La negociación entre Río Negro y Nación por el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 entró en su etapa final. El gobernador Alberto Weretilneck estimó que en las próximas dos semanas podrían cerrarse los últimos detalles de los convenios y avanzar con la firma.
“Estimo que en el transcurso de las próximas dos semanas podemos llegar ya al cierre de la negociación y avanzar ya a la firma de los acuerdos correspondientes”, afirmó el mandatario provincial este domingo en diálogo con Diario RÍO NEGRO, durante la previa al I Foro de Jóvenes Rionegrinos en Cipolletti.
Weretilneck señaló que el entendimiento entre las partes mejoró durante las últimas semanas y que eso permitió acercar posiciones sobre las condiciones del traspaso. “Logramos entre las dos partes poder lograr que el otro entienda el porqué de las cosas”, explicó.
El gobernador detalló que la Provincia también debió comprender las razones de Vialidad Nacional para sostener determinadas condiciones. “Así como nosotros entendimos por qué Vialidad Nacional tenía la postura que tenía, por qué la Provincia tiene la postura que tiene, lo que se logró a partir del diálogo de estas últimas dos semanas es poder entendernos uno a otro, saber cuáles son las urgencias y el porqué de las cosas”, sostuvo.
Una vez concretada la transferencia, la Provincia dividirá su intervención entre una respuesta urgente sobre el estado actual de los corredores y una planificación estratégica para los próximos años. La primera estará enfocada en los tramos sin contratos de obra vigentes, identificados como “zonas liberadas”.
Para esos sectores, Río Negro gestiona un crédito internacional de alrededor de US$60 millones con Fonplata, que permitiría intervenir unos 305 kilómetros: 258 kilómetros de la Ruta 22 y 47 kilómetros de la Ruta 151. El objetivo es recuperar las condiciones de circulación mediante trabajos de mantenimiento y rehabilitación.
El ministro de Obras Públicas, Alejandro Echarren, había detallado que ese paquete contempla bacheo, recuperación de calzada, reparación de banquinas y señalización, además de intervenciones puntuales en lugares considerados estratégicos. La Provincia también analiza cómo avanzar sobre algunos puntos donde existen obras inconclusas o situaciones que requieren una resolución específica.
Weretilneck planteó que esa primera etapa responde a la necesidad de atender el estado actual de las rutas, pero advirtió que no alcanza para resolver las necesidades futuras. “Lo que se haga de obra en el futuro o en los próximos años tiene que estar pensado, planificado y fundamentalmente entender el crecimiento que vamos a tener”, sostuvo.
La segunda etapa estará vinculada con el diseño de la infraestructura vial que necesitarán Río Negro y Neuquén frente al crecimiento del tránsito y de la actividad de Vaca Muerta. Para eso, la Provincia proyecta contratar una consultoría con el acompañamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El estudio abarcará el corredor comprendido entre Cervantes y Catriel y buscará determinar cuál debería ser la solución vial para el Alto Valle en los próximos años. La intención es dejar atrás respuestas aisladas y establecer una planificación para el conjunto de los corredores.
“Creo que demasiado caro estamos pagando los rionegrinos la imprevisión y la falta de planificación con lo que nos está pasando con las rutas. Entonces, no podemos volver a cometer el mismo error”, afirmó Weretilneck.
El gobernador remarcó que el análisis deberá contemplar también la conexión con Neuquén y las rutas de acceso a Vaca Muerta. “Hay que hacer un diseño vial de todo el Alto Valle de las dos provincias”, señaló, en línea con la agenda que viene trabajando con su par neuquino, Rolando Figueroa.
La definición de esa red quedará para una instancia posterior al traspaso, mientras la Provincia concentra ahora las gestiones en cerrar el acuerdo con Nación y preparar las primeras intervenciones. La apuesta es que la transferencia no quede limitada al mantenimiento de las rutas existentes, sino que permita avanzar hacia un esquema vial planificado para el crecimiento que tendrá la región.