma, es un nombre muy poético para mí. Débora significa abeja trabajadora, que es un lado muy mío porque soy muy trabajadora, muy exigente, de ir para adelante. Kaori significa aroma, fragancia, es un lado más poético, sensible, otro lado mío también.

– Cuando empezó “Envidiosa” te empezaron a conocer todos.

– Sí, fue de una semana a la otra, fue salir a la calle y sentir todas las miradas, después me saludaba todo el mundo, realmente la vio todo el país. Me sorprendió, pensé que iba a apuntar a cierto público de mujeres y no. La vio el encargado del edificio, los adolescentes, los nenes, todos. Me gustó cuando la gente me empezó a llamar por mi nombre porque al principio era la china de “Envidiosa”.

– ¿Cómo te cae eso? En Argentina a los que tienen rasgos asiáticos, coreanos, japoneses y chinos, les suelen decir “chinos”.

– Sí, obviamente prefiero que me llamen japonesa, pero está bien que me digan china en ‘Envidiosa” porque el personaje es chino. Nací acá, soy argentina, yo defendía mucho que me identificaran con una nacionalidad propia.

– Vos fuiste la China Suárez, en la serie vertical de Wanda Nara, además. Un personaje irónico porque ella no es china ni japonesa.

– Jajajaja, sí. Fue un personaje inspirado en la China Suárez.

“MI SANGRE ES JAPONESA, PERO NACÍ ACÁ Y SOY RECONTRA ARGENTINA”

– Tus cuatro abuelos eran japoneses.

– De ambas partes somos de origen japonés. Mi sangre es enteramente japonesa. Nací acá y mis papás nacieron acá entonces soy recontra argentina, pero soy una mezcla de las dos culturas. Cuando pienso en mí veo muy claro mi lado japonés y mi lado argentino. Cuando fui a Japón pensé que la gente me iba a tomar como japonesa, pero me preguntaban si era mezcla, si era un cuarto japonesa. Yo soy 100 % japonesa, pero hay algo en la manera de caminar, de hablar, de vestirme, de ser y se dan cuenta.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Débora Nishimoto
"Débora me pusieron a mis papás y Kaori es el nombre que me pusieron mis abuelos paternos, que solo lo escuchaba cuando iba a la casa de ellos", contó Débora Nishimoto (Fotos de Jaime Olivos)

“MIS ABUELOS VINIERON DE HIROSHIMA DURANTE LA GUERRA, LLEGARON SIN NADA”

- Es muy linda la historia de tus abuelos, cuando vinieron a vivir acá pusieron una tintorería.

– Sí, mis abuelos paternos llegaron de Hiroshima durante la guerra sin nada y después de unos años pusieron una tintorería que se llamaba “Hiroshima”. Lamentablemente las tintorerías fueron desapareciendo, pero es un rubro muy japonés de esa generación. Mis padres, eran profesionales, habían estudiado una carrera y no querían seguir con el negocio familiar. En la época de mis abuelos, los inmigrantes, muchos japoneses, hacían floricultura, tenían viveros o tintorerías.

– Muchos japoneses adoran la cultura argentina, el tango tuvo un auge muy fuerte en Japón por ejemplo.

– Mi papá en un momento dio clases de castellano a japoneses, todos estaban acá por el tango, bailaban, eran bandoneonistas… Un fanatismo.

– ¿Tu lado japonés no se despertó cuando eras chica?

– No, creo que cuando uno es chico quiere amalgamarse.

“NUNCA ME OBLIGUÉ A DECIR ‘ME TIENE QUE GUSTAR JAPÓN’”

– ¿Pertenecer?

– Pertenecer. También mis padres me mandaron a colegios públicos, bien argentinos, no es que fui a la escuela japonesa y solo estaba entre japoneses, al revés. De grande quise empezar a estudiar el idioma, empecé a leer literatura japonesa, todo fue muy paulatino y eso es algo que agradezco. Nunca me obligué a decir “me tiene que gustar Japón porque soy japonesa”, fue de a poco. Hasta que viajé allá y me enamoré por completo.

– Estudiabas la carrera de Letras en la UBA.

– Sí, estudiaba traductorado de inglés y después estudié Letras, siempre me gustó mucho leer desde chica y me gustaban mucho los idiomas. Estudiaba inglés, francés y dije: ahora japonés. Es un idioma bellísimo, me perfeccioné y pude viajar.

– ¿La actuación como empezó?

– Se dio también de una manera muy genuina, no dije “quiero ser actriz”. Hice un taller de teatro más como terapia, se lo recomiendo a todo el mundo, había compañeros en las clases que estaban filmando un corto, haciendo una obra y me empezó a salir trabajo. Yo ahora veo filmaciones que hacía mi papá, que filmó todos los viajes de mi infancia, y me doy cuenta que había algo, que me gustaban las cámaras, que me gustaba posar, modelar. Pero no es que a los cinco años dije: “quiero ser actriz y estudiar comedia musical” y ese tipo de cosas.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Débora Nishimoto
"Estudiaba inglés, francés y dije: ahora japonés. Es un idioma bellísimo, me perfeccioné y pude viajar", dijo Débora Nishimoto

– ¿No estudiabas Letras para ser actriz?

– No, yo quería traducir poesía, dedicarme a leer y escribir. Por suerte es algo que sigue estando, no es que dejé una cosa por la otra. Me sigue encantando leer y escribir, pero no me dedico a eso como trabajo.

– Sufriste un accidente importante.

– Sí, ahí fue cuando empecé teatro y dejé Letras.

“ME BAJÉ DE UN AUTO EN MOVIMIENTO, ME GOLPEÉ LA CABEZA Y PERDÍ EL OLFATO”

– Te tuviste que tirar de un auto en movimiento. ¿Qué pasó?

– Sí, me bajé de un auto en movimiento, no quiero entrar tanto en detalle, pero sí fue algo que me marcó mucho. Lo único que me quedó como efecto secundario del accidente fue que perdí el olfato y tardé mucho en recuperarlo. Hice rehabilitación, lo recuperé de una manera muy diferente, sentí que fue mi cuerpo el que me avisó que tenía que parar.

– ¿Sufriste traumatismo de cráneo?

– Sí, me golpeé la cabeza y eso hizo que rebote contra una zona muy sensible y perdí el olfato. El olfato lo podés perder por golpes en la cabeza, también perdí parte del sabor, porque el sabor es la mezcla del gusto y del olfato.

– ¿Perdiste el Kaori?

– Claro, y me di cuenta que mi nombre japonés significaba aroma. Yo creo mucho en las sincronías y en el destino. Dije: esto ya estaba escrito de alguna manera. Sentí que tenía que recuperar algo de mi cultura japonesa e ir hacia ese Kaori.

– ¿Pasó todo junto?

– Sí, fue paulatino, fue un proceso. Yo soy muy paciente, cuando empecé esa rehabilitación con una doctora en el Hospital de Clínicas, a la que le agradezco muchísimo, ella me dijo: nadie dura tanto, todos abandonan porque es muy lento el proceso, no ves resultados enseguida.

“ME VENDABAN LOS OJOS Y ME ACERCABAN AROMAS MUY FUERTES QUE NO DISTINGUÍA, TENÍA QUE OLFATEAR COMO UN ANIMAL”

– ¿Cómo se rehabilita el olfato?

– Yo iba 15 minutos por semana, me vendaban los ojos y me acercaban aromas muy fuertes que al principio no distinguía, tenía que olfatear como un animal. Muy profundo. De a poco, empezás a distinguir el café de la lavandina, cosas muy extremas. También tenés que reaprender qué es lo bueno y que es peligroso.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Débora Nishimoto
"Sentí que tenía que recuperar algo de mi cultura japonesa e ir hacia ese Kaori", recordó Débora Nishimoto en entrevista con María Laura Santillán

– Se tarda, dijiste.

