Universitarios llevarán por primera vez a Costa Rica a una de las mayores competencias de cohetería de América Latina

calendar_today 18.07.2026 - person  - timer ~4 Minutos

El equipo CRÁTER, integrado por estudiantes de la Universidad de Costa Rica, representará al país en BAJA ROCKET 2026, una de las principales competencias universitarias de cohetería experimental de América Latina. Crédito: CRATER UCR

El equipo CRÁTER, integrado por estudiantes de la Universidad de Costa Rica, representará al país en BAJA ROCKET 2026, una de las principales competencias universitarias de cohetería experimental de América Latina. Crédito: CRATER UCR

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR) representará al país en BAJA ROCKET 2026, una de las competencias universitarias de cohetería experimental más relevantes de América Latina, con el objetivo de demostrar que desde una universidad pública es posible desarrollar tecnología de alto nivel y competir en escenarios internacionales.

El equipo Costa Rican Aerospace Team for Experimental Rocketry (CRÁTER), perteneciente al Grupo de Ingeniería Aeroespacial (GIA) de la UCR, fue aceptado oficialmente como TEAM #001 en la categoría 1 KM COTS, convirtiéndose en la primera representación costarricense confirmada para el evento organizado por la Asociación Nacional de Actividades Espaciales de México (ANAEM).

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Para sus integrantes, la participación trasciende el ámbito competitivo. El proyecto busca posicionar a Costa Rica dentro del ecosistema aeroespacial latinoamericano, fortalecer la investigación aplicada y demostrar que el país cuenta con talento para desarrollar soluciones tecnológicas de alcance internacional.

El vehículo con el que competirán lleva por nombre Miravalles, un proyecto desarrollado durante meses bajo una metodología de ingeniería de sistemas que integra distintas disciplinas para diseñar, construir y validar un cohete experimental capaz de cumplir con los exigentes estándares de la competencia.

El proyecto reúne estudiantes especializados en aeroestructuras, aviónica, propulsión, recuperación, carga útil científica y operaciones terrestres. Crédito: CRATER UCR
El proyecto reúne estudiantes especializados en aeroestructuras, aviónica, propulsión, recuperación, carga útil científica y operaciones terrestres. Crédito: CRATER UCR

Uno de los aspectos más llamativos de CRÁTER es que la dirección del proyecto está a cargo de dos mujeres. Celeste Chinchilla y Melany López ejercen como Project Managers y lideran la planificación estratégica, la coordinación técnica y la administración integral del equipo.

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Su liderazgo también busca enviar un mensaje sobre la creciente participación femenina en carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), sectores en los que históricamente las mujeres han enfrentado mayores barreras de acceso.

Detrás del proyecto trabaja un equipo multidisciplinario conformado por estudiantes universitarios de diferentes especialidades.

El área de Aeroestructuras desarrolla el diseño y la manufactura del vehículo, asegurando que cada componente cumpla con los requisitos de resistencia y desempeño.

Mientras tanto, el equipo de Aviónica diseña e integra los sistemas electrónicos responsables de la adquisición de datos, la telemetría y el monitoreo del vuelo, información que posteriormente permitirá evaluar el rendimiento del cohete y optimizar futuras versiones.

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Además de competir internacionalmente, CRÁTER busca inspirar a nuevas generaciones de jóvenes costarricenses a desarrollar proyectos científicos y tecnológicos desde la universidad pública. Crédito: CRATER UCR
Además de competir internacionalmente, CRÁTER busca inspirar a nuevas generaciones de jóvenes costarricenses a desarrollar proyectos científicos y tecnológicos desde la universidad pública. Crédito: CRATER UCR

La división de Propulsión se concentra en la investigación y validación del sistema encargado de impulsar el vehículo, sometiéndolo a pruebas bajo estrictos protocolos de seguridad.

Por su parte, el grupo de Recuperación desarrolla los mecanismos que permitirán el retorno seguro del cohete una vez concluida la misión, mientras que el equipo de Payload trabaja en la carga útil científica que viajará durante el lanzamiento.

Operaciones Terrestres coordina toda la logística de pruebas, protocolos de seguridad y preparación de los lanzamientos.

Para los estudiantes, la experiencia representa mucho más que una competencia universitaria.

La participación en BAJA ROCKET 2026 permitirá que Costa Rica se integre a una comunidad internacional dedicada al desarrollo de tecnologías aeroespaciales, además de generar experiencia en gestión de proyectos complejos, trabajo multidisciplinario e investigación aplicada.

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Los integrantes de CRÁTER consideran que el verdadero legado del proyecto será abrir oportunidades para que nuevas generaciones de estudiantes costarricenses participen en competencias internacionales de ingeniería y ciencia.

También esperan convertirse en una fuente de inspiración para niñas, niños y jóvenes interesados en carreras STEM, demostrando que es posible desarrollar tecnología aeroespacial desde una universidad pública costarricense.

Sin embargo, llegar a México también implica importantes retos económicos.

El transporte del cohete, la manufactura de componentes especializados, las pruebas técnicas y los costos logísticos asociados a una competencia internacional requieren recursos adicionales que actualmente el equipo busca obtener mediante alianzas con empresas e instituciones.

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El cohete "Miravalles" fue desarrollado mediante una metodología de ingeniería de sistemas que integra investigación, diseño, manufactura y pruebas técnicas. Crédito: CRATER UCR
El cohete “Miravalles” fue desarrollado mediante una metodología de ingeniería de sistemas que integra investigación, diseño, manufactura y pruebas técnicas. Crédito: CRATER UCR

Por ello, CRÁTER mantiene abierta la búsqueda de patrocinadores que deseen apoyar una iniciativa enfocada en investigación, innovación y desarrollo tecnológico nacional.

Para el equipo, invertir en este proyecto significa apostar por la formación de profesionales altamente especializados y contribuir al fortalecimiento de un sector con amplio potencial de crecimiento en Costa Rica.

La delegación que representará al país está conformada por Celeste Chinchilla y Melany López, como Project Managers; Tomás Montero, Ricardo Salas y Sebastián Castillo, en Aeroestructuras; Amanda Milanes y Pablo Arce, en Aviónica; Luka Pérez y Leandro Batista, en Propulsión; Montserrath Matamoros y Andrés Rodríguez, en Recuperación; y Arianna Leitón, como responsable de seguridad de lanzamiento (RSO).

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Con el proyecto Miravalles, el grupo viajará a BAJA ROCKET 2026 con una meta ambiciosa: competir por los primeros lugares y demostrar que Costa Rica puede convertirse en un actor relevante dentro de la ingeniería aeroespacial latinoamericana.