Negreira: era de esperar, por Santi Nolla

calendar_today 03.10.2026 - person  - timer ~2 Minutos

El parón por selecciones empezó con una crisis en el Madrid que había perdido el derbi frente al Atlético sin jugar a nada y llorando otra vez por los árbitros y está acabando con Negreira en el candelero. Era de esperar. Lo importante son los informes que el Madrid envía a la UEFA. Pero ¿por qué no los lleva a la justicia ordinaria que es quien está sustanciando el caso? Seguramente porque no le harán caso. Al Barça lo acusan de haber comprado árbitros y no hay ni una sola prueba. Pero lo importante son los informes blancos enviados a la UEFA. En breve Mundo Deportivo enviará también un informe que publicó en estas mismas páginas en las que, entre otras cuestiones, se relataba cómo perdió una Liga en el último partido por la anulación de un gol legal a Messi en el Camp Nou ante el Atlético, cuyo árbitro reconoció con el tiempo que se había equivocado. O los goles que no se concedieron a pesar de que el balón entró en las porterías del Betis o el Valencia o el penalti que se señaló a favor del Madrid porque James empujó a su compañero Modric dentro del área.

Seguro que la prensa de Madrid, tan ávida a dar en grandes titulares de portada los informes enviados a UEFA, va a dedicar el mismo espacio a las declaraciones de Gerard López, como entrenador del filial blaugrana, ante la justicia diciendo que recibió los informes arbitrales encargados, que los utilizó y que le sirvieron mucho. No hay duda. Ha tardado muy poco en volver el ‘efecto Negreira’, eso que pasa cada vez que el Madrid entra en crisis y el Barça tiene un subidón. El dominio y la superioridad futbolística del Barça es insoportable en ciertos ámbitos. Hay que cubrirla de lodo, llenarla de barro, aunque todo el mundo haya elogiado el fútbol del Barça durante las etapas que cubren el denominado ‘caso Negreira’. La clave no es encontrar la verdad. La sabe todo el mundo: el Barça no compró nunca ningún árbitro para sacar ventaja. Pero para tapar muchas cosas, entre ellas los fichajes millonarios y la llegada de Mbappé, para estar dos años en blanco, es necesario recurrir a eso. ¿Nadie siente vergüenza en el Madrid de que su club haga de acusica a un rival de la Liga española? Están acostumbrados a señalar con el dedo.