El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados del Consejo de la Magistratura destituyó al juez federal de Mar del Plata Alfredo López, al hallarlo culpable de mal desempeño en sus funciones por una serie de mensajes publicados en su cuenta de X que fueron considerados antisemitas. El fallo se conoció en la tarde de ayer, cuando el secretario general del jury, Marcelo Bova, leyó la decisión adoptada por los siete integrantes del cuerpo.
El tribunal estuvo compuesto por los jueces Marcelo Bartumeu Romero, del Tribunal Oral Criminal 25, y Néstor Barral, de la Cámara Federal de San Martín; la abogada Ana Fernández; los diputados Nicolás Mayoraz y Christian Zulli, y las senadoras María Monte de Oca y María Florencia López. En los fundamentos, el jurado sostuvo que no se destituye a un magistrado por opinar, sino porque su conducta pública -ejercida invocando la investidura judicial- resultó incompatible con la imparcialidad, el decoro y la confianza que ese cargo exige.
El proceso se originó en tres denuncias presentadas ante el Consejo de la Magistratura: la primera, a comienzos de 2025, por un apoderado de la DAIA; poco después se sumó la diputada Sabrina Ajmechet, presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo, y más tarde una tercera presentación de otros dos abogados. Todas apuntaban a un patrón de hostilidad hacia los judíos, el sionismo e Israel en la cuenta personal de López, desde donde llegó a promover una consulta sobre lealtades de la comunidad judía en el país y a usar términos despectivos al referirse a ella.
El juicio político comenzó en julio, con unos 40 tuits presentados como prueba por la acusación, a cargo del senador Luis Juez y el abogado Alberto Maques. López reconoció la autoría de los mensajes, pero se defendió alegando que se trataba de opiniones personales amparadas por la libertad de expresión y la independencia judicial. También citó, para su defensa, un antecedente vinculado a un fallo favorable al presidente Javier Milei en una disputa por un tuit.
Antes de que el plenario del Consejo -encabezado por el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti- resolviera enviarlo a juicio, López había presentado su renuncia, pero el Poder Ejecutivo no se la aceptó. El magistrado permanecía suspendido al frente del Juzgado Federal N°4 de Mar del Plata desde el inicio del proceso.
Se trata de un caso inédito: es la primera vez que un juez federal argentino es removido de su cargo por expresiones de este tipo dirigidas contra la comunidad judía.
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