(BUENOS AIRES).- “De acá al lunes aparecerán nombres, van a intentar ver si le pueden dar el gusto al entrenador. Entre la salida de Zenón y las lesiones, y viendo lo que se le viene a Boca en todos los frentes, la idea es darle el gusto a Arruabarrena y tener más cantidad de jugadores”, dijo Martín Arévalo. La dirigencia de Boca mantuvo abierta la posibilidad de sumar un jugador y buscará cerrar un refuerzo antes del lunes, pese a que el mercado de pases parecía terminado. El movimiento surgió a partir del pedido de Rodolfo ‘Vasco’ Arruabarrena.
Juan Román Riquelme, presidente de Boca, accedió al pedido y puso en marcha una búsqueda contrarreloj. El plantel profesional había quedado conformado después de un mercado de pases intenso, pero la salida de Zenón y las lesiones modificaron el escenario. La dirigencia considera que el plantel está quedando corto para los frentes que tiene por delante Boca.
Boca activó los primeros movimientos desde ayer. Empezó a recibir ofrecimientos y Riquelme comenzó personalmente a llamar jugadores, mientras Arruabarrena entregó una lista de alternativas. Arévalo resumió el escenario: “Consideran que por lesiones y demás el plantel está quedando corto. Por eso, desde ayer Boca empezó a recibir ofrecimientos, Riquelme comenzó a llamar jugadores, Arruabarrena dio una lista de jugadores que pueden llegar”.
El lunes es el plazo que se fijó Boca para intentar cerrar la incorporación. Martín Arévalo advirtió: “De acá al lunes van a intentar cerrar un refuerzo. No es fácil, pero lo van a intentar. Se tendrán que poner de acuerdo en tiempo récord”. La dirigencia todavía no definió qué alternativa podrá concretar.
Matías Galarza aparece entre los nombres acercados para reforzar la mitad de la cancha. El volante de Talleres ya había estado cerca de jugar en Boca, pero aquella operación no se concretó por un millón de dólares. Germán García Grova dijo: “Voy a dar un jugador que cambió de representante. Y su nuevo agente tiene buena relación con la dirigencia de Boca. Estuvo cerca de jugar en Boca, no se hizo por un millón de dólares, es Matías Galarza”.
Germán García Grova señaló que Galarza fue uno de los apellidos que Arruabarrena acercó a la dirigencia y que el jugador ya había hablado con Riquelme. “Mi información indica que uno de los apellidos que el Vasco Arruabarrena le acercó a la dirigencia de Boca es Matías Galarza, el jugador de Talleres, que estuvo cerca de jugar en Boca. Es habitual que Riquelme vaya a buscar jugadores que ya quiso. En su momento, Galarza habló con Riquelme. Estuvo cerca. Hoy es representando por una agencia que tiene buena relación con Boca”. La nueva agencia mantiene una buena relación con la dirigencia de Boca.
Galarza también tiene una promesa de venta para el mercado de junio. “Es uno de los apellidos, no sé si el único, que al técnico de Boca le gusta para reforzar la mitad de la cancha. Galarza tenía una promesa de venta para el mercado de junio. Sampaoli lo quería llevar en su momento. Lo convenció de quedarse. Pero tiene una promesa de venta. Ya lo quiso Riquelme, lo conocen, hablaron”, sumó García Grova. Matías Galarza es por ahora una posibilidad, no un refuerzo confirmado: no existe una negociación abierta ni un acuerdo. Boca deberá definir antes del lunes si avanza por este nombre o por otra alternativa de la lista de Arruabarrena.