La cantante y actriz Selena Gomez contó que el consumo de cigarrillos electrónicos con nicotina dejó una consecuencia que, según afirmó, no podrá revertir: el vapeo cambió su voz de forma permanente. La declaración puso el foco en un efecto menos conocido de estos dispositivos, que exponen la garganta y las cuerdas vocales a aire caliente, seco y a un aerosol con compuestos químicos.
La estadounidense, de 34 años, se refirió al tema en una historia de Instagram publicada este domingo 18 de octubre. Allí explicó que había dejado de vapear y advirtió a quienes evalúan empezar que no vale la pena. “No voy a poder cambiar mi voz”, sostuvo, después de semanas de comentarios de usuarios que notaban modificaciones en su manera de hablar.
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La artista no precisó durante cuánto tiempo usó vapeadores ni la frecuencia de ese consumo. Tampoco informó un diagnóstico médico vinculado con sus cuerdas vocales. Por eso, su caso no permite establecer por sí solo una relación clínica concluyente. Sin embargo, especialistas consultados por Infobae señalan que el mecanismo que describe la cantante es posible y puede afectar con especial intensidad a quienes dependen de su voz para trabajar.
Vapear consiste en inhalar el aerosol que genera un dispositivo electrónico al calentar un líquido. Aunque suele llamarse “vapor”, no se trata simplemente de agua: las formulaciones pueden incluir nicotina, saborizantes, propilenglicol, glicerina y otras sustancias. Ese aerosol ingresa por la boca y recorre la garganta antes de llegar a los pulmones.
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En ese trayecto se encuentra la laringe, donde están las cuerdas vocales. La voz surge cuando el aire que sale de los pulmones las hace vibrar. Para que ese movimiento sea eficiente, los tejidos deben conservar humedad, elasticidad y una superficie sin irritación.
La Dra. Iris Rodríguez, médica laringóloga del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Italiano de Buenos Aires, explicó a Infobae que el vapeo, al igual que el cigarrillo, perjudica la voz y la salud general.
“El impacto nocivo es progresivo y sostenido. Puede ser origen de patologías permanentes y graves”, advirtió Rodríguez, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y miembro fundadora de la Sociedad Argentina de la Voz. Y señaló que los componentes del aerosol son irritantes, calientes y agresivos para la mucosa respiratoria.
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Esa exposición altera la humedad de los pliegues vocales y, con el tiempo, puede afectar su elasticidad y vibración, lo que puede provocar cambios en la voz. “Destruye la lubricación de la mucosa laríngea y altera la producción vocal”, sostuvo la especialista.
En diálogo con Infobae, el neumonólogo Juan Ignacio Enghelmayer, especializado en enfermedades pulmonares intersticiales del Hospital de Clínicas, añadió que la tos asociada al vapeo puede profundizar la irritación de las vías aéreas y afectar la voz. “La tos persistente que te provoca vapear también puede aumentar esa irritación y provocar ronquera o cambios en la voz”, señaló.
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Rodríguez detalló que, cuando el vapeo se vuelve un hábito constante, las señales de alerta pueden aparecer con rapidez. Entre ellas enumeró la disfonía o alteración de la voz, el carraspeo frecuente por sensación de cuerpo extraño en la laringe o la faringe, dolor al tragar, tos persistente y reducción de la extensión vocal.

“Hay que prestar especial atención en toda disfonía de más de dos semanas de duración. Es necesario hacer la consulta médica”, indicó la laringóloga. Una evaluación otorrinolaringológica permite revisar la laringe y las cuerdas vocales, así como descartar otras causas de ronquera o cambios sostenidos en la voz.
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Enghelmayer remarcó además que los cigarrillos electrónicos no liberan un inocuo vapor de agua. “Lo que se inhala es un aerosol que puede contener nicotina, otras sustancias irritantes y compuestos tóxicos”, explicó. Entre los ejemplos que mencionó figuran el acetaldehído y el formaldehído, una sustancia clasificada como cancerígena.

