(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme no detiene la marcha en el mercado y ya tiene en carpeta a dos volantes mundialistas para Boca Juniors: Nahitan Nández y Lucas Torreira. Ambos son, en este momento, "las prioridades para reforzar el mediocampo" según la planificación que maneja el Consejo de Fútbol.
Nahitan Nández aparece como el objetivo más concreto. El uruguayo "ya expresó en más de una ocasión su deseo de regresar" al club y su nombre se repite en cada libro de pases. "Su vuelta es vista como más accesible dentro de las opciones que maneja Riquelme".
Su versatilidad, intensidad y conocimiento del mundo Boca lo convierten en una pieza ideal para el equipo que busca armar el cuerpo técnico. El volante de 28 años, que actualmente milita en el Cagliari de Italia, ya sabe lo que es jugar en la Bombonera: entre 2017 y 2019 disputó 67 partidos con la camiseta azul y oro, marcó 6 goles y ganó dos títulos locales. Su capacidad para desempeñarse como mediocampista central o lateral derecho por la banda es un plus que el cuerpo técnico valora de cara a un semestre cargado de compromisos.
El caso de Lucas Torreira seduce, pero presenta más obstáculos. El mediocampista "también dejó en claro su simpatía por Boca" y su deseo de vestir la camiseta azul y oro en algún momento de su carrera. Sin embargo, "su presente en el fútbol europeo y su contrato vigente hacen que la operación sea más compleja".
Torreira, de 29 años, tiene vínculo con el Galatasaray de Turquía hasta mediados de 2026 y su valor de mercado ronda los 15 millones de euros, una cifra elevada para los parámetros del fútbol argentino. El uruguayo fue campeón de la FA Cup con el Arsenal y también jugó en Atlético de Madrid y Fiorentina antes de recalar en la liga turca, donde es titular indiscutido.
Desde el propio entorno del club reconocen que la situación económica y contractual de Torreira representa una dificultad importante para avanzar. A pesar de eso, su calidad y experiencia internacional —disputó el Mundial de Qatar 2022 con la selección uruguaya— lo mantienen como una opción latente.
La intención de Riquelme es clara: "rodear al equipo de futbolistas con recorrido internacional que puedan competir al máximo nivel, especialmente pensando en los objetivos continentales". Boca aspira a pelear la Copa Libertadores 2025 y el presidente del club sabe que necesita variantes de jerarquía en la mitad de la cancha, una zona que quedó expuesta en los últimos compromisos internacionales.
En ese contexto, tanto Nández como Torreira encajan en el perfil buscado: uno con pasado en el club y sentido de pertenencia, el otro con actualidad europea y una calidad técnica que podría marcar la diferencia. El Consejo de Fútbol evalúa los tiempos y las condiciones de cada operación para no repetir los tropiezos de mercados anteriores.
Por ahora no hay negociaciones cerradas, pero la idea de dar un golpe fuerte en el mercado está firme. Riquelme insiste con dos nombres que hace tiempo rondan la Bombonera y que hoy vuelven a estar en el centro de la escena. El libro de pases cierra a fin de mes y en Boca confían en poder concretar al menos una de las dos incorporaciones antes de esa fecha límite.