
Nelson Deossa contó que le comunicó a su mamá, Liliana Suárez, que estaba dispuesto a “pelear contra la corriente” para permanecer en el Real Betis, pese a que el club contempló su salida durante el último mercado de pases europeo.
El mediocampista colombiano afirmó que no quería que una sola temporada definiera su carrera en España, a donde llegó el 4 de agosto de 2025 procedente de Monterrey de México.
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En una entrevista con El Correo de Andalucía, publicada el 26 de septiembre del 2026, el futbolista de 26 años repasó el período que atravesó después de su primera campaña en el club sevillano. Deossa reconoció que llegó lesionado, que su adaptación resultó compleja y que hizo una autocrítica tras un curso en el que disputó 33 partidos oficiales con el Betis, con una asistencia; además, contó con 20 encuentros en LaLiga, nueve en la Liga Europa y cuatro en la Copa del Rey.

El colombiano había firmado con la institución española hasta 2030, luego de marcar siete goles y aportar una asistencia en 29 partidos con Monterrey durante el primer semestre de 2025. Su actuación en el Mundial de Clubes, donde anotó un tanto en cuatro presentaciones, precedió al traspaso al fútbol europeo.
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El volante explicó que su postura no cambió durante el verano europeo, cuando aparecieron versiones sobre una posible transferencia. El Vasco da Gama estuvo entre los clubes vinculados con el jugador, según medios españoles y colombianos, también hubo sondeos del Spartak de Moscú.
“Desde un principio lo había hablado con mi mamá y le había dicho que mi intención era quedarme, que no tenía planeado salir, porque había venido a Europa. El sueño era venir a Europa y no podía en un año dejar que la gente resumiera mi carrera, mis condiciones, lo que podía aportar en un año, en una temporada”, afirmó Deossa.
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El jugador admitió que conocía la posición del Betis: “Estaba el tema ese que querían venderme y es respetable, es el trabajo de ellos, lo que deben hacer, pero yo manifesté que no iba a salir. Mi intención era quedarme, que yo iba a pelear hasta el final”.

Deossa relató la respuesta que le dio a su madre en medio de la incertidumbre por su futuro: “Si tengo que pelear contra la corriente, lo voy a hacer, no me voy a ir”.
También anticipó que aceptaría una transferencia si la operación resultaba conveniente para las dos partes: “Ma, si al final no se dan las cosas bien y me van a vender, yo tampoco me voy a quedar, porque no voy a quedar aquí donde no me quieran. Si se dan las cosas de vender, hay una opción buena para mí y tanto para el club, la tomo, pero si no, yo voy a remar contra la corriente”.
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El futbolista nacido el 6 de febrero de 2000 en Marmato, departamento de Caldas, vinculó su rendimiento inicial con el problema físico que arrastraba al llegar a España. “Algo que fue influyente fue que yo llegué lesionado. Al no poder iniciar de tal manera, no fui muy comprometido conmigo mismo. Tuve un balance muy negativo en cuanto a mi vida personal y futbolística”, expresó.

También sostuvo que el proceso de adaptación táctica tuvo costos. “Por las condiciones que tengo, tenía que adaptarme a lo que traía el equipo”, explicó. Luego señaló que la preparación previa a la temporada 2026/27 representó un punto de inflexión: “Ya no podía seguir siendo el mismo Nelson que pasó en el semestre anterior. No podía seguir cometiendo esos errores porque era un semestre nuevo, era algo que venía complicado para mejorar”.
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En ese cambio ubicó al entrenador chileno Manuel Pellegrini: “El míster me apoyó, me dio la confianza de poder seguir sumando en la pretemporada, me dio minutos”.