– Yo tardé siete meses más o menos en terminar la rehabilitación y hacer un progreso. La médica llevó el caso a un congreso, siempre me agradeció mucho.

“EL OLFATO TIENE QUE VER CON LA MEMORIA, PERDÉS LOS RECUERDOS Y LA NOSTALGIA”

– ¿Cómo es oler y no sentir nada? ¿Qué provoca? La falta de otros sentidos parecen tener un impacto más fuerte, la visión por ejemplo.

– Sí, me di cuenta de que el olfato tiene mucho que ver con la memoria. Entonces perdés algo de los recuerdos y algo de la nostalgia, la memoria olfativa. Yo, por ejemplo, guardaba perfumes, me gustaba olerlos y decir “este es de cuando fui a Villa Gesell”. De todos los perfumes guardaba un poquitito, me encantaba olerlos, cerrar los ojos y viajar. “Este es de cuando fui a Londres con mi mejor amiga”. Ya no olía nada y sentí una desesperación al no poder volver a ese pasado… Y a la vez fue soltar y no ser tan nostálgica. Yo era muy de los aromas.

“FUE DESESPERANTE”

– Debe haber sido doloroso.

– Sí, fue desesperante al principio porque no sabía, muchos me dijeron que era un shock post traumático y que se me iba a pasar en un mes, dos meses. “Se te van a equilibrar las membranas olfativas”, pero pasaron seis meses. Eso me ayudó mucho a cocinar, que es otra faceta que encontré en ese momento de mi vida, porque al perder parte del olfato, los sabores me parecían muy planos. Y empecé a agregarle muchas especias picantes a la comida, texturas y así desperté también mis papilas.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Débora Nishimoto
"De todos los perfumes guardaba un poquitito, me encantaba olerlos, cerrar los ojos y viajar", explicó Débora Nishimoto

– ¿Lo recuperaste todo?

– Si, pero huelo y siento diferente a como era antes y a vos, seguramente. Soy medio daltónica del olfato, pero tiene su lado positivo porque había cosas que yo odiaba, como el olor a cigarrillo, que ahora huelo diferente, no lo odio tanto como antes, tolero más los olores negativos.

– Cosas que no te gustaban y después te gustaron.

– El picante, por ejemplo, yo no le ponía pimienta ni ningún tipo de picante a la comida y ahora le pongo. Empecé a especiar mucho las comidas y a relajarme un poco, también con los olores feos. Es subjetivo, qué es feo, qué es rico, es todo un reaprendizaje.

– ¿Cómo hiciste para que a un evento tan trágico como fue tirarte de un auto en movimiento con posterior traumatismo de cráneo verle el lado bueno?

– Creo que es algo innato en mi, suelo sacar lo mejor de las cosas. No sé si tiene que ver con el gen japonés de siempre salir para adelante, creo que sí. Es un pueblo muy de ir para adelante y reconstruirse y eso fue lo que me salvó. Dije: algo bueno voy a sacar de esto.

– ¿Solita?

– Si, soy bastante independiente y siento que tengo mucha fuerza en esas situaciones. Y dije, voy a empezar a cocinar. Después, a mi emprendimiento gastronómico le puse Kaori porque dije: ok, esto es.

– Es un emprendimiento gastronómico importante, además de cocinar en eventos das clases de cocina, talleres. Fue creciendo.

– Sí, nació haciendo viandas para amigos, como algo chiquitito. En la pandemia se expandió un montón y ahora cocino en diferentes lugares, en eventos, me gusta mucho.

– Hoy, si tenés que definirte, ¿sos actriz?

– Sí, soy actriz.

– Sos traductora, sos cocinera, pero ¿están en un segundo plano?

– Sí, me gusta que la gastronomía sea algo que disfrute porque también puede ser muy estresante, todos los días puede ser agotador. Me gusta hacerlo, darle todo el tiempo que merece, hago un evento por mes y le dedico todo.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Débora Nishimoto
"Suelo sacar lo mejor de las cosas. No sé si tiene que ver con el gen japonés de siempre salir para adelante, creo que sí", dijo Debora Nishimoto

– ¿Tenés más demanda?

– Dije: hasta acá, sino tenía que asociarme con alguien y contratar personas. Quise seguir teniendo contacto con la gente que compra y come mi comida, no hacerlo gigante y masivo.

– Muchos argentinos admiramos la cultura japonesa. ¿Qué de todo sentiste que aprender?

– Tengo un buen equilibrio entre ambas culturas. Hay algo de la paciencia, del tiempo, de la poca ansiedad de la cultura oriental en general, para mí eso es muy valioso. Yo soy bastante tranquila, hay algo del silencio que me gusta, de hacer las cosas con tiempo. Sí me gusta hacer muchas cosas a la vez, pero a todo dedicarle el tiempo.

– Y con los argentinos, ¿cómo haces? Somos bastante acelerados.

“SOY ARGENTINA Y ES ALGO QUE CELEBRO”

– No tengo tantos amigos dentro de la comunidad japonesa, tengo amigos argentinos. Yo también soy argentina y es algo que celebro. La amistad es algo muy argentino, para mí la amistad es fundamental.

– Hablo del ritmo, de la locura sobre todo porteña.

– Sí, a veces me siento un poco afuera, por ejemplo, con la gente y el celular. Eso es algo que me destruye. En Japón no podés hablar en el subte por teléfono en voz alta y no podés ver videos en voz alta. Eso me pone un poco nerviosa y no sé si tiene que ver con mi gen oriental, pero…

– Es de mala educación.

– Que en una reunión haya mucha gente con el celular, eso a mí me… Con el celular tengo una relación bastante lejana en algunos aspectos, cuando estoy socialmente no me gusta usarlo, no me gusta levantarme y agarrar el celular, no me gusta irme a dormir con el celular en la mano. Lo dejo a 20 metros más o menos de la habitación.

– ¿Qué te pasa cuando te filman en un bar? ¿Y ahora con Esteban?

– Me lo tomo bien, siempre fueron muy amorosos. Ahora ya me acostumbré, pero al principio, cuando salíamos juntos era el triple, era muy reciente, todos estaban viendo la serie y se habían enterado que salíamos. Fue bastante intenso, pero como él se lo toma tan bien dije, qué bueno que esté tan relajado con eso.

“CON ESTEBAN JUNTAMOS HIJO, GATO, PERRO Y ESTOY FELiZ. NO LO PUEDO CREER”

– Están hace más de un año juntos.

– Cumplimos dos, increíble. Si me hubieras dicho hace dos años “vas a estar mudándote con esta persona” no lo hubiera creído. Empezamos a salir a principios de agosto de hace dos años, cuando terminamos de filmar. Hace dos años yo me había mudado a Recoleta, se me vencía el contrato. Amaba mi casa, pero vivíamos en puntos muy lejanos de la ciudad y se nos volvió un incordio. El perro, el gato, el hijo de Esteban… De Recoleta a Colegiales… Yo tengo gato.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Débora Nishimoto
"Si me hubieras dicho hace dos años “vas a estar mudándote con esta persona” no lo hubiera creído", aseguró Débora Nishimoto

– Esteban, un hijo y perro. Juntaron todo.

– Juntamos todo y estoy feliz, no lo puedo creer.

– ¿Habías convivido antes con alguien?

– Sí, pero no eligiendo una casa o yéndonos los dos a una casa. Habían vivido conmigo en mi casa. Esta vez fuimos los dos yéndonos de nuestras casas propias a un lugar elegido por los dos, que para mí es diferente.

– Es como un casamiento, “nuestro nido”.

– Sí, es lindo. La construcción del hogar me pone muy contenta.

– Esteban cuenta a veces intimidades, por ejemplo en qué posición duermen.

