28 de agosto 2026, 09:00hs

Qué significa esta señal de tránsito y qué hay que hacer cuando aparece en la ruta. (Foto: Imagen ilustrativa generada con Gemini IA)
Hay señales de tránsito que muchas veces pasan desapercibidas, aunque son muy importantes para circular con seguridad, sobre todo en rutas. Una de ellas es la del cartel con fondo blanco, una cifra en un círculo rojo y una flecha, que anticipa un nuevo límite máximo de velocidad.
Aunque su diseño puede parecerse al de un cartel tradicional de velocidad máxima, existe una diferencia fundamental que conviene reconocer para interpretar correctamente el mensaje. La señal muestra un panel rectangular de fondo blanco, un redondel rojo con un número y una flecha negra debajo, que es el elemento distintivo de esta señal.
En el caso que se aprecia en la imagen, el número le avisa al conductor que más adelante comienza a regir una velocidad máxima de 60 km/h. “Señal Preventiva de Proximidad de Límite de Velocidad con flecha adosada”, es la denominación oficial que recibe esta señal.

Esta señal de tránsito indica que más adelante comienza a regir una nueva máxima de velocidad.
La clave está justamente en su carácter preventivo. No se trata del cartel circular que establece por sí mismo el límite en el lugar donde se encuentra, sino de un aviso que permite anticiparse al cambio. Su objetivo es que quienes circulan puedan reducir progresivamente la velocidad antes de llegar al sector donde comienza la nueva restricción.
La señal funciona como una advertencia de proximidad: el número dentro del círculo rojo anticipa cuál será la velocidad máxima que comenzará a regir más adelante, mientras que la flecha indica hacia dónde se encuentra el sector al que se refiere el aviso. Por eso, ante una señal con el número 60, el conductor debe prepararse para llegar al punto donde comienza el límite de 60 km/h.
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Sus principales características permiten reconocerla con facilidad:

La importancia de esta señal está en que permite adaptar la velocidad de manera gradual. (Foto: Adobe Stock)
La importancia de esta señal está en que permite adaptar la velocidad de manera gradual. La normativa establece además que los límites pueden ser señalizados específicamente cuando las características de un sector del camino así lo requieren por razones de seguridad y fluidez del tránsito.
En Argentina, las señales de tránsito se organizan en cuatro grupos principales según la función que cumplen en la vía pública. Las reglamentarias indican obligaciones, prohibiciones o restricciones que deben respetarse, como los límites de velocidad, el sentido de circulación, la prohibición de estacionar o la obligación de detenerse. Su incumplimiento puede generar sanciones y aumentar el riesgo de siniestros viales.
Las preventivas advierten sobre la proximidad de una situación que puede requerir mayor atención, como una curva, un cruce de caminos, una zona escolar, un reductor de velocidad o un cambio en las condiciones de la calzada. Las señales informativas, en tanto, brindan datos útiles para orientarse y encontrar destinos, servicios o referencias, como rutas, localidades, hospitales, estaciones de servicio y accesos.

Hay cuatro grandes grupos de señales de tránsito en Argentina. (Foto: Gemini)
El cuarto grupo corresponde a las señales transitorias, que se utilizan para comunicar modificaciones temporales en la circulación. Suelen aparecer en obras viales, desvíos, reparaciones, reducción de carriles o sectores donde hay personal trabajando.
Aunque cada grupo tiene una función diferente, todos forman parte del sistema de señalización vial y deben interpretarse junto con las marcas sobre la calzada, los semáforos y las indicaciones de los agentes de tránsito.
La Ley Nacional de Tránsito establece que, en zona rural, la velocidad máxima para motos, autos y camionetas es de 110 km/h, salvo que exista una señalización que establezca un límite diferente. En las semiautopistas, para esos mismos vehículos, el máximo general asciende a 120 km/h.
En las autopistas, los autos y motos pueden circular hasta 130 km/h, mientras que existen límites diferentes para otros tipos de vehículos. De todos modos, esos valores funcionan como máximos generales porque luego una señal específica puede establecer una velocidad inferior en determinados sectores.