Prevención del suicidio
Javier Jiménez, superviviente de la muerte de su hija, refleja el esfuerzo de los familiares por lograr una mayor sensibilización frente a este grave problema social. Se vuelca en promover la escucha y el acompañamiento a los jóvenes que sufren.

Javier Jiménez, presidente de la asociación Sara Jiménez en la sede de su asociación en Madrid.Javier Barbancho
Actualizado Domingo, 11 octubre 2026 - 01:51
Le escuchan en los cuarteles del Ejército, en los colegios, en los despachos directivos de las empresas y, a la vista está, en los medios de comunicación. Lo que significa que le escuchan adolescentes, hombres y mujeres con profesiones difíciles y personas que, por norma general, suelen estar ocupadísimas. Cómo ha sucedido se explica así: Javier Jiménez, jefe de almacén en Talgo, perdió a su hija Sara por suicidio; tenía 20 años, era 2020 y sucedió el mismo día del calendario en el que seis años antes había muerto su madre.
Su vida, como es natural, cambió radicalmente. Decir que sufrió es una obviedad. Su psicóloga le recomendó hacer voluntariado y le hizo tanto caso que su mente empezó a encontrar lugares de paz. "Ví que se podía salir, hacer algo y encima ayudar. Ver cómo esa ayuda que tú dabas se transformaba en algo bueno para mí me hizo ver la vida de otra manera", relata ahora desde la oficina de la Asociación Sara Jiménez, el culmen de un proceso que comenzó en la Cruz Roja, repartiendo comida, y continuó con la vacunación de miles de personas en el Wanda, apenas un año después de la muerte de su hija. Hoy su padre es uno de los supervivientes convertidos en referentes en prevención del suicidio.
Su asociación incluso ha fomentado la primera feria de la salud mental, que se celebrará el próximo 19 de noviembre en Madrid. Y mientras vacunaba, escribió el libro Vacunas para un duelo. Y luego otro, Escúchame y te ayudaré. Y ante el maremágnum, su psicóloga le volvió a proponer, "que no fuera sólo Javi ayudando por aquí y por allá". Desde entonces, hace ya casi un lustro, cuatro psicólogas han empezado a formar parte de su equipo, y también un psiquiatra colabora puntualmente. Y hace tres años empezó a hacerse cargo de la Carrera Solidaria por la Prevención del Suicidio 'Tu vida importa', en colaboración con Asociación La Barandilla, que la organizó antes. José Manuel Dolader, otro referente y director de la misma, recibió la llamada de Javi:
-¿Me la cedes?
-Si quieres perder dinero, tuya es.
Ahora es de todos. Se celebra el 18 de octubre y esperan superar los 1.100 inscritos del año anterior. "El primero fueron 600, soy un friki de los datos y tengo apuntados hasta los días que se fueron apuntando anteriormente. Poder presentar un dossier contando todo esto en las empresas me ha abierto muchas puertas. Muchas igual no aportan dinero pero colaboran de otro modo, por ejemplo pagando la inscripción a los empleados que quieran ir a la carrera. De paso, el asunto del suicidio se va colando en la conversación. Las empresas se están implicando más en la salud mental. El primer año tenía que ir a los sitios y ahora me llaman".
¿Qué le dirías a una persona que no tiene conocimiento de los datos de suicidio en nuestro país?Pues que yo era así. Para mí el suicidio era un tema que ni conocía ni pensaba en ello, hasta que un día te llaman y te dicen esto... Es un tsunami, te borra entero. Lo que más me sorprendió es que, al reconocer a mi hija, la doctora me dijo 'no se preocupe, esto pasa todos los días. Me quedé atónito. Y añadió: 'Es usted el tercer padre que viene aquí esta semana'.¿Qué le respondiste?Que eso no podía pasar todos los días porque yo me hubiera enterado, habría salido en la televisión, le dije, fíjate.. Porque yo no lo sabía, no es que no lo supiese es que ni me lo imaginaba. Pensaba que los que se suicidan son los locos, los que tienen problemas económicos, los que, los que, los que... Pues no, no es así, porque a muchas personas les pasan cosas terribles y no hacen eso...Ahora veo las cosas, y me doy cuenta de que a veces basta con acercarse a una persona y decir 'oye qué te pasa, ¿te puedo ayudar en algo?`'. Muchas veces las personas sólo necesitan eso.¿Cómo empezó la Asociación Sara Jiménez?La idea era ayudar a los chavales jóvenes para que no tomen la decisión que ella tomó. Cuando empecé a dar charlas, se me ocurrió hacerlas siempre con un sobreviviente [alguien que ha tenido uno o varios intentos de suicidio], alguien adulto que de jovencito lo vivió y puede contarlo. Cuando acaban las charlas, tienen cola de personas para hablar. Y cuando voy a los cuarteles me llevo a un sobreviviente de mayor edad. ¿Qué observas en los que os escuchan?Lo que estamos viendo es que la mayoría de los chavales no cuenta lo que les pasa. Necesitan algo o alguien que les llame la atención para hablar. Esta semana me han entrado tres correos sobre tres intentos, ¿qué está pasando? Los jóvenes conectan más con gente que ha pasado por lo que ellos pasan.¿Qué conclusión extraes de tus visitas a cuarteles?A los hombres les cuesta muchísimo hablar. Sigue siendo una profesión mayoritariamente masculina. Ya hemos ido a ocho cuarteles.¿Cómo se consigue eso?Pues una psicóloga de un cuartel me contactó porque su jefe le había pedido que organizara una charla de prevención del suicidio. Luego esto llegó a oídos de un general, que le dijo a su mano derecha, un coronel: "Toda la unidad tiene que escuchar esta charla".¿Y cómo era Sara? Era muy buena. Lo decían sus amigas, "de lo buena que es, es tonta". No tenía novio. Me dijeron las mismas amigas que decía que 'hasta que no encontrase un hombre como su padre no lo iba a tener" Sacaba buenas notas. Yo pensaba que era feliz. Pero llevaba dentro la pena por la pérdida de su madre. Tres semanas antes le dijo a una amiga 'lo estoy pasando mal, pero puedo con todo'. Su madre murió cuando tenía seis años, 14 años después cómo iba a pensar yo que... Pero ahora sé que el suicidio es multicausal. También estábamos saliendo del covid. No supo gestionar y tomó la peor decisión. Estaba sufriendo.Este reportaje forma parte del proyecto 'Once vidas' impulsado por EL MUNDO para la prevención del suicidio, del que forman parte Rafael Álvarez, Yaiza Perera, Rebeca Yanke y Santiago Saiz.