- En cucharita, porque a mí me gusta abrazarlo. Es algo que descubrí con él, esa comodidad, para mí fue toda una sorpresa lo bien que duermo con él. Ahora me acostumbré.

– Esteban es uno de los hombres más deseados de la Argentina. ¿O exagero?

– Puede ser, sí. Lo veo en la calle, se vuelven locas las chicas y me encanta.

– Es un sex symbol.

– Es que además es muy carismático y muy gracioso, entonces siento que es por todos lados… Si fuera solo un sex symbol pero antipático…

– Es un amor. Dijo públicamente que con vos sintió amor a primera vista. Se quedó prendado, esperándote. Tus tiempos, tus viajes.

– Sí, porque empezamos a salir y yo me fui a España, tenía un viaje planeado de 20 días. Nunca un viaje se me hizo tan largo a mí también, no es que él estaba esperando y yo estaba viva la pepa, los dos estábamos sintiendo esa distancia que era abismal.

“ME LLAMÓ Y ME DIJO QUE ESTABA ENAMORADO, QUE ME AMABA, YO ESTABA EN ESPAÑA Y NO LO PODÍA CREER”

– Se reconoce enamorado, monógamo, es muy tierno.

– Sí, eso a mí me conquistó también desde el primer día. Cuando yo estaba en España y me llamó para decirme que estaba enamorado y que me amaba yo no lo podía creer porque yo también lo sentía, pero ninguno todavía se había animado a decirlo. Volví de España y no nos separamos más.

“¡NO PUEDO CREER TODAVÍA HABERLO ENCONTRADO, QUÉ AGRADECIDA QUE ESTOY!”

– Debe ser difícil no entrar en ese vínculo si él está tan abierto.

– Si. Creo que es la sincronía de dos personas encontrándose en el momento en el que las dos están disponibles para eso, porque si era en otro momento de él o en otro momento mío y no estaba esa disponibilidad o ese amor… Son tantas las variables que se tienen que dar para un encuentro, para el enamoramiento y el amor y construir que a veces me explota la cabeza. Qué agradecida que estoy de que haya sucedido, no puedo creer todavía haberlo encontrado.

– ¿A esta altura de la vida te da vueltas en la cabeza la idea de tener un hijo?

– En este momento siento que el proyecto es el hogar y construir la casa, dejo para un poquito más adelante la charla. Estamos muy concentrados en poner la energía ahí.

– Hablaba de la maternidad como idea, como necesidad o no.

– Sí, es algo que empecé a charlar con mis amigas. Ninguna había sido madre, la primera fue hace unos meses mamá y ahora una de mis mejores amigas está embarazada entonces empezó a darse la charla. Celebro que también se está dando a la edad que uno quiere, no está tanto el mandato de “ya cumpliste 30, tenés que ser madre”. Tengo amigas que no quieren y que ya lo saben, y amigas que congelaron óvulos. Hoy el panorama está mucho más abierto y con más libertad para hablar de eso.

– ¿Te pasó por la cabeza la idea de congelar óvulos?

– Sí, en algún momento sí. Después dije: “no, si tiene que suceder que suceda de forma natural”.

– Es un tema para las mujeres que está presente en determinado momento de la vida, en la charla con las amigas. ¿Y con tu mamá?

– Sí, lo hablé también con mi mamá. Yo le preguntaba a mi mamá cómo era cuando todas tenían dos o tres hijos y no se preguntaban, ¿en qué momento? ¿Cuánto tiempo pasa entre el primero y el segundo? Tenían hijos y no sé si se daba tanto la charla entre sus amigas sobre la carrera, la cabeza estaba formateada de esa manera. Pero sí, también lo hablo con mi mamá. Mis padres no son tan de, “para cuando?”. Por suerte.

Entrevista de Maria Laura Santillan a Débora Nishimoto
"Son tantas las variables que se tienen que dar para un encuentro, para el enamoramiento y el amor y construir que a veces me explota la cabeza", reflexionó Débora Nishimoto (Fotos de Jaime Olivos)

– ¿Qué tal se lleva Esteban con tu familia?

– Se lleva bárbaro, mis papás lo aman. Ahora queremos que se conozcan nuestros padres, todavía no se conocieron los padres de él con mis padres. El papá de él vive en Ameghino, todavía no fuimos. Mis papás siempre me dicen, ¿cuándo viene a comer sushi? Mi papá le cocina, lo quieren mucho y él es una persona muy querible también. Con mi hermano ven fútbol, habla de tenis con mi papá.

– ¿Suegra?

– Con la mamá me llevo bárbaro, y con los hermanos. Él es muy familiero. Yo tengo una familia chica y él tiene una familia gigante entonces siempre me veo con todos los hermanos, con la mamá. Es hermoso todo el amor que se tienen y el humor que tienen. Cuando ves a la familia entendés todo, cómo se cargan, las bromas que se hacen. Me encanta ver esas pequeñas cosas en las familias.

El éxito de “la reina del Flow”, la experiencia con ayahuasca y el difícil camino hacia la maternidad: Carolina Ramírez, detrás del furor

calendar_today 20.09.2026 - person  - timer ~23 Minutos

Carolina Ramírez lleva casi una década habitando a Yeimy Montoya, el personaje que la convirtió en una de las actrices colombianas más reconocidas de Latinoamérica. Desde que comenzó a grabar La reina del flow, en 2017, atravesó divorcios, mudanzas, nuevos proyectos, una pandemia, temporadas de éxito y también una larga búsqueda para convertirse en madre. Hoy, a los 41 años, transita una etapa que define como uno de los momentos más felices de su vida junto a su pareja, Martín y a Sur, su hijo de tres meses.

La maternidad aparece una y otra vez durante la charla: la culpa, el puerperio, la lactancia y cómo reorganizó su vida profesional desde que nació su hijo. En medio de la conversación, incluso, interrumpe unos minutos la entrevista para darle la mamadera a Sur, con quien llegó al estudio de Infobae. El episodio, breve y cotidiano, resume buena parte de su presente: una actriz con una carrera consolidada que ahora acomoda sus tiempos a las necesidades de su bebé.

En paralelo, volvió a ponerse en la piel de Yeimy para reencontrarse con el público argentino. La reina del flow tuvo un gran recibimiento durante su paso por el país, con dos Movistar Arena llenos y miles de fanáticos que volvieron a cantar las canciones de la serie junto a sus protagonistas. Para Carolina, regresar con ese personaje que interpreta desde hace casi diez años es mucho más que retomar un papel: es reencontrarse con una historia que ya forma parte de varias generaciones y que, a pesar del paso del tiempo, nunca terminó de soltarla.

Pero detrás de la actriz y de la mujer que acaba de convertirse en madre hay también una historia de búsqueda personal. Carolina cuenta que durante años quiso tener un hijo, atravesó pérdidas y tratamientos y llegó a pensar que quizás la maternidad no iba a suceder. En ese camino recurrió también a herramientas espirituales. Entre ellas, una experiencia que nunca había contado públicamente: el año pasado tomó ayahuasca junto a sus padres. Según relata, aquella ceremonia le permitió dejar de ocupar el lugar de “madre” de su propia familia y volver a sentirse hija. Tres meses después quedó embarazada de Sur y se abrió un nuevo capítulo en su vida.

—Hermoso recibirte. Qué fenómeno La reina del flow, por favor.

—Impresionante, no lo puedo creer realmente. Soy vieja con esto (risas). Imagínate que empezamos a grabar en el 2017.

—¿Y en qué mujer te convertiste en estos casi diez años?

—He pasado por mucho. Esa primera Carolina, la que dijo que sí, no quería hacer la serie. Cuando la acepté fue por una necesidad económica, pero venía de no hacer mucha televisión, estaba haciendo teatro y de pronto apareció la propuesta y dije que no quería, sobre todo por el formato, tan largo.

—¿No había un poco de prejuicio?

