
Vinicius aterrizaba este lunes en Valdebebas para sumar al resto del equipo en la pretemporada y ponerse bajo las órdenes de José Mourinho. No hubo gestos que delataran su situación, tampoco declaraciones a su llegada ni actitudes que pudieran alimentar los rumores que rodean su futuro en el Real Madrid. Aunque la atención mediática se centraba en cada detalle de su retorno tras las vacaciones, su comportamiento fue el de una jornada de trabajo habitual. El club, por su parte, optó por transmitir absoluta normalidad pese a que el debate sobre la posible salida del delantero brasileño no ha dejado de intensificarse en las últimas semanas, ante la falta de avances en la renovación de su contrato.
El jugador brasileño fue uno de los primeros en llegar al complejo deportivo, poco antes de las 8:30 de la mañana. Este regreso marcó el final de un periodo de descanso más largo de lo habitual para él; se le concedieron cuatro semanas de vacaciones, un margen superior al de la mayoría de internacionales del equipo, igualando únicamente a Bernardo Silva. La razón fue el notable desgaste físico que acumuló durante la temporada anterior, donde participó en 53 de los 56 partidos oficiales del Real Madrid y disputó el 84% de los minutos totales, además de su presencia en el Mundial. La decisión de prolongar su descanso fue consensuada con el cuerpo técnico, que consideró prioritario que llegara completamente recuperado para encarar una campaña que podría ser determinante en su carrera.
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El primer trámite de la jornada fue el reconocimiento médico en el Hospital Blua Sanitas Valdebebas, donde coincidió con varios compañeros que también volvían tras las vacaciones, entre ellos Brahim y Bernardo Silva. Tras las pruebas y el visto bueno del personal sanitario, los futbolistas se desplazaron a las instalaciones de entrenamiento del club. Allí tuvo lugar uno de los momentos más esperados del día: el reencuentro con José Mourinho, entrenador del Real Madrid, con quien Vinicius no coincidía desde aquel partido en Lisboa marcado por insultos racistas desde la grada.
La sesión de entrenamiento reunió a 14 futbolistas del primer equipo. El número podría haber sido mayor si no fuera por la ausencia de cinco lesionados: Militao, Huijsen, Asensio, Mendy y Rodrygo. Además, el regreso pleno de la plantilla se completará en los próximos días, con la reincorporación de Courtois y los cinco futbolistas que alcanzaron las semifinales del Mundial: Konaté, Cucurella, Tchouaméni, Bellingham y Mbappé. A medida que el grupo va recuperando efectivos, la presencia de canteranos en las prácticas irá disminuyendo.
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El futuro de Vinicius sigue siendo uno de los temas centrales en el entorno del club. Su contrato actual finaliza en 2027, pero el estancamiento en las negociaciones para la renovación ha alimentado la posibilidad de una salida este mismo verano. Tanto el Real Madrid como el entorno del jugador han manifestado su voluntad de llegar a un acuerdo, aunque las diferencias existentes todavía son importantes y no se reducen a simples detalles. Para que la negociación se cierre con éxito, alguna de las partes tendrá que ceder en sus pretensiones.
Mientras tanto, el interés del Arsenal ha ido cobrando fuerza. Mikel Arteta, técnico del conjunto londinense, ha trasladado a Vinicius que el proyecto deportivo de los próximos años giraría en gran parte sobre su figura, ofreciéndole un rol de principal referente en el ataque. Esta propuesta ha hecho que el brasileño valore el escenario que tendría en la Premier League, donde podría convertirse en uno de los grandes nombres del campeonato. En contraste, su rol en el Real Madrid, aunque importante, no está garantizado como eje central del equipo, dada la competencia interna y la magnitud de la plantilla.
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En Inglaterra, algunos medios ya han informado de primeros contactos entre el Arsenal y el Real Madrid, aunque oficialmente ninguna de las partes lo ha confirmado. Se estima que la operación podría rondar los 150 millones de euros, una cifra considerable pese a que el contrato de Vinicius entra en su último año. El mercado reciente ha demostrado que este tipo de situaciones no siempre reducen el valor del traspaso, como ocurrió en el pasado con el fichaje de Eden Hazard por el club blanco.
A la espera de que se celebren las reuniones previstas esta semana entre la directiva del Real Madrid y el jugador, el futuro de Vinicius permanece abierto. El club no descarta ninguna opción: si no se produce la renovación, la venta este verano es una posibilidad real, pese a que la preferencia sigue siendo su continuidad. Lo único seguro es que se ha iniciado un periodo clave, en el que las decisiones que se tomen influirán en el rumbo tanto del futbolista como de la entidad. Mientras tanto, el Arsenal observa atento y Vinicius se prepara en silencio, a la espera de definir su destino.
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