Según el médico, la exposición puede provocar tos, irritación de los bronquios, silbidos al respirar y falta de aire en el corto plazo. Con un uso sostenido, agregó, existe la posibilidad de desarrollar afecciones pulmonares crónicas, aunque aún no se conoce con la precisión disponible para el cigarrillo convencional cuál es la magnitud de ese riesgo a lo largo de los años.
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“Que todavía no sepamos con precisión los efectos nocivos a largo plazo de los vapeadores no significa para nada que sean seguros”, advirtió el neumonólogo. La falta de décadas de seguimiento, señaló, limita la estimación del riesgo de enfermedades como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón, pero no elimina los daños respiratorios que ya se observan.
En su mensaje, Selena Gomez también habló de la dificultad de dejar los dispositivos. “Dejé de hacerlo y solo espero que podamos mantenerlo. Es muy difícil”, dijo a sus seguidores. Esa advertencia apunta a la presencia de nicotina en buena parte de los vapeadores.
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La nicotina es una sustancia adictiva. Puede generar dependencia y reforzar el impulso de volver a consumir, aun cuando la persona ya identifica consecuencias negativas. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) advierte que puede modificar el funcionamiento cerebral y aumentar los deseos de consumo.
La percepción de que los cigarrillos electrónicos son una alternativa sin riesgos frente al tabaco tradicional también puede facilitar su adopción. Pero los organismos sanitarios estadounidenses sostienen que no existen productos de tabaco seguros, incluidos los vapeadores. La composición del aerosol cambia según el dispositivo, el líquido, la temperatura y el modo de uso.
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Al referirse a quienes buscan abandonar el tabaco, Enghelmayer cuestionó la recomendación de reemplazar el cigarrillo convencional por un dispositivo electrónico. “El vapeador no es un buen método para dejar de fumar cigarrillos convencionales”, afirmó, y sostuvo que ambas formas de consumo conllevan riesgos para la salud.

El médico insistió en que la población joven debe conocer la capacidad adictiva de la nicotina. “La nicotina ha sido el producto que más gente mató en el siglo XX y sigue matando a muchísima gente todavía en el siglo XXI”, sostuvo al vincular sus efectos con la carga sanitaria histórica del tabaquismo. Aunque las tasas de consumo de cigarrillos convencionales descendieron en distintos países, remarcó, el tabaquismo continúa asociado a un elevado número de muertes.
Además de la irritación de garganta y de las vías aéreas, el vapeo ha sido asociado con efectos respiratorios y cardiovasculares. Entre los antecedentes que alertaron sobre estos riesgos figura el brote de lesiones pulmonares vinculadas con productos de vapeo registrado en Estados Unidos en 2019.
Para Enghelmayer, hay síntomas que no deben atribuirse sin más a una molestia pasajera. “Dificultad para respirar, dolor torácico, tos intensa o progresiva, y especialmente si se acompaña de fiebre, requieren una evaluación médica rápida”, indicó. Ante ese cuadro, recomendó concurrir a una guardia.

El neumonólogo recordó además el brote de lesiones pulmonares graves asociado al vapeo que se registró en 2019, sobre todo en Estados Unidos. Explicó que muchos de esos cuadros afectaron a jóvenes que habían consumido productos con cannabis adulterados con acetato de vitamina E. Hubo casos en Argentina y, según relató, el Hospital de Clínicas atendió a algunos pacientes.
Ese episodio, conocido como EVALI por sus siglas en inglés, incluyó neumonías graves y muertes. De acuerdo con Enghelmayer, los casos disminuyeron luego de que se identificara la vinculación con esos productos adulterados, aunque el antecedente expuso los riesgos que implica consumir líquidos de composición incierta.
Para quienes trabajan con la voz, las modificaciones pueden detectarse de forma temprana porque afectan directamente el desempeño laboral. Rodríguez explicó que los cambios se manifiestan como disfonía intermitente o progresiva, un mayor esfuerzo para emitir sonidos que antes salían con comodidad, quiebres vocales y reducción de la extensión vocal.

En declaraciones a Today, el otorrinolaringólogo Paul Kwak, integrante del Centro de Voz de NYU Langone, señaló también que los cantantes suelen percibir antes estos cambios porque necesitan mayor agilidad, flexibilidad y precisión. Una variación mínima del timbre puede afectar su resistencia, estabilidad o registro.
Selena Gomez había mencionado variaciones en su voz antes de asociarlas públicamente al vapeo. En diciembre de 2025, había dicho durante una transmisión en vivo que a veces sentía inflamación interna en la garganta. Además, la cantante convive con lupus, una enfermedad autoinmune crónica que puede producir inflamación en distintos órganos y requiere tratamientos que deben ser considerados por sus médicos.
Para la Dra. Rodríguez, la principal medida de cuidado es evitar el vapeo, el cigarrillo y los ambientes con humo. También aconsejó beber abundante agua, moderar el consumo de alcohol y café, evitar comidas copiosas o picantes y cenar al menos dos horas antes de acostarse.

La especialista recomendó hablar en lugares con poco ruido ambiental para no elevar el volumen de la voz y usar amplificación si se trabaja al aire libre. También advirtió contra la automedicación, ya que algunos fármacos pueden favorecer la deshidratación de los pliegues vocales.
Quienes usan la voz como herramienta de trabajo deberían realizar una evaluación otorrinolaringológica y fonoaudiológica antes de iniciar la actividad, además de un control anual con especialistas en voz, señaló Rodríguez.
Para quienes vapean y presentan síntomas respiratorios o cambios persistentes en la voz, la recomendación es consultar. La evaluación con un neumonólogo permite valorar el impacto en las vías aéreas y los pulmones; una revisión con un otorrinolaringólogo puede determinar si hay irritación o lesiones en la laringe y las cuerdas vocales.