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La ansiedad y la depresión se encuentran entre los principales motivos de consulta en el Centro de Atención Virtual en Salud Mental de Misiones, un servicio que busca ampliar el acceso a la atención profesional y facilitar la continuidad de los tratamientos mediante herramientas digitales.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, Nicolás Aranda, coordinador del centro, destacó la respuesta de la comunidad y señaló que cada vez más personas utilizan esta modalidad para sostener sus tratamientos. En una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, explicó que el servicio ofrece un abordaje integral que incluye consultas con psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales, además de la gestión de informes y el acompañamiento en distintos trámites.
“Lo que vemos es que hay una respuesta de parte de la comunidad, del público, de utilizar esta posibilidad de atención”, sostuvo Aranda. También remarcó que los usuarios aprovechan la alternativa virtual para mantener sus tratamientos y acceder a profesionales sin necesidad de trasladarse a un centro de atención presencial.
Al describir las demandas más frecuentes, el coordinador indicó que los motivos de consulta son similares a los que se registran en la atención presencial. En ese sentido, señaló que los indicadores vinculados con la ansiedad y la depresión aparecen entre los más habituales.
Sin embargo, el servicio también acompaña a personas que necesitan atención psicológica por requerimientos judiciales, por ejemplo, a raíz de denuncias por violencia, o que deben presentar informes profesionales para gestionar el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Uno de los aspectos centrales del servicio es la evaluación inicial de cada usuario, conocida como triage, que permite determinar qué tipo de atención necesita y si la modalidad virtual resulta adecuada para su situación. Aranda explicó que el equipo elaboró pautas y criterios comunes para que los 17 profesionales que atienden en el centro puedan evaluar a los pacientes bajo los mismos parámetros.
“La virtualidad complementa la presencialidad”, subrayó el coordinador, al explicar que existen situaciones que requieren atención directa. Entre ellas mencionó los casos de riesgo suicida elevado, que pueden derivarse a dispositivos presenciales para garantizar una asistencia acorde con las necesidades de cada persona.
Una vez realizada la evaluación inicial, el equipo asigna los turnos correspondientes con psicólogos o trabajadores sociales. A partir de esa primera instancia, los profesionales determinan si es necesario incorporar atención psiquiátrica, una especialidad que, según indicó Aranda, cuenta con una disponibilidad más limitada.
En el caso de los tratamientos psiquiátricos virtuales, el centro establece como requisito que el paciente también esté acompañado por un tratamiento psicológico.
El acompañamiento no termina con la asignación de un turno. El equipo realiza un seguimiento para identificar dificultades que puedan interferir con la continuidad del tratamiento, como problemas de conectividad, falta de tiempo o incompatibilidad de horarios.
Aranda explicó que “le estamos bastante encima al paciente”, para describir la modalidad de seguimiento que implementa el centro. Cuando la evaluación profesional determina que una persona necesita pasar a la atención presencial, el equipo también se encarga de gestionar la derivación. De esa manera, se informa al paciente dónde, cuándo y en qué horario podrá continuar con su tratamiento.
El objetivo es evitar que la transición entre modalidades interrumpa el acompañamiento y garantizar que cada usuario pueda acceder al dispositivo de atención que necesita.
De acuerdo al Coordinador, el grupo que más utiliza el sistema es el de personas de entre 20 y 24 años. En segundo lugar se ubica la población de entre 25 y 35 o 38 años, mientras que los adolescentes aparecen en el tercer lugar y representan alrededor del 16% de los usuarios.
En el caso de los menores de edad, el coordinador señaló que las consultas pueden surgir tanto por iniciativa de los propios adolescentes como a partir de sus familias. No obstante, explicó que el centro trabaja con el consentimiento de un adulto responsable, teniendo en cuenta las particularidades de la atención virtual.
La articulación con el programa Salud Integral Adolescente apunta, precisamente, a ampliar las posibilidades de acompañamiento y facilitar el acceso de los jóvenes a consultas y espacios de orientación.
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Para solicitar una consulta, los interesados deben descargar la aplicación Misiones Salud y buscar la opción de consultas virtuales disponibles.
Desde allí pueden elegir una fecha en el calendario o solicitar el turno más próximo, según las alternativas que ofrezca el sistema. La primera entrevista corresponde al teletriage, instancia en la que se evalúa la situación del paciente y se define cómo continuará la atención.
Aranda indicó que el servicio suele disponer de horarios por la mañana y por la tarde, hasta aproximadamente las 18. Luego de la evaluación inicial, se coordinan las consultas de seguimiento de acuerdo con la disponibilidad del paciente y de los profesionales.
“Los invito a todos a hacer una apuesta por poner en palabras eso que nos aqueja, que nos tiene mal, y a no quedarnos solos”, cerró Aranda.