El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que las elecciones en Brasil fueron “amañadas (manipuladas o arrglada)”, después de la reelección del izquierdista Lula frente al conservador Flávio Bolsonaro, quien desconoce el resultado.
“Yo no tomé partido, pero, francamente, pareció otra elección manipulada... Se veía tan corrupta, tan terrible”, dijo el republicano a periodistas en Washington.
Dirigentes mundiales, mientras, saludaron la histórica reelección para un cuarto mandato de Lula, incluidos aliados de Trump en América Latina, como los presidentes de Chile, Colombia, Perú, Paraguay y Bolivia. No así el argentino Javier Milei: el único en Sudamérica que no había reconocido públicamente el resultado. Tras una reunión de gabinete en la Casa Rosada, la oficina presidencial emitió un comunicado en el que abordó varios acontecimientos internacionales, incluidas las guerras en Irán y Ucrania, pero no mencionó el resultado electoral en Brasil. Durante la campaña presidencial, el líder libertario respaldó abiertamente a Bolsonaro y llamó a Lula un “ladrón corrupto”.
Otros líderes de izquierda de la región reaccionaron con especial rapidez al resultado, pero presidentes conservadores de toda la región también reconocieron la victoria de Lula y enfatizaron la necesidad de que sus países cooperen con Brasil en temas como la lucha contra el crimen organizado y la reducción de la deforestación en la cuenca amazónica.
TRUMP, EL ENEMIGO ¿Y CHINA?
Lula sigue siendo una figura venerada para la izquierda de la región, tras gobernar Brasil entre 2003 y 2010, cuando líderes de izquierda estaban al mando en gran parte de América Latina. Sin embargo, en los últimos dos años, la influencia de Lula en Sudamérica ha disminuido, ya que la mayoría de los vecinos de Brasil eligieron gobiernos de derecha alineados con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Desde que regresó al poder en 2023, Lula ha sido un crítico abierto de Trump, desafiando a la administración en temas como los aranceles comerciales y su apoyo a las acciones de Israel en Cisjordania y Gaza.
Lula también fue felicitado por los líderes de los países BRICS, una alianza de economías emergentes que fue diseñada para desafiar el dominio occidental en los asuntos internacionales. Brasil es miembro fundador de la alianza, que celebró su primera cumbre en 2009, durante el segundo mandato de Lula.
Uno de sus aliados es China. Lula, de todos modos, en su primer discurso como presidente electo, Lula avisó que “Brasil no será el patio trasero de nadie” y alertó sobre la Inteligencia Artificial, tanto por su uso en Estados Unidos y el gigante asiático.
China también expresó sus felicitaciones: “Estamos listos para trabajar con Brasil para seguir impulsando la construcción de una comunidad China-Brasil con un futuro compartido”.
Los líderes de las principales naciones europeas también felicitaron a Lula, expresando su disposición a trabajar con Brasil en temas como el cambio climático.
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