Sylvester Stallone recordó cómo fue su preparación para la actuación en Rocky III, la icónica película que se estrenó en el año 1983. En referencia al entrenamiento, el actor llevó al límite su cuerpo, casi comprometiendo a su organismo a ingerir muy pocos alimentos. Esto generó que afecte seriamente su salud y, a posterior, debió modificar todos los hábitos establecidos.
En pos de buscar su mejor forma física, Stallone alcanzó un porcentaje de grasa corporal extremadamente bajo. “Mi desayuno entero solía ser tal vez dos pequeñas galletas de avena hechas con arroz integral y diez tazas de café porque quería mantener mi grasa corporal en 2,8%”, enfatizó sobre un lineamiento firme para llegar a su objetivo.
Otro de los puntos que aquejó a la celebridad fue consumir mucho atún, sumado a las “25 tazas diarias” de café con el fin de reducir el apetito y sostener el intenso ritmo de entrenamiento que necesitaba para el rodaje de la película.
Toda esta combinación de hábitos extremos perjudicaron su salud cerebral. “Mi memoria estaba completamente destruida. Estaba teniendo todo tipo de efectos físicos debilitantes”, detalló sobre las consecuencias de estas actividades.
El sacrificio y esfuerzo desmedido provocó que su cuerpo no resista semejante trajín. Además de los desordenes hormonales, el físico comenzó a pasar factura. “He tenido cinco operaciones de espalda, dos de hombro, tres fusiones de cuello, ambas rodillas... Soy biónico”, dijo sobre su paso por el quirófano.
Consciente de sus limitaciones a la hora de hacer ejercicios, Stallone evita los trabajos de fuerza excesiva para proteger sus articulaciones: “Pasé de levantar pesas normales a usar principalmente bandas y cables. Es como terapia física. Usas la barra, haces diferentes movimientos y mantienes las articulaciones en movimiento todo el tiempo”.
A los 80 años, el actor estadounidense mira hacia atrás en forma de aprendizaje. Sin la necesidad de tener que poner a prueba su cuerpo, hoy analiza cada uno de los movimientos y pone en la balanza su salud mental y física por sobre cualquier otro estímulo.