Nairobi, 24 sep (EFE).- Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió este jueves una "mayor transparencia" en el desarrollo de tres nuevos medicamentos experimentales contra el virus de Bundibugyo, la cepa causante del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y para la que no existe tratamiento.
Los tres candidatos a convertirse en tratamientos contra el virus de Bundibugyo -MBP134, remdesivir y obeldesivir- actualmente se están evaluando mediante los ensayos clínicos PARTNERS y EBO-PEP en la RDC.
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Los tres candidatos están siendo desarrollados por Mapp Biopharmaceutical (MBP134) y Gilead Sciences (remdesivir y obeldesivir) y cuentan con financiación pública y filantrópica.
En un comunicado, MSF destacó que "la información disponible públicamente sobre precios, licencias, suministro y acceso tras los ensayos sigue siendo muy limitada, a pesar de los repetidos llamamientos a la transparencia".
La ONG advirtió de que la experiencia pasada con el ébola sugiere que "el éxito clínico no garantiza por sí solo un acceso equitativo", y puede haber retrasos, reservas limitadas y una dependencia de donaciones puntuales que restrinjan la disponibilidad del tratamiento.
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"Es esencial una mayor transparencia y una planificación clara en materia de financiación y almacenamiento de reservas, así como la inclusión de los tratamientos destinados a los niños y niñas en las estrategias de desarrollo y acceso si se quiere evitar que los retrasos y desigualdades que ya hemos visto en anteriores ocasiones se repitan una vez más", subrayó la directora ejecutiva adjunta de MSF Access (Acceso), Mónica Rull.
Rull alertó de que el acceso a futuros tratamientos contra el virus de Bundibugyo podría estar determinado por "decisiones comerciales opacas por parte de las empresas farmacéuticas y por medidas reactivas de última hora" si no se garantiza se acceso desde la fase actual de ensayos clínicos.
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En opinión de MSF, los financiadores, los investigadores y los responsables políticos que participan en ensayos clínicos de tratamientos deben "actuar ahora para incluir, de forma transparente, las condiciones de acceso adecuadas en estos ensayos".
Según el último balance de las autoridades congoleñas, con datos actualizados al 21 de septiembre, la epidemia acumula 7.773 casos confirmados y 3.759 muertes desde que se declaró oficialmente el brote en el este de la RDC el pasado 15 de mayo.
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Un total de 1.935 pacientes se han recuperado y 839 se encuentran hospitalizados o en aislamiento, mientras la tasa de letalidad del virus se sitúa en el 48,4 %.
La epidemia afecta a 63 zonas de salud de siete provincias (de las 26 que tiene la RDC): Ituri (este), Tshopo (centro-norte), Bas-Uélé (norte), Haut-Uélé (noreste), Kivu del Norte (este), Kivu del Sur (este) y Ubangi del Sur (noroeste).
Este brote es el segundo más mortífero y contagioso de la historia a nivel global, aunque aún está lejos del más grave registrado hasta la fecha, que provocó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016. EFE
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