La Semana de la Moda de París ha vuelto a reunir en primera fila a algunas de las figuras más conocidas del panorama internacional, entre ellas Zendaya, que acudió al desfile de Louis Vuitton celebrado en el Louvre. Sin embargo, más allá de su presencia en uno de los acontecimientos más destacados de la pasarela parisina, ha sido un momento ocurrido durante el desfile el que ha terminado situándola en el centro de la polémica.
La protagonista de Euphoria se encontraba en primera fila cuando Brigitte Macron se acercó hasta ella para saludarla y, al advertir su presencia, levantó la mirada y estrechó su mano. “Es un placer conocerte”, le dijo mientras ambas intercambiaban unas palabras. Una escena que, pese a desarrollarse con absoluta normalidad, no tardó en llamar la atención de todos los usuarios que repararon en un detalle muy concreto: Zendaya no llegó a levantarse de su asiento.
El vídeo del encuentro no tardó en hacerse viral en redes sociales y dio lugar a todo tipo de opiniones sobre cuáles son las normas de protocolo que deberían aplicarse incluso durante un encuentro informal de este tipo. “Tienes que levantarte cuando saludas a alguien, es educación básica”, ha apuntado un usuario en la publicación. “¡Sin duda es de mala educación! ¡Nunca se le da la mano a alguien estando sentado! Supongo que eso no se lo enseñaron”, ha coincidido otro. Para algunos, que Zendaya permaneciera sentada mientras Brigitte Macron se inclinaba ligeramente para saludarla podía interpretarse como un gesto de indiferencia o incluso como un inesperado “pulso” de poder, aunque nada en las imágenes permite afirmar que esa fuera realmente su intención.
Las reacciones, sin embargo, no han sido unánimes. Mientras algunos han clasificado su comportamiento como poco educado, otros han restado importancia a la escena, señalando que dicho encuentro se produjo en un desfile de moda, no durante un acto institucional. Además, hay quienes han defendido que la actriz se encontraba en plena conversación con otra persona y que tampoco reaccionó de forma distinta con otra gente que también se acercó a saludarla durante el evento.
Poco antes de que la primera dama francesa se acercara, Bernard Arnault, presidente y consejero delegado de LVMH —el conglomerado de lujo propietario de Louis Vuitton—, también pasó por delante de la actriz para saludarla y esta tampoco se levantó. Un detalle que tampoco ha pasado inadvertido en redes sociales. “Es habitual levantarse para saludar a una persona mayor o que tiene más estatus que tú, sobre todo cuando se acerca a ti. Y más aún si se trata de la primera dama y del propietario de la marca que representas”, ha apuntado un usuario de X sobre el encuentro, mientras otros han defendido que simplemente estaba saludando a todo el mundo de la misma forma.
Junto a ella, en el front row, se encontraban nombres como Emma Stone, Saoirse Ronan y Ana de Armas, que tampoco quisieron perderse la nueva colección de Nicolas Ghesquière para Louis Vuitton, quien presentó una colección cargada de referencias históricas, aunque reinterpretadas desde una mirada contemporánea. Una propuesta que ha quedado inevitablemente en segundo plano para Zendaya, al menos en redes sociales, donde el protagonista inesperado ha terminado siendo un saludo de apenas unos segundos.