Oscar González Oro, el hombre que marcó un estilo radial, no pudo seducir a la TV y blanqueó su intimidad en la adultez - LA NACION

calendar_today 25.09.2026 - person  - timer ~7 Minutos

Este viernes falleció Oscar González Oro, comunicador que marcó un estilo en la radiofonía argentina, pero que, desde hacía varios años, se encontraba radicado en la ciudad uruguaya de Punta del Este y alejado de la actividad profesional.

Padecía una enfermedad crónica que había perjudicado, en parte, su movilidad. En las últimas semanas, su cuadro se agudizó, lo que lo llevó a movilizarse con la ayuda de un bastón y a experimentar una pronunciada baja de peso.

Con todo, no había abandonado su vida social. Conservaba un nutrido grupo de amigos, entre los que se contaba la pareja de periodistas argentinos Enrique Llamas de Madariaga y Denise Pessana, también radicados en Punta del Este. “Cenamos juntos hace un mes y, a pesar de su enfermedad, se lo veía con su personalidad reluciente, era un hombre muy culto, siempre tenía una anécdota para contar, aunque se lo veía frágil”, contó Pessana ante la consulta de LA NACION.

En la ciudad de Punta del Este encontró sosiego a su vida social y pudo vivir con plenitud sus vínculos de parejaLA NACION

Oscar González Oro solía manifestarse de manera crítica hacia la dirigencia argentina, lo cual lo confinó a una vida apartada de los flashes y la repercusión mediática. “El día que ya no esté, digan que fui muy feliz en Uruguay”, le había pedido a uno de sus amigos más cercanos hace no demasiado tiempo atrás.

Su fuerte profesional siempre fue la radio, aunque ha formado parte de varios ciclos televisivos, medio en el que no encontró un lugar tan fértil como frente a los micrófonos de las emisoras.

Fue un entrevistador lúcido que solía generar climas muy propicios con sus interlocutores, quienes se animaban a contar ante él lo que generalmente guardaban en su fuero privado.

Todos lo conocían como el “Negro Oro”, un mote cariñoso y familiar, pero que se había convertido en su marca artística.

Orígenes

Había nacido en la provincia de Mendoza el 16 de octubre de 1951 y su camino profesional no estuvo siempre ligado a los medios de comunicación. En su infancia y adolescencia se formó en el colegio religioso San Luis Gonzaga, donde germinó su inclinación por el derecho y la psicología.

A los 11 años, su familia se trasladó a Buenos Aires, lo que le permitió a González Oro desarrollar su pasión por el arte, la asistencia a museos y comenzar a estudiar teatro con grandes maestros como Augusto Fernandes, Lito Cruz y Héctor Bidonde. Sin embargo, sus primeros trabajos estuvieron vinculados a las empresas de su familia, rol que cumplió por mandato y alejado de sus verdaderas convicciones.

Cosechó una notable popularidad ya cumplidos sus 40 años, con un derrotero radial que se inició en la ciudad balnearia de Pinamar, preámbulo a su llegada a las emisoras de la ciudad de Buenos Aires. En 1989 fue parte del staff de la señal local Playa Verde, mojón fundacional de su trayectoria como comunicador.

Luego de un tiempo en esa emisora, desembarcó nuevamente en Buenos Aires, marcando otro destierro, característica que definiría su vida, por momentos, algo nómade.

Oscar González Oro entrevistó al entonces presidente Alberto Fernández, uno de sus últimos trabajos periodísticos en la ciudad de Buenos Aires

En la gran urbe, inició su actividad radiofónica junto al periodista Carlos Rodari, pero, rápidamente se independizó, comenzando a desplegar un carisma muy personal en dos ciclos que salieron por Radio del Plata.

Por las noches, conducía el espacio nocturno Tarde pero temprano, un programa de entrevistas a celebridades reconocidas. Grandes nombres del espectáculo y el arte desfilaron por esa mesa de trabajo. En simultáneo, los domingos animaba un programa de larga duración que incluía música, entrevistas y juegos con los oyentes.

