Agreganos como fuente preferida en

La Rama Pasiva del Instituto de Previsión Social (IPS) de Misiones realizará el próximo sábado 24 de octubre la segunda edición de “Pescando con mi abuelo”, una propuesta que busca fortalecer los vínculos entre generaciones mediante una jornada recreativa a orillas del río Paraná. La actividad tendrá lugar en el Muelle de los Pescadores, ubicado en el cuarto tramo de la Costanera de Posadas, entre las 15 y las 18 horas.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la directora de la Rama Pasiva del IPS, Celia Tavares, explicó que la iniciativa regresa después de la convocatoria registrada el año pasado, cuando participaron más de 80 duplas integradas por abuelos, abuelas, nietos y nietas, acompañados por otros familiares.
La funcionaria señaló que la decisión de repetir la experiencia surgió a partir de los pedidos de quienes asistieron a la primera edición y manifestaron su interés en volver a compartir una tarde de pesca.
“Fue una experiencia muy rica y muy linda, porque no solamente vinieron los abuelos y los nietos, sino también la familia acompañando. Ellos nos pedían cuándo iba a ser la segunda edición, cuándo íbamos a hacer nuevamente, y respondiendo a ese entusiasmo volvemos a repetir esta experiencia”, comentó.
Tavares destacó que el objetivo principal trasciende la actividad recreativa y apunta a generar espacios de encuentro, especialmente durante octubre, considerado el mes de la familia.
“Nosotros proponemos este encuentro como una experiencia abierta a los abuelos, abuelas, nietas y nietos, donde la pesca es un pretexto, realmente, para compartir, crear momentos inolvidables, anécdotas, historias y para que la familia se junte”, expresó.
La actividad comenzará a las 15, aunque los interesados deberán presentarse desde las 14 para completar la inscripción y ubicarse en el sector donde desarrollarán la jornada. No habrá registro previo.
Los participantes tendrán que llevar sus equipos de pesca y los elementos que consideren necesarios para permanecer durante la tarde, como sillones, gorras, abrigo y agua. Desde la organización también prevén ofrecer bebidas y mate cocido.
La propuesta contempla distintas categorías de competencia, entre ellas el pez más grande, el más pequeño y el más raro. Un equipo de evaluadores se encargará de medir las capturas y registrar los resultados, antes de devolver los ejemplares al río.
“Se mide el pez, hay un equipo evaluador, un jurado, y se vuelve a tirar al agua”, explicó Tavares, quien confirmó que habrá premios para los tres primeros puestos.
La directora recordó que durante la edición anterior se registró una importante cantidad de capturas, por lo que este año prevén ampliar el número de colaboradores encargados de supervisar la actividad.
“El año pasado teníamos cuatro evaluadores y, como eran 80 duplas, todo el sector del muelle estaba completísimo, más la familia. Tenían que correr de un sector al otro para poder medir”, relató.
También aclaró que no es necesario contar con experiencia previa, ya que integrantes del equipo organizador estarán disponibles para orientar a quienes participen por primera vez.
Al recordar la primera edición, Tavares señaló que las condiciones meteorológicas no fueron favorables, pero eso no impidió que numerosas familias se acercaran al cuarto tramo de la Costanera.
Pese al frío y a las lloviznas registradas durante aquella jornada, los participantes llegaron con sus cañas, sillones, termos y abrigos para compartir la actividad.
“Ese cuarto tramo en la Costanera estaba repleto. Nuestros participantes llegaban con sillones, equipos de pesca, sus abrigos, sus termos y se instalaban ahí. Eran las seis de la tarde, cuando ya estábamos premiando a los ganadores, y seguían llegando”, recordó.
Incluso mencionó que algunos niños se entristecieron por no haber llegado a tiempo para participar, una situación que reflejó el interés que despertó la propuesta entre las familias.
La funcionaria sostuvo que uno de los momentos más significativos se produce cuando los adultos mayores acompañan a sus nietos en las tareas propias de la pesca, desde colocar la carnada hasta retirar los peces del anzuelo.
“Lo más importante, más allá del premio, es la alegría de los niños cuando sacan los peces, porque también sacan. Y esa experiencia de que el abuelo les ayuda a poner la carnada, a sacar el pez. Realmente se vive una fiesta, es diferente”, manifestó.
En ese sentido, consideró que estos espacios adquieren especial importancia en el actual contexto socioeconómico, al ofrecer una oportunidad para compartir actividades familiares.
“Desde la Rama Pasiva queremos brindar un espacio de encuentro donde prime la paciencia, el respeto, la naturaleza, el cariño y, sobre todo, el acompañamiento familiar”, remarcó.
La realización del encuentro dependerá de las condiciones meteorológicas previstas para el próximo fin de semana. En caso de lluvias o tormentas que impidan desarrollar la actividad, será reprogramada para el sábado 31 de octubre.
Tavares adelantó que la decisión se comunicará el viernes 23, teniendo en cuenta que algunas familias tienen previsto trasladarse desde otras localidades de Misiones.
“Sabemos que hay gente que va a venir de Oberá, que el año pasado quedó pendiente, así que ya nos avisaron. Están preguntando de diferentes lugares”, indicó.