—No, es que yo sé lo que implica protagonizar una serie de largo alcance. Hacer muchos capítulos es dedicar tu vida a eso durante muchos meses. De hecho, estaba planificado para seis meses de rodaje y llevo diez años. Ya la segunda temporada fue una sorpresa hacerla.

—¿Qué cosas te pasaron en estos años?

—Muchas cosas. En esa época estaba casada con otra persona y tenía mucha energía para hacer un montón de cosas. Todavía la tengo, pero es diferente, ahora estoy instalada en otro lugar, tengo un hijo. Pasó una pandemia que nos puso a pensar en qué lugar queríamos estar, y en medio hice varias cosas: hice cine, vine a vivir a Argentina, después me fui a vivir a México, acabo de regresar. De todo.

—¿Cuándo te diste cuenta de que La reina del flow se había convertido en un furor?

—Creo que es reciente. Yo sabía que era un proyecto al que le había ido muy bien porque antes de romperla en el mundo la rompió en Colombia, ése fue el primer termómetro. Pero a mí me cuesta mucho creerme las cosas, suelo restarle importancia para poder seguir siendo normal. Insisto mucho en eso: quiero poder ir al cine, subirme al subte, tomarme un colectivo, entonces tiendo a no mirar al personaje desde el lugar de que es una rockstar. Para mí la rockstar es Yeimy, no yo. Imagínate ser Shakira todo el tiempo. En cambio, yo no soy Yeimi, soy Carolina, que interpreta un personaje.

—¿Y cómo te llevás con que mucha gente conozca y ame a Yeimy pero no a Carolina?

—En algún momento me chocaba. Pensaba: “La gente no conoce mi trabajo, me voy a encasillar en este personaje”. Ahora, viendo todo en perspectiva y con mucha calma, digo: qué suerte. Porque la gente ama un personaje y yo interpreto a ese personaje. Los fans son los fans de Yeimy y ella es un personaje de ficción, eso es maravilloso. Hacer conciertos donde yo ni siquiera canto, donde la que canta es el personaje, también me ayuda.

—¿Hay algo de escudo en eso?

—Sí, lo tomo como si fuera una obra de teatro con muchos espectadores y me apoyo en el hecho de que lo que le pasa al personaje le pasa al personaje, no me pasa a mí y de alguna manera, me protejo. Además, es una participación especial la mía, no pude estar en los ensayos ni el montaje, me uno sobre la marcha. En el auto voy estudiando las canciones, en videito voy aprendiéndome las coreografías, creo que en otras condiciones no sería posible.

—¿Por qué decidiste aceptar esta participación?

—Obvio que también porque es Argentina. Yo tengo un amor particular por este país, es mi casa. No sé por qué, pero vengo acá y no me siento extraña ni extranjera. Siento que hay algo que me hace estar acá. Cuando empezaron las giras estaba embarazada y no podía hacer la de España. Además, ya tenía firmadas la tercera y cuarta temporada de En el barro. Entonces todo se cruzó, pero cuando se habló de los shows les dije: “Si lo hacen, ¿por qué no van a Argentina?”. Hay mucho público acá y yo tenía ganas de estar.

—¿Sentís que el público argentino es diferente?

—Es único, te lo juro, no existe un público como el argentino. Incluso lo sé por la hinchada de la cancha. Ustedes tienen dentro de su cultura, de su sangre, ser espectadores, el espectáculo.

—¿Tenés también una relación con el fútbol?

—Mi papá fue futbolista, tengo muchos primos futbolistas. Yo siempre quiero que Messi no llore nunca, que sea feliz siempre. He disfrutado mucho el fútbol gracias a él y a los demás. Y también soy fan de Scaloni, del ser humano que es. Me parece el argentino modelo.

—¿Hace cuánto que venís a la Argentina?

—Vengo desde 2008 y vine a vivir en 2021. Tuve una familia política argentina que amo mucho y que en su momento era mi familia. Viajé todos los años.

—Cuando empezó La reina del flow, ¿esa Carolina ya soñaba con ser mamá?

—Sí, sueño con ser mamá desde 2013.

—¿Hiciste mucho por ser mamá?

—Sí, pero sobre todo tuve que reconciliarme con el hecho de que no es cuando yo quiera, sino cuando él quiera. Y soltar, porque cuando más quise, menos pude. Y cuando dije “bueno, ya está”, pasó.

—¿Pensaste que quizás no iba a suceder?

—Sí, mucho tiempo. Me divorcié a los 40 años y pensaba: “¿A los 40 años a quién voy a conocer? ¿Qué tiempo?”. Nunca pensé en una inseminación, en un vientre subrogado ni siquiera en una adopción. A mí el concepto de familia me parece hermoso, no sé si mi sueño era ser madre soltera.

—En pareja sí pasaste por tratamientos.

—Sí, pasamos por ahí y también por pérdidas. Fue un momento triste, yo quería vivir la experiencia de la maternidad, pero también la experiencia del embarazo, de que pasara por mi cuerpo. Esa parte me angustiaba no vivirla.

—¿Hubo un duelo?

—Sí, mucho tiempo. Todo esto me pasó antes de los 35 años y para los 36 ya más o menos dije que no iba a pasar nada y solté.

—Y en paralelo había una mujer profesional que no paraba de crecer también. ¿Cómo se unían esos dos mundos?

—También puedo decir que en la vida escogí muy buenos compañeros y socios de vida. Tuve un gran socio de vida que me acompañó mucho en esa escalada. Cuando conocí a mi exmarido acababa de terminar La hija del mariachi, la novela con la que me di a conocer en Colombia y un poco en la parte internacional. Como no existían tanto las redes, no explotó como La reina del flow, pero fue muy exitosa. A partir de ahí empecé a escalar con muchas tiras, no paré. Y tuve un compañero al lado con el que construimos un montón.

—¿Hubo una decisión de empezar a buscar con tu pareja nuevamente?

—Yo siempre estuve abierta a que pasara una cigüeña, pero mi pareja no. Él es cinco años menor que yo y tenía una vida completamente diferente, donde no estaba establecido eso. Pero un día le llegó, mágicamente. Me lo propuso y yo dije: “Claro que sí, por supuesto, hagamos”. Y nueve meses después, fin. Pasaron muchas cosas. Nos fuimos a vivir a México y tuve un acercamiento a una vida mucho más tranquila. Vivía en Playa del Carmen, tenía contacto con el mar todos los días y fue como desenchufarme, ponerme en manos de Dios, de la vida, de estar acá y ahora. Eso me ayudó, tenía muchas más herramientas para llevarlo y estaba en un lugar paradisiaco, fuera de toda responsabilidad de laburo.

—¿Retomaron la búsqueda con ayuda médica o esperaron?

—No, cambié la alimentación, no tomo alcohol hace casi tres años. Como que dije: “Si es un tema hormonal, ¿qué tengo que hacer? Que mis hormonas piensen distinto”. Entonces saqué muchas cosas de mi alimentación y estuve muy pendiente de qué alimentos podían estar interfiriendo. También entendí que el ritmo de vida importa. La conexión con la vida, con uno, con la naturaleza, alejarme de este mundo tan plástico. Creo que eso sirvió un montón.

—¿Habías pasado por muchos tratamientos antes?

—No muchos, pero los suficientes para atravesar el dolor de la frustración de no poder. Uno pone mucho el cuerpo y la mente. Y la mente, la loca de la casa, es bastante compleja. Te dice: “No vas a poder, no vas a poder”. Y una va creciendo y piensa: “La mujer tiene 40 años, no puede tener hijos”. Lo loco es que cuando cumplí 40 me acuerdo de haber pensado: “Guau, me convertí en la mujer que siempre soñé ser”. Y qué hermoso sería que todas las mujeres llegáramos a ese punto de nuestra vida diciendo: “Listo, ahora quiero ser mamá”. Porque la maternidad es tan dura que más vale que sea deseada.

