Telefónica, Orange, Vodafone y otras ’telecos’ denuncian que el veto a Huawei costará hasta 64.000 millones

calendar_today 02.08.2026 - person  - timer ~5 Minutos

Estiman un coste directo de hasta 40.000 millones para reemplazar todos los equipos chinos en las redes europeas y de otros 24.000 millones por la inflación generada ante la menor competencia.

Las telecos europeas, entre las que figuran empresas como Telefónica, Orange, Vodafone, Deutsche Telekom o la suiza-italiana Fastweb han publicado un informe, -a través de la patronal GSMA- en el que denuncian el coste milmillonario de sustituir todos los equipos de tecnología china -principalmente de los fabricantes Huawei y ZTE- de las redes europeas, tal y como establece la propuesta de la Comisión Europea (CE)de la nueva ley de ciberseguridad (Cibersecurity Act II o CSA2).

La propuesta de CSA2, presentada en enero, cambiaría, de aprobarse sin modificaciones, el status quo, ya que se pasaría de una recomendación de no usar equipos chinos -equipos de fabricantes de alto riesgo o Hig Risk Vendor (HRV)- en las redes 5G a una prohibición total y no sólo en las redes móviles sino también en las redes de fibra FTTH y en las de transporte.

La propuesta tiene que ser negociada ahora entre la CE, el Parlamento y el Consejo Europeo y se prevé que se apruebe en 2027.

El informe de la GSMA, que ha salido a la luz en julio, señala que el coste total de reemplazar todos los equipos de los HRV se situaría en una horquilla entre 30.000 y 40.000 millones de euros -con un escenario central en unos 35.000 millones de euros-, como adelantó EXPANSIÓN el pasado 15 de junio.

El doble que la CE

Esta cifra duplica las estimaciones de la CE que situaron el coste total entre 17.000 y 21.500 millones.

El reparto de los costes del informe sitúa el mayor peso en las redes móviles, con un coste de entre 16.000 y 22.000 millones, debido a la extensión capilar de las redes móviles y la alta penetración de proveedores chinos en este área. Para las redes fijas de fibra FTTH establece más de 5.000 millones para la sustitución de los equipos de las centrales y los routers y equipos ópticos de los hogares. Y, además, suma entre 9.000 y 12.000 millones adicionales por las redes de transporte troncales de fibra óptica como los equipos de conmutación óptica con capacidades de transmisión muy elevadas.

Inflación

Pero, además, el documento establece otros costes adicionales no directos, procedentes del aumento de precios en los equipos de los fabricantes occidentales por el efecto de librarse de la competencia china que estima en 24.000 millones que habría que sumar a los hasta 40.000 millones del coste directo del reemplazo para totalizar hasta 64.000 millones de euros.

Así, el informe señala que "las consecuencias en los precios debido a la menor competencia serán duraderas" y que "el impacto acumulado en los costes entre 2027 y 2035 podría ascender a 24.000 millones de euros, de los cuales 19.000 millones corresponderían a telefonía móvil, 3.000 millones a telefonía fija y 2.000 millones a redes de transporte".

El informe de la GSMA se ha realizado con la contribución de muchas de las grandes operadoras europeas, entre las que señala específicamente a las cinco mencionadas inicialmente. Estas telecos han trasladado confidencialmente sus costes a la GSMA, de forma que la asociación ha recibido los datos y ha actuado como caja negra para que las estimaciones de cada operador no se hagan públicas.

Retraso tecnológico

El documento de la GSMA alerta de otras consecuencias de los vetos a los equipos chinos. Explica que "debido a la estructura del mercado y a los altos niveles de competencia de precios entre operadores móviles, la mayor parte del aumento de costes se traducirá en una reducción y un retraso en las mejoras de las redes".

Igualmente explica que "los mayores costes limitarán la capacidad de las telecos para ampliar la cobertura, mejorar la capacidad y desplegar tecnología avanzada, ralentizando el ritmo del desarrollo de infraestructuras digitales en todo el continente".

El documento resalta que "limitaciones adicionales de capacidad derivan de la enorme cantidad de recursos necesarios para reemplazar la infraestructura por parte de los operadores y para aumentar la producción de equipos por parte de los proveedores restantes". Por último, señala que esta situación "introduce una incertidumbre significativa y riesgos adicionales en torno a la resiliencia de la red, cuyo coste no puede cuantificarse razonablemente".

Ericsson y Nokia

El documento de la GSMA incluye también una estimación de las modificaciones de las cuotas de mercado entre los principales fabricantes de cada segmento de negocio antes y después del veto a los fabricantes chinos Huawei y ZTE. Y la principal conclusión que se obtiene es obvia: los grandes beneficiados serían la sueca Ericsson y la finlandesa Nokia, junto con la americana Cisco.

En el negocio móvil, GSMA asigna una cuota del 25% en Europa a Huawei y del 7% a ZTE que bajarían a cero, mientras que el 40% actual de Ericsson pasaría a un potente 58,8% y la cuota del 25% de Nokia se elevaría a un 36,8%.

En el caso de las redes fija de fibra FTTH, la cuota actual de Huawei se situaría en el 27,5% mientras que la de ZTE sería del 7,5%. Y el gran ganador sería Nokia, que pasaría del actual 30% a un 49,6%.

Por último, en el segmento de las grandes redes de transporte, las participaciones de Huawei (20%) y de ZTE (7,5%) servirían para engordar las cuotas de Nokia (del actual 22,5% al 31%) y de las americanas Cisco (del 12,5% al 17,2%) y Ciena (del 17,5% al 24,1%).