Actualizado 17/08/2026 - 12:19CEST
A falta de un gran traspaso, que de momento no se ha producido, las cuentas del Villarreal van sumando ingresos gracias a diferentes “pellizcos” que va deparando el mercado. El último es el de Rodrigo Hernández “Rodri”, cuyo traspaso al Barcelona generará nuevos dividendos casi una década después de su salida del club castellonense.
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Gracias al conocido como mecanismo de solidaridad de la FIFA, que premia a los clubes formadores, el Villarreal ingresará un 2,5 por ciento del traspaso del madrileño. Cabe recordar que el reglamento de la FIFA establece que dicho mecanismo redistribuya un 5% del total de cualquier transferencia entre los clubes que formaron al jugador entre los 12 y los 23 años. En el tramo de los 16 a los 23 años, el club encargado de su formación ingresa un 0,50% del total del traspaso por cada año.
El mejor jugador del pasado Mundial llegó al fútbol base del Villarreal en 2013 con 17 años procedente del Atlético de Madrid y se marchó en el verano de 2018 (a los 22 años). Al haber estado inscrito 5 temporadas completas en el tramo de edad de mayor retribución (16-23 años), al Villarreal le corresponde un 2,5% del valor total de su venta. Si la operación se cierra en 65 millones fijos más 10 en variables, la entidad castellonense ingresará un mínimo de 1.625.000 euros que podría ascender hasta los 1.875.000
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Cabe recordar que cuando el Villarreal vendió a Rodri al Atlético de Madrid en 2018, lo hizo por 20 millones de euros fijos, además de unos 5 en variables. De la misma forma, el presidente Fernando Roig se reservó contractualmente un 10% de la plusvalía de una futura venta del mediocentro.
Es por ello que, en el posterior traspaso del jugador del Atlético al City en 2019, el Villarreal volvió a ingresar otro monto aproximado de 7 millones de euros. El Manchester City depositó en LaLiga los 70 millones de euros de la cláusula de rescisión del jugador. Al restar los 20 millones iniciales a los 70 millones de la cláusula, la plusvalía generada fue de 50 millones de euros. El 10% de esa cantidad le reportó al Villarreal 5 millones de euros netos.
Además, y en concepto de formación del jugador, se sumó otro 2,5% de los 70 millones de euros del traspaso global, lo cual significó otros 1,75 millones de euros para las arcas de la cantera grogueta. Sumando ambos conceptos, la operación dejó algo más de 6,75 millones de euros en las cuentas del Villarreal sin que el jugador vistiera su camiseta esa temporada.