Podría decirse que su etapa en Radio del Plata selló su modo de comunicarse con las audiencias. Mantenía una cercanía directa y afable con el público, sobre todo con la platea femenina, a quienes llamaba “las nenas”, emulando el apodo que el cantante Roberto Sánchez, Sandro, había bautizado a sus fanáticas. González Oro mantenía una suerte de “juego de seducción” con las mujeres del público. Un ida y vuelta cómplice y simpático.

Cuando, en 1998, el periodista y empresario Daniel Hadad fundó Radio 10, en la frecuencia del 710 de la amplitud modulada, comenzó la etapa de mayor éxito y repercusión de González Oro. Hadad le otorgó el espacio de la llamada “segunda mañana” de su flamante señal, lugar que el ”Negro Oro” defendió e hizo lucir con creces.

El comunicador actualizó una forma de hacer radio en el prime time del medio

Durante la primera década de este siglo, el programa El Oro y el moro lideró la codiciada y competitiva franja de 9 a 12 del mediodía, marcando picos de rating y quedándose con un porcentaje mayoritario del share.

Se trataba de un típico magazine de interés general, de ritmo vertiginoso, que, en cierta forma, había tomado la posta de Rapidísimo, el clásico de Héctor Larrea que salió, mayormente, por el aire de Radio Rivadavia durante varias décadas.

Tal fue el suceso de El Oro y el moro que se editó un disco con la banda de sonido que se escuchaba al aire. El conductor solía matizar los tiempos informativos con música popular que él mismo “pisaba”, desarrollando su gusto por el canto.

“Dale gas” era el latiguillo que utilizaba para imprimirle velocidad a cada bloque de su espacio. Disfrutaba de la repercusión y la popularidad de su nombre. La fama siempre le interesó.

Fue un profesional de buen hablar, excelente dicción y que sabía cómo manejar los tiempos de su ciclo con un armado donde cabía desde la política hasta la información sobre la farándula. Radio Rivadavia y La Red también lo contaron entre las figuras de sus programaciones.

Cámaras esquivas

Así como logró imponer un sello en la radio, la televisión no le resultó un ámbito sencillo de transitar. No encontró su estilo frente a las cámaras, a pesar de haber conducido, y con gran profesionalismo, varios ciclos en diversas emisoras.

Hizo Posdata -junto a Marcela Tinayre- y fue parte de la mesa de Polémica en el bar, ambos emitidos por América. En elnueve, durante la gestión de Daniel Hadad en este canal, condujo el magazine vespertino Cotidiano, junto a la fallecida exmodelo y animadora Patricia Miccio, Beto Casella y Baby Etchecopar, uno de sus grandes amigos, con quien compartió el éxito de la grilla de Radio 10.

En C5N acaso desplegó su mejor versión frente a las cámaras a cargo de Posdata, un programa de entrevistas, el fuerte de su trayectoria pública. En este ciclo llegó a recibir la visita de celebridades de la talla de Susana Giménez, con quien mantuvo, durante un tiempo, una estrecha amistad. Juntos jugaron al truco frente a las cámaras del programa.

Privacidades

Siendo joven, estuvo casado poco tiempo con Estela, la madre de su hijo Agustín. También crio a su sobrino Pablo, a quien consideraba un hijo. Ya radicado en Punta del Este, durante la pandemia del Covid, lamentó mucho el distanciamiento con ellos, quienes se encontraban radicados en Europa.

En mayo de 2016 manifestó públicamente su homosexualidad, lo cual le permitió mostrar abiertamente algunas parejas como el uruguayo Tato Cabrera y el actor argentino Mauro Francisco, a quien le llevaba varios años. Con todo, González Oro siempre prefirió mantener en reserva su vida personal.

En la ciudad de Punta del Este encontró el ecosistema propicio para vivir sus últimos años con mayor calma

Fue un enérgico crítico de las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner. Su descontento con la política argentina y la falta de ofertas laborales lo llevaron a confinarse en Uruguay a partir del comienzo de la actual década. En Radiografía de mi país, editado por Planeta, detalló su mirada sobre Argentina.

A pesar de sus destrezas profesionales, cierta inconstancia hizo que su permanencia en los medios le fuera dificultosa. Frente a las playas de Punta del Este, donde realizó sus últimas apariciones públicas, falleció hoy a los 74 años.