—Y ahora que finalmente llegó, ¿cómo estás viviendo estos primeros meses?

—Hay momentos en que no puedo más. Tengo tendinitis en las dos manos porque el gordo es gordito. No dormir, todo eso... Pero no siento que esté renunciando a nada de mi vida por hacerlo, siento que llegué a este punto habiendo hecho un montón. Es como si toda mi vida me hubiera preparado para este momento, entonces lo recibo con mucho amor, mucha alegría y mucho deseo.

—Sur nació con 4,5 kilos.

—Sí, 4 kilos 500 y 56 centímetros. Ahora tiene tres meses y usa ropa de nueve meses.

—¿Vos querías tener un parto en tu casa?

—Yo quería que naciera en mi casa, en la tina, con partera, con tambores, con inciensos, con toda la jipada. Y el cuerpo dijo: “No, querida, al hospital”. Yo vivía en la selva, en chancletas, con el pelo suelto. Estaba convencida de que quería conocer mi cuerpo haciendo el trabajo de parto, pero el bebé venía muy grande y yo venía muy mal de las hemorroides. El ginecobstetra me dijo que en casa no iba a ser, pero que podía tenerlo con mi partera y en agua, en una sala preciosa de parto humanizado del hospital. Al día siguiente, que era el día programado, tenía contracciones, pero no dilataba. Entonces dije: “Bueno, sacámelo, ya está”. Y fue hermoso. Una cesárea humanizadísima, con la música que quisimos, el papá tomó las fotos que quiso, me lo pusieron acá, me cortaron el cordón cuando yo quise. Conocí la placenta y guardé un pedacito, hice cápsulas y me las comí.

—¿En serio?

—Obvio, si estaba en la jipada ¿cómo no voy a hacerlo? Imagínate estar en la jipada y no comer placenta, pero que quede claro que en las cápsulas, no a lo Walking Dead (risas). La disecan y la ponen en cápsulas. No sé para qué sirve te confieso, pero para algo sirve. En México conocí todo este tema de la partería y los partos humanizados, es muy hermoso saber que tu cuerpo puede dar vida.

—¿Y cómo fue aceptar que el parto finalmente fuera distinto a lo que habías imaginado?

—Lo más importante siempre fue Sur. Y yo obviamente, porque Sur necesita una mamá viva también. Entonces, en ese sentido, respeté mis tiempos, respeté sus tiempos, y tuve el parto que tenía que tener. Lo agradezco y lo recuerdo con mucho amor, porque la verdad que las cesáreas son durísimas. Los que dicen que las mujeres somos vagas porque tenemos por cesárea no saben lo que es tener una.

—¿Te encontraste con mucho opinólogo?

—Yo aprendí una cosa en la vida: no miro lo que no quiero que me afecte. Sé que va a haber opiniones y que hay gente que se cree dueña de la verdad, lo respeto, pero no me traspasa. Tengo muy claro lo que quiero sentir y voy a eso. Entonces no doy papaya, como dicen en Colombia, no me vulnero como epicentro de crítica. Si algo no me gusta, hay un botón hermoso que se llama bloquear.

—¿Y con las opiniones familiares?

—Con mi mamá, que la amo y es el amor de mi vida, siempre fui muy clara desde el amor. Le dije: “Ma, esta es mi oportunidad. Esta hora es mi momento”. Agradezco su experiencia y hay cosas que ella sabe que yo necesito. Mi mamá fue niñera durante 15 años, es una abuela increíble, está enamoradísima de mi bebé y llora todos los días porque no vive en el mismo país que yo. Recibo con alegría a mamás y abuelas que enseñan cosas buenas para la vida, pero si tengo que callar bocas desde el respeto y el amor, lo hago.

—¿Y cómo está la pareja?

—Hermoso. Es un socio maravilloso y la verdad estoy muy contenta con la familia que estamos haciendo. Cumplimos tres años en febrero.

—A vos te gustan los argentinos, sos un poquito nuestra.

—A mí me encantan. No, yo no sé si me gustan los argentinos, me gusta él. Y me gustaba el otro (risas).

—Seguís diciendo “mi novio” y tienen un hijo. ¿No te querés casar?

—Sé que es raro que diga que es mi novio aunque tenemos un hijo. Y no es que no me quiera casar. Casarse es hermoso, pero ahora somos los papás de Sur. Yo ya viví la experiencia, ya fui mujer, ya tuve marido, ya me casé de blanco y fue hermoso, honro cada año de mi vida que fue así. Pero quiero seguir siendo novia, me parece lindo eso. Creo que esa es la lucha: no dar por sentado que estamos juntos. Por ahora: socios, compañeros.

—¿Cómo fue el embarazo y esta maternidad tan reciente?

—Ya tiene tres meses, no lo puedo creer. Siento que toda mi vida tuve a Sur, no sé cómo era mi vida antes sin él.

—¿Te quisiste escapar ya en algún momento de tu casa?

—Lo que pasa es que como me tocó salir por trabajo, no tuve la necesidad de huir. Al contrario, quiero huir de donde estoy para llegar a mi casa y estar con él.

—¿Y la culpa? Porque la maternidad viene con un paquete bastante grande.

—Ser madre viene con un paquete de culpa impresionante. Obvio que pasé por ahí. Cuando no se me pegaba bien de la teta tenía culpa, pensaba que se iba a morir de hambre, que no era capaz, todo drama. Pues pasa, es hormonal todo. Si uno escribiera las cosas que se le pasan por la cabeza, es una telenovela mexicana, Thalía es una huevona al lado nuestro (risas).

—¿Y ya se acomodó un poco el puerperio?

—No, yo creo que todavía no. A veces no te da con locura, también te da con melancolía o de pronto sentís que algo está sobrepasado un poquito. Pero es que es un amor tan grande que yo creo que estás segregando tanto amor todo el tiempo que algo te tiene que desajustar o ajustar. Tal vez lo que estamos haciendo es ajustándonos.

—También tenés una relación muy particular con el llanto.

—No hay una cosa que de verdad produzca tanto placer como llorar, me sirve para vaciarme, depurar y seguir. Tuve épocas muy dramáticas, fui muy llorona siempre, desde chiquita. Y también he hecho telenovelas increíbles gracias a mis llantos, porque lloro muy bien en la ficción.

—¿Cómo llegó la propuesta de En el barro?

—En 2023 estaba recién separada, tenía mi departamento de soltera y un pelo rubio rarísimo, esas cosas que una hace cuando se quiere reinventar. Hice el casting y quedé, fluyó y asumí este personaje que es el más bueno que he hecho: la más buena de todas, la más boluda y la que está en un contexto completamente diferente.

—¿Están grabando dos temporadas juntas?

—Estamos grabando la tres y la cuatro, y es hermosa la experiencia de trabajar con tantas mujeres. Hemos cerrado una que otra boquita donde dicen que las mujeres juntas hacemos quilombo y las mujeres juntas hacemos cosas maravillosas: cada escena de sororidad, de compañerismo, de parcería, de acompañarnos. Por eso, cuando quedé embarazada y sabía que tenía que hacer las temporadas, acepté aunque iba a estar en el puerperio. Dije: “No me importa, voy a estar rodeada de mujeres. ¿Qué mejor puerperio que ese?”. Y no me equivoqué, porque voy ahí y es como que me repotencio, tengo un montón de mujeres alrededor que son mamás y aprendo un montón. Y si me canso, Sur rota de mano en mano, porque él se duerme en todas las manos posibles.

—Se nota que sos muy generosa y abierta con esto de venir con Sur. ¿Cómo lo manejás?

—Cuando me dijeron que tenía que venir a la entrevista y contemplé la posibilidad de que tenía que venir con él, pregunté: “¿Hay mujeres?”. “Sí”. “No pasa nada”. Si hay mujeres, estamos.

