Akira aparecía cada vez que Romina Peralta y su familia acudían a revisar la construcción de su casa en Las Orquídeas, en el norte de Guayaquil. La gata tendría cerca de un año en aquella época y se acercaba durante las visitas a la obra. Ocho años después, este domingo 4 de octubre, madrugaron para llevarla al centro de la ciudad y que recibiera la bendición.
“Creemos que ella nos adoptó a nosotros, así bromeamos en la casa”, contó Peralta. Antes de que Akira llegara, nunca había sido cercana a los gatos, pero terminó incorporándola a su familia.
“Es una hermosa bendición y llegó a nosotros con bastante enseñanza, a tener paciencia. Nunca fui de gatos, pero mire cómo es la vida y la amamos. Es nuestra primera hija”, relató.
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La familia acudió a la plaza del Artista, en la calle Panamá. Allí, desde las 09:00, se reunieron personas con sus animales de compañía por una actividad realizada por el Día Mundial de los Animales y la celebración de San Francisco de Asís. La programación contempló la bendición, servicios veterinarios y un espacio destinado a adopciones.
Fiorela llegó a su hogar durante la pandemia. Su familia había viajado a Bellavista, en Playas, cuando la vio caminando cerca de la carretera. Horas después, aproximadamente a las 17:00, regresaban por el mismo sector y volvieron a encontrarla.
“Cuando nosotros regresamos, ella se paró frente al carro. Yo abrí la puerta para acariciarla, se metió al carro y desde ese día está con nosotros”, recordó su cuidadora.
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Cuando la recogieron tenía garrapatas y problemas en el pelaje. En casa comenzó a convivir con siete gatos rescatados. Su familia ya había llevado a sus gatos a ceremonias religiosas años atrás y este domingo acudió con Fiorela al conocer que habría una bendición en la plaza del Artista.
Joel Calero llegó desde el centro de Guayaquil con Bonnie, de 13 años. Habían asistido a actividades similares en otro sitio, aunque era su primera participación en la realizada este domingo en la calle Panamá.
“Es una bendición, es todo. Lo amamos como a un hijo. Lo amamos. Él es el papacito de la casa”, expresó Calero al hablar de los años que Bonnie ha permanecido junto a su familia.
Antes del acto religioso se realizó una exhibición del grupo K9 de Segura EP. Los guías presentaron ejercicios de obediencia básica con sus canes frente a los asistentes y posteriormente se pidió a las familias acercarse con sus animales para iniciar la ceremonia.
El padre Luis Troya estuvo a cargo de la bendición y explicó el sentido religioso de esta práctica durante la celebración de San Francisco de Asís, reconocido por la tradición católica como patrono de los animales y de la naturaleza.
“Bendecir es dar gracias. Gracias a Dios por aquello que vamos a bendecir, porque ha sido un regalo”, indicó Troya.
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Luego de la oración, el sacerdote bendijo el agua y comenzó a recorrer el espacio donde esperaban las familias. Perros permanecían sujetos con correas o arneses y los gatos eran mantenidos en transportadoras o cerca de sus responsables durante el acto.
Troya se acercó a los grupos para rociar el agua bendita sobre los animales. Durante su intervención pidió que fueran tratados con respeto y se refirió a la compañía que brindan dentro de los hogares.
La actividad contó con una brigada veterinaria de la Dirección General de Protección de los Derechos de los Animales. Allí se anunciaron chequeos y vacunación para quienes acudieron con sus perros y gatos.
Un punto de adopción permaneció instalado cerca de la salida para personas interesadas en llevar un animal a casa. Los servicios estuvieron disponibles durante la mañana de este domingo en la plaza del Artista. (I)