Venus no es igual en sus dos hemisferios: el norte tiene una litosfera más fina y muchos más volcanes

calendar_today 07.10.2026 - person  - timer ~3 Minutos

Venus y la Tierra tienen un tamaño parecido y suelen considerarse planetas hermanos, pero bajo sus superficies esconden funcionamientos muy diferentes. Una investigación internacional liderada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha descubierto ahora una nueva particularidad del planeta vecino: su litosfera tiene una gran diferencia de espesor entre los hemisferios norte y sur, una característica que además parece estar relacionada con la distribución de sus volcanes.

El estudio, en el que también participa la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), ha sido publicado en la revista científica Earth and Planetary Science Letters. Los resultados muestran que el norte de Venus tiene una litosfera más delgada y más del doble de volcanes que el sur, una asimetría que hasta ahora había pasado inadvertida y que puede ofrecer nuevas pistas sobre la forma en la que el planeta libera el calor procedente de su interior.

La litosfera es la capa rígida más externa de un planeta. Su espesor condiciona diferentes procesos geológicos y, en Venus, podría estar desempeñando un papel fundamental en el vulcanismo. “Resulta lógico que una litosfera más delgada facilite la salida del calor interno del planeta mediante un mayor número de volcanes”, explica Ignacio Romeo Briones, investigador del Departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la UCM.

Venus no tiene placas tectónicas

La cuestión resulta especialmente relevante porque Venus carece de un mecanismo de reciclado litosférico como la tectónica de placas terrestre. En nuestro planeta, el movimiento y renovación de las placas desempeña un papel fundamental en su evolución geológica y en la transferencia del calor interno. Venus, pese a sus similitudes en tamaño y composición general con la Tierra, ha seguido una historia completamente diferente.

Los científicos ya conocían una región especialmente volcánica de Venus denominada anomalía BAT, nombre formado a partir de Beta, Atla y Themis, tres grandes regiones elevadas caracterizadas por una importante concentración de volcanes. Sin embargo, la investigación demuestra que la asimetría no se limita a esta particular zona del planeta.

“La novedad aportada por este estudio es que el resto del planeta fuera de BAT tiene un comportamiento estadísticamente diferente entre el norte y el sur”, señala Marina Mendiburu-Eliçabe, investigadora del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la UCM. La diferencia, por tanto, parece que se debe a una característica de alcance global que los modelos sobre la evolución geológica de Venus deberán tener en cuenta.

Datos de una sonda lanzada hace más de 35 años

Para llegar a estas conclusiones, los científicos han recuperado información recopilada por la sonda Magallanes de la NASA, lanzada en 1989, que permaneció durante cuatro años orbitando Venus. La misión permitió obtener numerosos datos sobre la gravedad y la topografía del planeta que continúan siendo fundamentales para investigar qué ocurre bajo su superficie.

La sonda Magallanes estuvo orbitando Venus durante 4 años

“Para llevar a cabo el estudio, hemos analizado las características de la litosfera (espesor, distribución de cargas) a partir de los datos de gravedad y topografía obtenidos de la sonda Magallanes”, explica Alberto Jiménez Díaz, investigador de la URJC. Los científicos categorizaron espacialmente esa información a través de un mapa de provincias geológicas y posteriormente cruzaron los datos geológicos con modelos geofísicos de la litosfera, aplicando métodos estadísticos avanzados para comprobar las diferencias detectadas.

El descubrimiento, sin embargo, abre otra incógnita. Los investigadores todavía no disponen de una explicación única sobre qué originó la diferencia de espesor entre los dos hemisferios. “A partir de este trabajo los modelos evolutivos que desarrollamos para explicar Venus deberán dar cuenta de esta característica de importancia global”, apunta Javier Ruiz, investigador de la UCM. El equipo ya trabaja en distintas hipótesis para explicar por qué dos regiones de un mismo planeta terminaron desarrollando características geológicas tan diferentes.