—Esta conexión con el universo femenino y con el acompañamiento entre mujeres, ¿la tuviste siempre?

—Se ha potenciado un montón en Argentina, que he conocido mucho la sororidad y el feminismo desde que vine. Tengo muchas amigas argentinas. Colombia también tiene un movimiento femenino fuerte, pero yo no estaba tan conectada con las mujeres porque vengo de una familia de muchos primos varones. Todos muy hermosos, de esos hombres que vas a la casa y no te dejan lavar un plato.

—¿Nunca sentiste ese lugar del machismo?

—No, en mi casa tampoco. Con mis papás y mi hermano, cero. De hecho, mi hermano es el que cocina en la casa. Él estaba a cargo de cosas que uno diría: “No, eso le corresponde a la mujer”. Entonces, desde ese lugar, no necesité de las mujeres para sostenerme en mi idiosincrasia. Pero cuando llegué a Argentina me encontré con un montón de mujeres: amigas, amigotas, mamás. Y ahí dije: “Ve, ve”.

—¿Qué te generó conocer ese feminismo argentino que incluso impulsó el Ni Una Menos?

—Creo que, con respecto a México y otros países de Latinoamérica, hay años luz. Y ha sido muy interesante entenderlo.

—Volviendo a En el barro: tu personaje también está atravesado por la maternidad. ¿Qué te pasaba a vos, después de tu propia búsqueda, al interpretar a una mujer que vive eso?

—La mayoría de los personajes que se me han atravesado en la vida han sido madres. Incluso La reina del flow, porque para mí, Yeimy, ante todo, es madre. Ella se moviliza por haber creído que había perdido a su hijo. En En el barro y en otros personajes también ha estado muy presente la maternidad. Lo bueno es que ahora que soy madre digo: “Ay, qué bien, no lo hice tan mal” (risas). Porque yo me basaba en mi mamá y en las madres que tenía alrededor, pero no en mi propia experiencia, y ahora que lo reveo y entiendo un poco las elecciones que tomé, digo: muy buena mi capacidad de observación.

—¿Sentís que la maternidad te dio una fuerza diferente?

—Sí, y también ese pensamiento único: todo es él. Me estoy recuperando de una gripe que, si me daba de soltera, a los dos días me iba a la guardia y me internaba, olvidate. Pero dije: “Tengo que estar de pie porque Sur me necesita”. Y te parás.

—¿A qué edad empezó la danza en tu vida?

—A los nueve. Era muy cansona, muy hinchahuevos en el colegio. Hacía todo muy rápido, me encantaba treparme a los árboles y tenía mucha energía. Entonces mis papás dijeron: “La niña necesita”. Y entré a una escuela de ballet, como la Escuela del Teatro Colón que existe en Colombia e hice toda mi formación como bailarina, que básicamente fue la base de todo lo que hice después.

—¿Te lesionaste en algún momento?

—Me lesioné de todas formas: me rompí la rodilla, voy a ser una viejita con los dedos tiesos, pero para eso falta un montón (risas).

—Pero también hay mucho amor y agradecimiento por esa etapa.

—Creo que la danza lo que hizo en mi vida fue darme el orden que necesitaba para poder ser lo que soy ahora. No sé si como actriz tendría las herramientas que tengo si la danza no hubiera sido parte de mi vida. De hecho, todavía opero mentalmente como bailarina.

—¿Volverías a elegir ese camino, con todo el sacrificio que implicó?

—Sí. Estudié en una escuela increíble y tuve una formación increíble. Tal vez habría tomado otras decisiones: si no me hubiera empecinado en que quería ser bailarina clásica, tal vez podría haber explorado otras cosas.

—Tal vez no aparecía la actriz.

—Para que apareciera la actriz tenía que estar esa bailarina. Yo siempre lo digo: la actuación me salva la vida, porque la danza estaba acabando conmigo físicamente. Yo quería ser y hacía lo que fuera por conseguirlo: si tenía que cortarme un brazo, me lo cortaba. En cambio, la actuación llegó a decirme: “Está todo bien”. Igual mi cuerpo tiene memoria y lo vi ahora en los shows: llevo un año sin hacer ejercicio porque tuve un embarazo con una panza muy grande y pubalgia, después vino el posparto y la cesárea. Y cuando Sur cumplió tres meses, al otro día me monté al escenario en Chile y el cuerpo respondió, así que a la bailarina le doy las gracias todos los días.

—¿Quedó también algo de esa búsqueda espiritual que atravesaste durante el embarazo?

—Sí. Martín y yo promulgamos mucho eso, sobre todo él. Es una persona muy conectada, un maguito. Yo tuve experiencias espirituales que siento que tuvieron que ver con sanarme, sobre todo con mis padres.

—¿De qué tipo?

—Con mis papás tomé ayahuasca. Tuve una ceremonia con ellos y fue increíble. Dura, muy difícil, porque eso de verdad es una medicina.

—¿Quién lo propuso?

—Mi papá. Estábamos en México y me dijo: “He estado investigando mucho y me parece que nosotros tenemos que tomar una medicina. Quiero hacer ayahuasca con su mamá y usted también”. Y yo: “¿Qué, papá? Yo no quiero”. Y él: “Nosotros tenemos muchas cosas que sanar como familia”. Y bueno, fue la mejor constelación familiar de la vida. Esa experiencia fue hermosa.

—¿Cuándo sucedió esto?

—Fue el año pasado y, tres meses después, quedé embarazada. En esa ceremonia apareció algo que yo tenía que sanar: dejar de ser la mamá de mis papás, dejar de ser la mamá de otros, para poder aprender a ser la mamá de Sur. Y eso se reveló en un día, conectada con las estrellas y se ordenó: mi papá fue mi papá, mi mamá fue mi mamá y yo empecé a ser la hija. Y eso fue maravilloso.

—¿Se contaron mutuamente que vivió cada uno en la experiencia?

—Claro. De hecho, la medicina es tan inteligente que desajusta al que necesita ajustarse y, cuando desajusta a uno, ajusta a los demás. La que se desajustó fui yo y hubo un momento en que mi mamá me acunaba como a una bebé.

—¿Ella no estaba en su propio viaje?

—Sí, pero mi viaje se conectó con el de ellos. Mi papá fue mi papá y me dijo una frase maravillosa, con un bastón en la mano: “Nosotros vamos a estar contigo siempre”. Y mi mamá me acunaba como a una nena para que yo volviera a ser la hija. Porque yo empecé a trabajar muy chiquita y hacerme cargo de cosas que tal vez no correspondían. Agradezco haber podido ayudar a mi familia, pero en algún momento hay que soltar eso y volver al lugar. Hasta que yo no volví al mío, mi cuerpo no iba a funcionar. Porque yo ya era mamá de otros, entonces, ¿cómo iba a ser mamá de Sur si ya era mamá de otros?

—¿Dónde hicieron la ceremonia?

—En México. Fue en un ambiente abierto, regulado, cuidado, profesional. Es una experiencia espiritual muy fuerte que necesita ser guiada y acompañada, porque así como ves tu oscuridad, ves tu luz. Y esa luz fue increíble: te convertís en un canal de amor, de claridad, de entendimiento y de acercamiento y así fue con mi mamá.Nosotras tuvimos nuestras dificultades como madre e hija cuando cumplí los 20, fue muy difícil porque ella después se va a Estados Unidos con mi papá, por mucho tiempo, se alejan un poco. Yo me caso, hago mi vida aparte. Y ese día me hizo una confesión de amor increíble: me contó lo deseada que yo fui, el amor con el que me esperó y cómo sabía que yo era yo. Abrazadas las dos, confesándonos mutuamente el amor, entonces tener esos espacios de poder acercarte a tus padres. Y la medicina, además, me hizo doblar las piernas y besarles los pies a mis papás, porque hay una cosa que pasa en la vida: crecemos y un día nos creemos más grandes o superiores a nuestros padres, nos las sabemos todas y olvidamos que ellos son nuestros papás y que los chiquitos somos nosotros. Entender eso y ubicarme en ese lugar fue mi cierre para sanarme y quedarme embarazada a los tres meses. Fue increíble, cada uno tenía su equipaje y fue una experiencia familiar excelente.

