Francia
La fiscalía de Saint-Omer investiga un posible defecto de fabricación tras sufrir el menor quemaduras de segundo grado por la sustancia química del producto

Ayuntamiento de Arques, localidad donde la madre compró el juguete.MAPS
Actualizado Domingo, 9 agosto 2026 - 14:50
Se ha abierto una investigación por "lesiones involuntarias" después de que un niño sufriera quemaduras de segundo grado por un juguete antiestrés que le explotó en la cara, según informó este domingo la fiscalía de Saint-Omer (Calais).
"El 24 de julio de 2026, un niño de ocho años presentó quemaduras de segundo grado en el rostro y el tórax mientras utilizaba un juguete tipo pelota 'Squishy', es decir, un cubo que contiene una sustancia maleable para apretar", detalló la fiscalía, confirmando una información del diario La Voix du Nord.
Las investigaciones, abiertas concretamente por "lesiones involuntarias que han provocado una incapacidad total para el trabajo superior a tres meses", deben determinar aún las circunstancias exactas del incidente y si es atribuible a un "defecto del producto", precisó la fiscalía.
La Dirección General de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes (DGCCRF) también está realizando análisis y declaró el jueves a la AFP que, "en caso de no conformidad y peligrosidad, se tomarán las medidas necesarias para proteger a los consumidores", como el "retiro" y la "retirada del mercado" de los productos.
La madre del menor había indicado en una publicación de Facebook, ya eliminada, que le había regalado un juguete Cool mix supergel, comprado en una tienda Smyths Toys en Arques (Paso de Calais).
"Cuando vino a verme, Melvyn estaba en pánico. Intenté quitarle el gel que tenía alrededor de la boca, pero la piel empezaba a desprenderse con él. Inmediatamente comprendí que era grave", declaró la madre a La Voix du Nord.
Según el diario regional, la mujer presentó una denuncia en la comisaría de Saint-Omer.
No es la primera vez que juguetes de este tipo entran en la mira de las autoridades. La DGCCRF señala que las autoridades británicas han procedido a retirar productos similares que presentaban una "concentración excesiva de benceno", un agente clasificado como carcinógeno e irritante.