El fichaje del veterano base Shane Larkin (33 años y 1,80 metros) por el Fenerbahce, tras haber pasado ocho temporadas en las filas de su más directo rival, el Anadolu Efes, fue, sin duda, el movimiento más inesperado y polémico de lo que llevamos de mercado de fichajes de la Euroliga.
Ahora, la nueva estrella del conjunto dirigido por Sarunas Jasikevicius ha hablado por primera vez sobre los motivos de este movimiento en un avance del próximo programa 'Off the Recourt'.
Larkin recalcó que su decisión de unirse a los vigentes campeones turcos no tenía nada que ver con motivos económicos, sino más bien con un tema de ambición deportiva.
"Nunca se trató de perseguir el dinero. Si hubiera querido, podría haberme ido a otro sitio y haber ganado 10, 12 o incluso 15 millones de dólares. Podría haberme comprado un Ferrari y haber ido a entrenar todos los días. Quiero ser recordado como uno de los más grandes de la historia; de hecho, quiero ser el mejor de todos los tiempos. Todavía me faltaban algunas cosas para lograrlo".
El experimentado mediocampista también expresó su decepción por cómo finalizó su etapa en el Anadolu Efes.
"Respeto a todo el mundo. Soy un soldado. Con quien sea que me pongan, iré a la guerra. Pero me dijeron que iba a ser el jugador número uno de este equipo, y de repente me quitaron el suelo bajo los pies. Acabé cayendo de bruces".
Larkin también señaló problemas de comunicación con la directiva del club y frustraciones en torno a la planificación de la plantilla.
"Dices: ‘No podemos perder a este jugador’, y luego lo pierdes. Después dices: ‘No podemos perder a aquel otro’, y también lo pierdes. Claro que es frustrante. Les dices ‘A’, y hacen ‘B’”.
El veterano defensa añadió que la percepción pública en torno a sus lesiones durante la etapa final de su carrera en el Efes también le afectó profundamente.
“ La gente empezó a decir que estaba fingiendo mis lesiones y eso me afectó. No me lo esperaba", finalizó.