—¿Que le dijiste a tu papá post experiencia?

—Mi papá también resolvió sus cosas. Él me lo agradece mucho a mí porque yo estaba en ese contexto. Nosotros con Martín tenemos un espacio que se llama Casa Resonance, que es un centro cultural de la conciencia donde se hacen conciertos, eventos, y justo ese fin de semana que llegan mis papás a México teníamos contratada esa ceremonia. Y cuando mi papá se da cuenta, es cuando nos dice: “yo quiero hacerlo con todos ustedes”. Entonces fue increíble.

—O sea, tenía que ser, porque ustedes estaban ya trabajando en ese camino...

— Y el nombre Sur también llegó de una manera especial. Le llegó en un sueño a Martín. Me dijo: “Sur, Sur”. Nosotros no supimos el sexo hasta que nació, pero ya sabíamos que era Sur. Esas cosas mágicas que pasan.

—Se te ve muy feliz y luminosa.

—Sí, estoy muy feliz. Es un muy buen momento de la vida, como que estoy recogiendo. Siento que me preparé toda la vida para esto y estoy en un buen lugar, disfrutándolo todo.

—¿Estás preparada para guardar a Yeimy?

—La amo, es maravillosa y tengo tanto para agradecerle, pero creo que la gente es la que no está preparada para guardarla. Yo lo quise hacer y no me dejaron. Y en realidad estoy haciendo esto por la gente, porque si fuera por mí, me quitaría el traje, lo dejaría guardado, le pondría un marquito dorado y ya está. Pero también entiendo todo el impacto que causó esta última temporada, que fue tan difícil para todos. Si puedo contribuir a que la gente sea un poco más feliz, saco el traje y me lo pongo con mucha humildad y, sobre todo, con mucho agradecimiento.

—¿Cómo sigue el año?

—Estoy muy emocionada por la oportunidad de hacer la obra de teatro más grande y con mayor público que hice en toda mi vida. Vienen otras fechas por Latinoamérica y voy a tratar de estar en todas, pero también tengo un compromiso enorme: un hijo y él es prioridad siempre. Él me está dejando hacer todo. Y quiero vivir el día a día, ahora por ejemplo, quiero salir a tomarme un cafecito rico y comerme un muffin. Y seguir disfrutando.

Juzgan a un yihadista que conspiró para atentar contra la familia real saudí en Marbella

calendar_today 20.09.2026 - person  - timer ~3 Minutos

Madrid, 20 sep (EFE).- La Audiencia Nacional comienza a juzgar este lunes a un acusado de colaborar con la organización terrorista Dáesh y de alentar a la comisión de atentados, para lo que llegó a proporcionar datos "sensibles" de objetivos, entre ellos de la familia real saudí referidos a sus vacaciones en Marbella (Málaga).

El acusado, en prisión provisional desde mayo de 2026 y que se enfrenta a ocho años de cárcel por estos hechos, realizaba "actividades de apoyo logístico y propagandístico" a favor de Dáesh como miembro de Bank Alansar, entidad mediática virtual a través de la que proporcionaba a partidarios de la organización terrorista cuentas de usuario en redes sociales y números de teléfono para su uso en aplicaciones de mensajería, especialmente Telegram, de manera que se dificultara su detección por las fuerzas de seguridad.

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La Fiscalía apunta en sus conclusiones provisionales que el procesado, natural de Marruecos y que residía en Málaga, informó a uno de sus contactos "sobre las vacaciones de verano que la familia real saudí disfruta en la ciudad de Marbella", y proporcionó "datos acerca de la seguridad que tienen, los rezos en la mezquita y las salidas de ocio a discotecas, lo que ofrece facilidad para atentar".

El acusado también llevó a cabo actividades de edición y diseño de material audiovisual para su difusión en redes sociales con la finalidad de reforzar la narrativa propagandística de Dáesh.

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Creó el canal de Telegram “Fursan Al Aqida”, que albergaba más de 2.000 archivos de contenido vinculado con Dáesh, y puso en marcha grupos de Telegram para propiciar el debate ideológico yihadista, la difusión de propaganda, la celebración de reuniones por videoconferencia y el adoctrinamiento y la captación de terceros.

"El contenido difundido incluía incitación a la yihad, exaltación del martirio y llamamientos explícitos a la violencia", destaca la Fiscalía, que le acusa también de incitación a empuñar armas y cometer actos yihadistas.

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Alentaba, dice el fiscal, la comisión de atentados en territorio europeo "aportando información sensible sobre rutinas, seguridad y movimientos de potenciales objetivos", como fue el caso de la familia real saudí, objetivo declarado de Dáesh por colaborar con potencias occidentales como Estados Unidos.

Además se ha detectado, añade el escrito, que celebraba atentados de Dáesh "manifestando expresamente satisfacción cuando se ocasionaban muertes", y a uno de sus contactos le habló de "la obligatoriedad de demoler las iglesias" y a otro de origen palestino, que le preguntó "si es correcto coger armas haciéndose pasar por combatiente de Hamás, sabiendo que son infieles", le incitó a atentar como "francotirador".

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Entre sus múltiples actividades llegó también a facilitar el matrimonio entre la viuda de un combatiente del Dáesh y otro combatiente. Ella misma le pidió que le buscara marido "bajo la condición inexcusable de que sea muyahidin".

Asimismo, el procesado asesoró a terceros sobre mecanismos seguros para hacer llegar fondos a combatientes y zonas controladas por Dáesh. Le recomendaba específicamente el sistema hawala, por su opacidad y dificultad de rastreo, y desaconsejaba medios rastreables como las criptomonedas.

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En el transcurso de esta investigación, el juzgado autorizó en 2024 a un agente encubierto virtual interactuar con el procesado para recabar pruebas sobre sus actividades de apoyo a Dáesh.EFE

Resultado del Baloto y Revancha HOY: números ganadores del sábado 19 de septiembre

calendar_today 20.09.2026 - person  - timer ~3 Minutos

Para jugar en Baloto solo necesitas 5.700 pesos y ganas desde un acierto. (Infobae/Jovani Pérez)

Para jugar en Baloto solo necesitas 5.700 pesos y ganas desde un acierto. (Infobae/Jovani Pérez)

La lotería de Baloto publicó los números ganadores de su último sorteo celebrado este sábado 19 de septiembre de 2026.

Este popular juego entrega cientos de millones de pesos en premios a miles de participantes. Descubra si fue uno de los ganadores de hoy.

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Fecha del sorteo: sábado 19 de septiembre de 2026.

  • 11 - 39 - 13 - 19 - 17 Super Balota: 04.
  • 42 - 10 - 38 - 25 - 27 Super Balota: 03.

Baloto celebra tres sorteos a la semana, cada lunes, miércoles y sábado, después de las 23:00 horas, en los que puedes ganar varios miles de millones de pesos.

No se olvide de cuidar su billete, es la única manera de recibir su premio si resulta ganador. Guárdelo en un lugar seguro y asegúrese de que no se dañe ni se ensucie para poder reclamarlo antes de la fecha límite.

Cabe mencionar que se tiene 365 días desde que se anuncia al ganador para reclamarlo, de lo contrario el premio ya no será entregado.

Conoce cuál es el pronóstico de la IA. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Conoce cuál es el pronóstico de la IA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los números que más han salido como ganadores en Baloto, de acuerdo a la inteligencia artificial, varían según el análisis de los sorteos más recientes del pasado 2025.

