¿Por qué Serbia, aliado histórico de Moscú, se acerca a Ucrania?

calendar_today 08.08.2026 - person  - timer ~5 Minutos

El presidente serbio, Aleksandar Vučić, recibe este fin de semana a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski. Es la primera visita oficial del mandatario ucraniano a Serbia desde que llegó al poder en 2019, y este encuentro supone una oportunidad para presentar a su país como un socio aceptable para Occidente. 

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Durante años, Serbia ha tratado de mantener un delicado equilibrio entre Rusia y Occidente. La guerra en Ucrania, las aspiraciones de Belgrado de entrar en la Unión Europea y el creciente acercamiento a Washington han complicado una estrategia que el presidente Aleksandar Vučić sigue tratando de preservar. En este escenario, la visita de Volodímir Zelenski a Belgrado abre un nuevo capítulo en la compleja relación de Serbia con Moscú, Kiev y sus socios occidentales. El responsable de programas e investigador sénior del Centro de Política Europea de Belgrado, Strahinja Subotić, habla para los micrófonos de la periodista Sophia Khatsenkova de Radio Francia Internacional sobre este acercamiento. 

RFI: ¿Qué representa esta primera visita de Volodímir Zelenski para Serbia?

Strahinja Subotić: Es una visita importante porque es la primera vez que Volodímir Zelenski viaja a Serbia desde que llegó al poder. Independientemente del contenido de su encuentro, el Gobierno de Belgrado utilizará la visita como una herramienta de comunicación para demostrar que el país es lo suficientemente prooccidental como para recibir al presidente ucraniano.

La visita también permitirá desmontar esa imagen, ya muy consolidada, de una Serbia que no sería más que un aliado de Rusia. Por ello tendrá una gran importancia desde el punto de vista de la comunicación política: Aleksandar Vučić podrá ganar puntos ante sus socios occidentales, en primer lugar ante la Unión Europea, pero también ante Estados Unidos.

El Gobierno serbio lleva algún tiempo intentando acercarse a la administración de Donald Trump. Belgrado desarrolla una intensa labor de presión en Washington, con importantes intereses económicos e inversiones en juego. Serbia quiere demostrar que no es una especie de Estado paria del que nadie se preocupa, sino que puede contar con el respaldo de la administración estadounidense.

Este acercamiento a Washington también permite a Belgrado enviar un mensaje a los europeos: según el poder serbio, la Unión Europea debería adoptar un enfoque más transaccional, similar al de Donald Trump, y priorizar los intereses económicos por encima de las cuestiones relacionadas con el Estado de derecho y la democracia.

¿Puede la visita de Volodímir Zelenski reactivar la candidatura de Serbia a la Unión Europea?

Sobre el papel, la adhesión a la Unión Europea sigue siendo la principal prioridad estratégica de Serbia. Pero, en la práctica, Belgrado lleva años desarrollando una política de equilibrio entre Occidente y Rusia.

Serbia no ha abierto ningún nuevo grupo de capítulos de negociación en los últimos cinco años. Antes del inicio de la guerra en Ucrania, sin embargo, era considerado uno de los países más avanzados en el proceso de ampliación. Desde entonces, varios candidatos lo han adelantado.

Al recibir al presidente ucraniano, el Gobierno serbio buscará, entre otras cosas, enviar una señal a los países bálticos y a Polonia, que han frenado su proceso de adhesión debido a sus relaciones con Moscú.

Pero esta visita no resolverá todos los problemas de un plumazo. Otros Estados miembros, especialmente Países Bajos, están preocupados sobre todo por el deterioro del Estado de derecho y la democracia en Serbia.

Sea cual sea el resultado del encuentro, el Gobierno serbio lo utilizará en su propio beneficio. Pero no creo que la visita constituya un argumento suficientemente poderoso como para permitir que Serbia vuelva de repente a situarse entre los países más avanzados del proceso de adhesión.

Tampoco hay que olvidar el contexto político interno. Todo lo que estamos hablando ya forma parte, de una manera u otra, de la campaña de cara a las próximas elecciones. El Gobierno utilizará esta visita para reforzar el apoyo de una parte de sus votantes y demostrar que Serbia sigue siendo un interlocutor buscado en el exterior.

¿Qué papel desempeña Rusia en la política exterior serbia?

Rusia sigue siendo un pilar importante de la política exterior de Serbia. Ya lo era antes de la llegada de Aleksandar Vučić al poder, en 2012.

Una parte del territorio serbio, Kosovo, proclamó su independencia en 2008 con el respaldo de los países occidentales. Moscú utiliza su condición de miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para impedir el reconocimiento internacional completo de Kosovo.

Por esta razón, entre otras, Rusia ha desempeñado, desempeña y seguirá desempeñando un papel importante para Serbia. Sin embargo, la relación entre ambos países dista mucho de ser perfecta. Los rusos recibieron con gran malestar las informaciones según las cuales armas serbias estaban siendo transferidas indirectamente a Ucrania.

Pero Moscú no ha dado la espalda a Belgrado. Serbia sigue siendo útil para Rusia a la hora de mantener y extender su influencia en el resto de los Balcanes. Moscú conserva un peso político y mediático considerable, además de una posición muy fuerte en el sector energético.

Serbia se niega a imponer sanciones a Rusia. Solo podría hacerlo si tuviera la certeza de que su adhesión a la Unión Europea es inminente. Y ese no es el caso. Belgrado y Kiev probablemente abordarán cuestiones relacionadas con la cooperación económica, energética y comercial. También podría tratarse la adhesión de Serbia a la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Ucrania bloquea actualmente la entrada de Serbia en la organización. Sin formar parte de la OMC, Serbia no puede cerrar el capítulo 30 de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. Ucrania, por tanto, desempeña un papel importante en el camino de Serbia hacia la UE.

Por último, Aleksandar Vučić seguramente insistirá en que Ucrania no reconoce la independencia de Kosovo. Utilizará esta posición como una importante baza política: incluso un país tan relevante actualmente como Ucrania continúa defendiendo la posición serbia.

Pero eso no significa que Belgrado esté dispuesto a romper con Moscú. La visita de Zelenski sigue enmarcada en la política de equilibrio que Serbia mantiene entre Rusia y Occidente.