El sistema frontal que desde el miércoles golpea a la zona centro-sur del país no solo dejó cientos de miles de clientes sin suministro eléctrico, viviendas dañadas y árboles caídos. En menos de una hora, el temporal cobró la vida de tres personas en distintos puntos del país, en episodios que reflejan los diversos riesgos asociados a uno de los eventos meteorológicos más intensos del invierno.
Las víctimas fallecieron en Cerro Navia, Temuco y Negrete. Aunque las circunstancias fueron distintas, los tres casos ocurrieron en medio de labores o situaciones directamente relacionadas con las consecuencias de las lluvias y los fuertes vientos.
La primera de las tragedias ocurrió la tarde del jueves en la comuna de Cerro Navia, en la Región Metropolitana. Cerca de las 18.40, la Dirección de Seguridad Municipal recibió un llamado alertando sobre un hombre que permanecía tendido en las cercanías de la intersección de La Estrella con Los Conquistadores, junto a un paradero del sistema Red Bus.
Equipos municipales llegaron rápidamente al lugar junto a Bomberos y personal del SAPU, quienes realizaron maniobras de reanimación. Sin embargo, el hombre falleció en el sitio.
Los antecedentes preliminares apuntan a que la víctima, de aproximadamente 35 años, recibió una descarga eléctrica tras hacer un breve contacto con un poste de luz que se encontraba energizado. El hecho ocurrió en pleno desarrollo del sistema frontal que afectaba a la capital.
El alcalde de Cerro Navia, Mauro Tamayo, explicó que la estructura involucrada no correspondería preliminarmente a la red pública de distribución eléctrica de Enel, aunque la empresa igualmente concurrió para cortar el suministro y asegurar el área mientras se desarrollaban los peritajes.
“Se tienen que determinar las causas de por qué ese poste estaba energizado y qué ocurrió en la parte superior”, señaló el jefe comunal.
La Fiscalía de Flagrancia Centro Norte quedó a cargo de la investigación. De acuerdo con los primeros antecedentes, la víctima presentaba una quemadura en la mano izquierda atribuible a una descarga eléctrica. Entre las diligencias instruidas se encuentran el aislamiento del sitio del suceso, el traslado del cuerpo al Servicio Médico Legal (SML), la revisión de cámaras de seguridad para esclarecer la dinámica de los hechos, la identificación de la persona fallecida, la toma de declaraciones a testigos y otras pericias destinadas a establecer la forma en que ocurrió el deceso.
Horas más tarde, una segunda víctima fatal se registró en Temuco. El fallecido era un hombre de 64 años, identificado como José Parra Morales y querido conductor de la Línea 1 de Temuco, que se encontraba efectuando labores de limpieza y reparación en el techo de su vivienda, ubicada en el sector de Las Palomas con avenida Javiera Carrera, en Villa Vista Verde. Hasta allí acudieron cuatro compañías de Bomberos, quienes constataron el fatal desenlace.
La emergencia fue reportada alrededor de las 18.44 horas. Bomberos concurrió inicialmente por el aviso de una persona que había caído desde aproximadamente cuatro metros de altura y que presentaba graves lesiones. No obstante, al arribar al domicilio, los voluntarios constataron que el hombre ya había fallecido.
Las primeras diligencias apuntan a que la víctima cayó mientras realizaba trabajos para reparar los daños ocasionados por el sistema frontal. Sin embargo, la investigación deberá establecer si sufrió previamente una descompensación cardíaca sobre la techumbre o si la muerte fue consecuencia directa de las lesiones provocadas por la caída.
El delegado presidencial de La Araucanía, Francisco Ljubetic, lamentó el fallecimiento y llamó a extremar las medidas de seguridad durante las reparaciones de emergencia. “Uno tiene que colaborar con las reparaciones en sus hogares, pero evidentemente hay que tomar las medidas de resguardo y protección necesarias”, afirmó la autoridad.
La tercera víctima fatal se registró en la comuna de Negrete, en la Región del Biobío. En este caso, un trabajador identificado como Juan Henry Pereira Suárez perdió la vida mientras participaba en las labores de despeje de la Ruta Q-180, que conecta las ciudades de Los Ángeles y Angol, donde cuadrillas retiraban árboles que habían caído producto de los intensos vientos.
Durante esas faenas, otro árbol cedió inesperadamente e impactó al trabajador, provocándole lesiones fatales. El accidente ocurrió precisamente cuando los equipos intentaban restablecer la conectividad en una de las rutas afectadas por el temporal.
El caso volvió a evidenciar uno de los principales riesgos que enfrentan quienes participan en las labores de emergencia tras eventos meteorológicos extremos que debilitaron árboles por el viento, estructuras inestables y condiciones de terreno que pueden cambiar de forma repentina.
Tras confirmarse las tres muertes, las autoridades insistieron en reforzar las medidas de autocuidado mientras persistan las condiciones adversas. Entre las principales recomendaciones figuran evitar realizar trabajos en altura, no manipular infraestructura eléctrica dañada, mantenerse alejados de árboles con riesgo de caída y no efectuar labores de despeje sin coordinación ni los equipos de protección adecuados.
Las investigaciones sobre los tres casos continúan en desarrollo para establecer con precisión las circunstancias en que ocurrieron los fallecimientos y determinar si existieron responsabilidades adicionales en alguno de los hechos.