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Según datos estadísticos, entre los números más frecuentes están el 14, 32 y 39, que han aparecido en 18 ocasiones. Otros números destacados son el 25, que ha salido 16 veces y el 8 y 12, con una frecuencia significativa también.

Estas estadísticas muestran patrones históricos más que probabilidades reales de salir en futuros sorteos, ya que cada sorteo es un evento independiente y aleatorio.

En cuanto a Revancha, que es un sorteo complementario de Baloto, la IA indica que los números que más se han presentado no son tan altos en frecuencia como en Baloto, pero también se pueden identificar tendencias. Números como el 21 y 34 tienen una aparición cercana al 4% de los sorteos recientes, indicando cierta recurrencia. La distribución de números en Revancha es diferente por tener menos opciones (del 1 al 34) y menor cantidad a elegir (cinco números).

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Sin embargo, es importante aclarar que, desde el punto de vista estadístico y matemático, no existe un número con mayor probabilidad de salir en Baloto o en Revancha, pues ambos sorteos son eventos aleatorios y cada número tiene la misma chance de ser seleccionado en cada sorteo. La percepción de “números calientes” que aparecen más veces es simplemente una observación histórica y no una garantía para futuras jugadas.

Baloto es una de las loterías más famosas de Colombia. (Colprensa)
Baloto es una de las loterías más famosas de Colombia. (Colprensa)

La probabilidad de ganar el premio mayor del Baloto en Colombia es muy baja, aproximadamente de uno en más de 15 millones.

Esto se debe a que para ganar se deben acertar cinco números entre 43 posibles y además la “súper balota” entre 16 números, lo que da un total de 15 millones 401 mil 568 combinaciones posibles.

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En términos matemáticos hay 962 mil 598 combinaciones posibles para los cinco números principales y al multiplicar por las 16 opciones de la súper balota, se obtiene esa cifra total de combinaciones. Por lo tanto, la probabilidad de acertar la combinación ganadora con una sola apuesta es de una entre más de 15 millones.

Aunque las probabilidades de ganar el premio mayor son muy bajas, el Baloto ofrece premios secundarios por acertar menos números o solo la súper balota, lo que aumenta las posibilidades de obtener algún premio menor.

Aun así, el premio mayor sigue siendo extremadamente difícil de ganar.

Real España es nuevo líder en Honduras

calendar_today 20.09.2026 - person  - timer ~2 Minutos

Tegucigalpa, 19 sep (EFE).- Real España venció este sábado por 1-0 a Motagua, que dirige el español Javier López, en un partido de la octava jornada del torneo Apertura hondureño.

En el encuentro se despidió el entrenador Mauro Reyes, quien la próxima semana será sustituido por el español Juan Ignacio Martínez.

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Reyes asumió temporalmente en agosto la conducción del Real España tras la salida del costarricense Jeaustin Campos.

El partido fue dominado por Real España, que creó más ocasiones de gol aunque sin mayor peligro para el portero del Motagua, Luis Ortiz.

Motagua, impreciso en los pases, jugó mejor en el primer tiempo, pero no inquietó al portero Luis López, del Real España.

Los cambios del Real España le surtieron efecto, principalmente el de Nixon Cruz, quien ingresó al minuto 49 y al 80 anotó el gol para su equipo, en la mejor ocasión que tuvieron sus jugadores durante todo el partido.

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Un error defensivo en el área lo aprovechó Ortiz para rematar un pase que recibió desde la izquierda, y por bajó batió al portero del Motagua, vigente campeón que ha perdido tres juegos en lo que va del campeonato y descendido a la cuarta posición con trece enteros.

Momentáneamente Real España, que va invicto, es líder con 18 puntos, saldo de cinco triunfos y tres empates.

El líder es escoltado por el Marathón, que suma 17 unidades y el domingo, en el cierre de la jornada, visitará a Juticalpa.

En el primer partido de hoy, Génesis y Olancho empataron sin goles, mientras que el viernes Platense perdió por 0-2 contra Universidad Pedagógica, y Choloma venció por 2-0 a Estrella Roja.

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La octava fecha se completará el domingo con el partido entre Olimpia, tercer lugar con catorce enteros, e Independiente, que es séptimo, con nueve.

La novena jornada se jugará el 9, 10 y 11 de octubre, por los compromisos de la selección de Honduras en la Liga de Naciones de la Concacaf. EFE

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(foto)

Ed Sheeran califica la situación en Gaza de “catastrófica” en un concierto en Filadelfia

calendar_today 20.09.2026 - person  - timer ~3 Minutos

Nueva York, 19 sep (EFE).- El cantante Ed Sheeran se presentó este sábado en Filadelfia, el primer concierto que ofrece en EE.UU tras la controversia de la pasada semana sobre la exclusión del rapero Macklemore de su gira, y dijo que lo que pasa en Gaza es "catastrófico, injustificable y desproporcionado".

El estadounidense era su telonero y fue vetado por sus expresiones propalestina desde el escenario de la gira 'Loop Tour' del inglés.

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De acuerdo a la revista Variety, antes del concierto, el artista británico aseguró no ser activista pero confesó que la polémica en torno a Macklemore le colocó "en medio de un debate importante y apasionado sobre la libertad de expresión y el tema político más complejo del planeta".

"Cumplir con mi compromiso con mis fans también es fundamental para mi identidad, y por eso estoy aquí esta noche solo, continuando con mi gira actual", afirmó el cantante.

Sin embargo, Sheeran también aprovechó el micrófono para tener unas palabras sobre el conflicto palestino durante la actuación en el Lincoln Financial Field.

"Lo que sucedió en Israel y en el Festival del Museo de Nome el 7 de octubre fue horrible y agravó siglos de sufrimiento judío. Lo que está sucediendo en Gaza es catastrófico, injustificable y desproporcionado. Nos duele profundamente la magnitud de la devastación y la pérdida de vidas civiles y de niños, y la injusticia sistémica que estamos presenciando en Cisjordania no puede pasarse por alto", pronunció.

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Sheeran también indicó que esta semana ha tenido que "tomar decisiones difíciles, estoy cometiendo errores, y lo siento muchísimo", cuando algunos seguidores dudaron si asistirían a verle pesar de tener boletos, según han señalado medios locales.

Macklemore denunció el lunes que había sido excluido de la gira de Sheeran por realizar comentarios a favor de Palestina el 4 y 5 de septiembre en el estadio MetLife de Nueva Jersey cuando abría el 'show' del inglés, y acusó al magnate Robert Kraft, dueño de un estadio de Massachusetts, donde llegará la gira, de instar a otros propietarios de recintos a boicotearle.

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Tras la controversia, Messina Touring Group, la promotora de la etapa estadounidense del 'Loop Tour', anunció que Macklemore ya no participaría en las fechas restantes. La compañía afirmó que los recintos les habían comunicado que no permitirían la celebración de conciertos con Macklemore, indicó además la revista.

Sheeran reiteró que le preocupa "profundamente" la idea de que los locales preaprueben el contenido de las actuaciones. "Esto ocurre en muchos lugares donde actúo en todo el mundo, pero nunca debería suceder en el mundo libre", sostuvo.

Aseguró además a sus seguidores que mantiene conversaciones con personas de diversos sectores "para averiguar cómo contribuir de manera que ayude a las víctimas de estos tiempos terribles, y estoy escuchando y aprendiendo porque no sé lo suficiente".

Los artistas irlandeses Aaron Rowe y Beoga, la banda danesa Lukas Graham y el productor y músico Finneas Eilish, hermano de la cantante Billie Eilish, así como el grupo de folk irlandés Beoga, anunciaron su retirada de la gira en solidaridad con Macklemore y el pueblo palestino.

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