Soledad Mallol: “Antes montaba muchos pollos; me llamaban la olla exprés, porque soy encantadora hasta que se me va el pitorro”

calendar_today 01.08.2026 - person  - timer ~8 Minutos

A Bocados

La actriz, antigua miembro del dúo Las Virtudes, protagoniza 'Las que gritan', una comedia que estará hasta finales de agosto en el teatro Maravillas de Madrid.

La actriz Soledad Mallol.

La actriz Soledad Mallol.

Actualizado Domingo, 2 agosto 2026 - 00:08

Soledad Mallol (61 años), ex miembro del famoso dúo cómico de los 80 y 90 Las Virtudes, se queda un verano más sin vacaciones. Hasta el 30 de agosto se la podrá ver en el teatro Maravillas de Madrid representando Las que gritan, una disparatada comedia escrita por Antonio Rincón-Cano y dirigida por José María del Castillo, en la que interpreta a Consuelo, una viuda que ha decidido disfrutar lo que le queda de vida a su manera, pese a la reticencia de sus tres hijas. "Estoy muy acostumbrada a trabajar cuando los demás descansan, así que yo intento descansar cuando los demás curran".

La actriz protagoniza la obra junto a Mariona Terés, Marina San José, Rocío Marín y Laia Alemany y es un homenaje a las mujeres fuertes, que de una forma u otra se han erigido como referentes en la vida.

¿Te sientes identificada con tu personaje?Bueno, Consuelo es un poco loca, como yo. Quiere vivir y cumplir sus sueños. En su caso ha cumplido alguno menos que yo, pero sí me siento identificada con mujeres que van tras sus sueños, pero que han tenido que estar cuidando a sus hijos, a su marido, como ocurre un poco con personas de mi generación, una generación más antigua que no hacía lo mismo que hacen las mujeres ahora, ¿no? Que es trabajar lo mismo que los hombres y no quedarse en casa con los hijos.Siguiendo con la protagonista, ¿tú también vives la vida a tu manera o te impones algunas limitaciones?Pues la verdad es que yo suelo hacer lo que me apetece. Tengo las limitaciones de la edad, que vas cumpliendo años y hay algunas cosas que ya no puedes hacer, como correr. Me gusta ir a clases de baile, estoy en un coro, porque me gusta mucho cantar... Sigo haciendo lo que puedo y luego la vida te va poniendo en tu sitio. Y no puedes hacer un drama de ello.He leído que en tus inicios querías hacer drama... He hecho algo de drama, sí, aunque sobre todo comedia, y me encuentro a gusto en las dos facetas. Pero lo que más me gusta en la vida es haberme dedicado a hacer felices a los demás, a hacer reír a la gente. Recuerdo que cuando Elena Martín y yo éramos Las Virtudes, mucha gente se acercaba a decirnos que le alegrábamos la vida y le animábamos cuando estaba triste. Y eso me parece lo mejor que se puede hacer.¿Echas de menos Las Virtudes?Pues yo creo que podía haber seguido mucho más. Estaba muy a gusto en Las Virtudes. Pero lo mejor es que hemos tenido mucha suerte de haber hecho lo que quisimos y disfrutar con ello.Erais súper famosas. ¿Aún te reconocen por la calle?Pues si me pongo el pelo como la peluca que llevaba, sí. Pese a la fama tuvimos la suerte de tener una vida muy normal, saludábamos o nos hacíamos una foto, pero eran otros tiempos, no había móviles y tampoco nos preocupaba mucho que nos conocieran. Nos veían como a la vecina de al lado, personas más o menos normales que hacíamos un poco lo que nos daba la gana.¿A qué sabe tu vida actualmente?A cocido. Es que me gusta mucho y tiene tantas cosas... Aunque haga calor, un caldito yo me tomo y también unos garbanzos, que dan mucha energía. Bueno, también podría saber a gazpacho, las dos cosas.¿Qué papel juega la gastronomía en tu vida?Pues me gusta, y también cocinar. Lo que pasa es que hay muchas cosas que no puedo tomar. Por eso me encanta hacer paltos muy suaves; estoy descubriendo sabores sin muchas salsas, y eso me hace mucha ilusión, porque no todo tiene que ser a la plancha o pescaditos que parecen insulsos. Todo este aprendizaje me está haciendo saborear más las comidas sin tanto aditamento y ahora me siento mejor cuando como en casa que cuando lo hago fuera.Una receta que bordes.Pues mira, me gustan mucho las berenjenas y los pimientos asados, simplemente al horno con un poquito de sal, aceite, cominos y un ajito. Y también hago una cosa absurda, pero que no me sale mal, que es lo que yo llamo la paolla, porque es paella en olla exprés. Era una receta que hacía mi madre los domingos.¿Y una receta que se te resista?La fabada, la intenté hacer hace años, no me salió y no volví a intentarlo, prefiero que alguien me la haga o comerla por ahí. ¿Qué no falta nunca en tu mesa?Pescadito o, si estamos en temporada, algo de marisco. Si me ponen unas necoritas es lo más maravilloso del mundo.¿Se te conquista por el estómago?No. Me conquista pasar un buen rato con alguien inteligente, que tenga buen humor o buena energía. Hombre, siempre se agradece si me lleven a algún sitio rico, pero no es como para enamorarme.
Soledad Mallol con el resto del elenco de 'Las que gritan'.

