Salvatore Mancuso no es más gestor de paz, así lo confirmó el Gobierno Nacional

calendar_today 26.09.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Salvatore Mancuso dejó de ser gestor de paz por decisión del presidente Abelardo de la Espriella, luego de que la suspensión judicial de su designación cuestionara la falta de límites sobre sus funciones, territorio de actuación y duración del encargo.

Miller Soto, vocero del Gobierno Nacional, explicó que Mancuso fue designado en agosto de 2023 mediante la resolución 244, con el objetivo de aportar su conocimiento y experiencia al diseño de procesos de desarme colectivo de grupos armados ilegales.

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La Sección Primera suspendió provisionalmente la resolución el 4 de agosto, al considerar que no precisaba el tiempo de la designación, los territorios donde debía ejercerla ni el alcance de sus tareas. El Ejecutivo formalizó el retiro el 21 de septiembre de 2026 mediante la resolución 429 de 2026. “Salvatore Mancuso ya no es gestor de paz”, afirmó Soto.

Salvatore Mancuso dejó de ser gestor de paz por decisión del presidente Abelardo de la Espriella, luego de que la suspensión judicial de su designación cuestionara la falta de límites sobre sus funciones, territorio de actuación y duración del encargo - crédito Migración Colombia
Salvatore Mancuso dejó de ser gestor de paz por decisión del presidente Abelardo de la Espriella, luego de que la suspensión judicial de su designación cuestionara la falta de límites sobre sus funciones, territorio de actuación y duración del encargo - crédito Migración Colombia

Soto afirmó que la decisión no cierra la puerta a la paz, sino que define las condiciones bajo las cuales el Estado debe relacionarse con personas vinculadas a procesos de sometimiento o desmovilización. “La paz puede tener interlocutores, la justicia tiene procedimientos y el Estado tiene límites”, señaló.

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El vocero enfatizó en que los procesos deberán ajustarse a la ley, las instituciones y las autoridades competentes. Según indicó, los derechos de las víctimas no pueden quedar subordinados a las necesidades de los victimarios.

Frente a los cuestionamientos contra la medida, Soto sostuvo que existe una confusión entre la búsqueda de la paz y la permanencia indefinida de una designación administrativa. “Se está cerrando la puerta a una burla con las víctimas, a una condición institucional indefinida, sin límites claros sobre su duración, territorio y funciones”, expresó.

La Fiscalía incluye un Mancuso en el proceso para aclarar posibles contactos entre defensores y exparamilitares encarcelados - crédito Colprensa
La Fiscalía incluye un Mancuso en el proceso para aclarar posibles contactos entre defensores y exparamilitares encarcelados - crédito Colprensa

El vocero indicó que el retiro de la condición de gestor de paz no modifica la situación judicial de Mancuso ni sus deberes ante las autoridades. “Sus procesos judiciales siguen, sus obligaciones frente a la justicia siguen. Los derechos de las víctimas también siguen”, afirmó Soto.

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Para el Gobierno, la información que pueda aportar Mancuso debe ser escuchada por la justicia dentro de los procedimientos establecidos. “La justicia debe escuchar a quien tenga información relevante, eso es correcto. Las autoridades deben cumplir sus funciones, pero no a costilla de las víctimas”, dijo.

Soto planteó que una paz duradera requiere “verdad real, justicia para las víctimas, reparación verdadera y reglas precisas”. También afirmó que “en la era del tigre no se toleran dinámicas que beneficien al victimario en detrimento de las víctimas”.

Salvatore Mancuso afirmó que está comprometido con la paz en Colombia y aclarando el destino de bienes para reparación de víctimas - crédito Colprensa
Salvatore Mancuso afirmó que está comprometido con la paz en Colombia y aclarando el destino de bienes para reparación de víctimas - crédito Colprensa

Salvatore Mancuso Gómez es un exjefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización paramilitar de extrema derecha que participó en el conflicto armado colombiano. Fue comandante del Bloque Catatumbo y tuvo influencia en estructuras de la Costa Caribe.

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Se desmovilizó con las AUC, fue extraditado a Estados Unidos en 2008 y cumplió una condena por narcotráfico. Regresó a Colombia el 27 de febrero de 2024. Desde entonces ha comparecido ante la jurisdicción de Justicia y Paz, donde ha rendido versiones sobre crímenes de las AUC y enfrenta procesos relacionados con homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos y otros hechos cometidos por esas estructuras.

En enero de 2026, un tribunal lo condenó a 40 años de prisión por delitos cometidos contra comunidades de La Guajira entre 2002 y 2006. La pena está sujeta al régimen de Justicia y Paz, que contempla beneficios condicionados a aportes de verdad, reparación a las víctimas y garantías de no repetición. En septiembre de 2026, el Gobierno retiró su designación como gestor de paz.

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