Por Cartas al director10 OCTUBRE 2026

SEÑOR DIRECTOR:
En recientes columnas publicadas en este medio, Jorge Acosta y el exministro Jaime Mañalich han planteado una discusión que compartimos: Salud no puede seguir funcionando sobre presupuestos que deberán suplementarse durante el año. Se requieren bases más realistas y, al mismo tiempo, mejorar gestión y productividad.
Valoramos que, en un escenario de estrechez fiscal, Salud crezca más que otros sectores. Pero la pregunta es qué necesidades permite financiar y qué capacidad adicional genera para atender mejor y más oportunamente.
Acercar el presupuesto inicial al gasto efectivo -la convergencia presupuestaria- es necesario, pero su éxito no puede medirse solo por reducir suplementaciones o déficit. También debe evaluarse por su capacidad para financiar la atención que la población necesita.
Eficiencia y suficiencia no son alternativas. La eficiencia debe ser verificable: cuánto recurso o capacidad libera y qué resultados genera. No puede medirse solo por ejecutar más prestaciones a menor costo, sino por mejorar resultados de salud.
Necesitamos saber dónde está la capacidad adicional para reducir las listas de espera, cómo se fortalecerá la Atención Primaria, qué ocurrirá con las inversiones y cómo se aumentará la capacidad pública donde no existe oferta privada que permita resolver la demanda.
La responsabilidad debe operar en ambas direcciones: financiar adecuadamente las necesidades sanitarias y gestionar esos recursos con eficiencia, transparencia y resultados.
Desde el Colegio Médico contribuiremos con evidencia y propuestas para avanzar hacia un presupuesto de Salud que combine eficiencia y suficiencia para responder mejor a las necesidades de las personas.
Anamaría Arriagada
Presidenta
Colegio Médico de Chile
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