Soledad Mallol con el resto del elenco de 'Las que gritan'.

¿A quién invitarías a cenar para conocer mejor?A Gila. Con Las Virtudes tuvimos la suerte de trabajar con él alguna vez en teatro y televisión, pero me hubiera encantado haberle conocido mejor. Era una persona tan inteligente, tenía una cabeza y un sentido del humor increíbles, y luego era una persona también muy seria.¿Con quién no te sentarías nunca en la mesa?Bueno, pues con alguien con mal rollo, que desprecie a los demás...¿Has caído alguna vez en alguna dieta milagro?No. Siempre he intentado hacer ejercicio. Estaba un poco rellena, pero durita. Ahora si puedo voy a nadar; también camino, estoy muy pendiente de los 10.000 pasos [risas] como todo el mundo, y me encanta bailar. Voy a clases de baile cuando puedo.¿Eres de las de al pan, pan y al vino, vino?Pues un poco sí, la verdad, pero cada vez discuto menos. Que digan lo que les dé la gana y para ellos la perra gorda, que decía mi madre.¿Para qué te falta salero?Pues para la comida, porque echo poca sal, pero para todo lo demás, tengo bastante salero. Me sale sin querer. La comedia está siempre en mi vida, con los amigos, en el teatro. Es algo natural para mí, incluso saco chistes de donde no los hay y busco cositas que puedan hacer gracia a alguien. Es como quien tiene oído musical, yo lo tengo con la comedia. ¿A qué pones picante en tu vida?A nada. No me gusta el picante, cero. Me sienta fatal. Estuvimos hace años haciendo una película en México Elena [la otra parte de Las Virtudes] y yo y no pude comer nada, ¡hasta las piruletas picaban!¿Te han pillado alguna vez con las manos en la masa?A mí nunca se me ha dado bien la repostería, nunca me ha dado por hacer bollos, bueno, en la pandemia sí, como todo el mundo.¿Está el horno para bollos?Siempre. Por supuesto. Quien quiera meter sus bollos en el horno, que lo siga haciendo y que coma cada uno los que le dé la gana.¿Te la han dado con queso alguna vez?Mil veces. Lo que pasa es que ahora, cuando ves que te la están dando, ya dices, '¡ay, mira, se cree que no me estoy dando cuenta!', pero bueno.¿Qué te cierra el apetito?Pues las cosas que pasan en el mundo. Empiezo a ver la televisión y se me cierra el estómago, y me doy cuenta de la suerte que tengo de vivir en un país que estamos en paz, o eso quiero creer. ¿De qué te das atracones?Pues de frutos secos. Si estoy ensayando y tengo hambre, no llevo bocadillos, sino almendritas, avellanas o nueces. Sé que engordan, pero me da exactamente igual, me gustan mucho y me dan buena energía.¿Qué no soportas en la mesa?Pues creo que lo soporto todo. Bueno, a no ser que alguno sorba la sopa. Pero por lo demás, estoy muy relajada. Si hay buen rollo, cada uno que coma como quiera.¿Cuándo fue la última vez que te pusiste como un tomate?Pues no recuerdo, supongo que al haber metido la pata. Soy muy vergonzosa. Yo como actriz me subo a un escenario y tengo un morro que me lo piso, pero porque no soy yo, es un personaje. Sin embargo, en mi vida personal soy bastante tímida, soy cortadita, y sí me pongo como un tomate.¿Cuándo fue la última vez que montaste un pollo?He montado muchos, la verdad. Las injusticias me ponen enferma, y sí, algunas veces me llamaban la olla exprés, porque soy encantadora hasta que se me va el pitorro. Te hablo del pasado, porque cada vez piensas más las cosas, eres más calmada. Pero sí, cuando hay algo mal o injusto o te tratan mal, no me parece bien callarse.¿Cuál ha sido o es tu momento más dulce?Cuando conocí por fin lo que de verdad quería hacer, que fue subirme a un escenario. Una amiga mía, que sigo queriendo mucho, me pagó unas clases de interpretación, porque yo no tenía dinero en ese momento. Yo pensaba 'no canto, no bailo, tengo una voz muy rara', ¿cómo voy a ser actriz?', y, sin embargo, empecé a trabajar. El día que me subí al escenario dije 'por fin he encontrado mi sitio, y de aquí no me bajan'. Fue un momento de felicidad, y lo sigue siendo, el hecho de tener la suerte de dedicarme a lo que de verdad quieres hacer.¿Cuál es el perejil de tus salsas? La alegría. La sonrisa. Ponerle una sonrisa siempre a las cosas.¿Y la sal de tu vida?La sal de mi vida la ponen los mariscos, que también me gustan. Termina la frase: 'Un brindis por...'Pues por la felicidad, que yo creo que es lo que quiere el personaje de Consuelo en Las que gritan, quiere que lo sean sus hijas y ella misma. Pero bueno, un brindis por intentar ser feliz, que es muy difícil levantarse todos los días y decir 'hoy por lo menos quiero ser feliz, mañana ya veré'.