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Después de un primer semestre de gran crecimiento exportador, 2026 se encamina a cerrar como el primer año en superar los u$s 100.000 millones en ventas externas, impulsado por una suba concentrada en algunos sectores.
En detalle, productos primarios, manufacturas agropecuarias e industriales, junto con energía, traccionarán este resultado récord, lo que representaría una expansión del 19% interanual.
Los datos surgen de un reciente informe de la consultora LCG, que estimó una proyección puntual de u$s 103.740 millones. Sin embargo, los analistas advirtieron que ese boom exportador no se traduce hasta el momento en una mayor cantidad de empleo dentro del comercio exterior.
En el análisis general, el informe anticipó que la suba generalizada se concentrará en cuatro componentes del Intercambio Comercial Argentino (ICA):
En cuanto a los rubros, los productos primarios aportarían un tercio del aumento total. El principal impulso vendría del maíz, con un salto del 53% y unos u$s 3000 millones adicionales, gracias a una cosecha récord de 44 millones de toneladas. El trigo también sumaría, con la combinación positiva de mayores cantidades (+27%) y mejores precios (+9%).
En tanto, las manufacturas de origen agropecuario explicarían alrededor de un cuarto del incremento total. En este apartado, el aceite de soja sobresale con un aumento del 34% motorizado por precios, ya que las cantidades exportadas retrocederían.

“El impulso proviene del encarecimiento internacional del aceite de soja, asociado principalmente a una mayor demanda para biocombustibles en Estados Unidos, entre otros factores”, precisó LCG sobre este punto.
En paralelo, los combustibles y energía aportarían otro cuarto del incremento, traccionados sobre todo por el petróleo crudo. Las exportaciones del rubro crecerían tanto en cantidades (6%) como en precios (30%), en un contexto de guerra y tensión en Medio Oriente que empuja al alza los valores internacionales del barril.
“Cerca de u$s 2.000 millones del aumento del valor exportado se explicaría únicamente por la suba del precio internacional [del crudo]”, añadió.
Finalmente, las manufacturas de origen industrial explicarían el resto del salto. El litio se destaca con un crecimiento del 154% interanual y cerca de u$s 2.000 millones adicionales, impulsado por la maduración de nuevos proyectos mineros. El oro también avanzaría, aunque exclusivamente por precio, con las cantidades prácticamente estancadas (-0,5%).
Pero, además de destacar estas variables, el informe puso el foco en una advertencia clave: la generación de empleo. LCG remarcó que, aunque el año probablemente mostrará un “récord histórico”, todavía falta ampliar la base de productos exportados hacia bienes diferenciados y de mayor valor agregado local, con más empresas colocando productos en mercados externos.
El punto central de ese problema reside en el impacto social de este crecimiento, al señalar que debería involucrar una “mayor cantidad de trabajadores (calificados y no calificados) en el comercio exterior”.
“Si bien estamos viendo un año récord en exportaciones que da robustez a nuestra macroeconomía por la generación de divisas, un objetivo debería ser que una mayor cantidad de empleo sea utilizado para abastecer la demanda internacional”, concluyeron.
En conclusión, 2026 se perfila como un año récord de divisas que le dará mayor robustez a la macroeconomía. Sin embargo, para los especialistas, el principal desafío será transformar ese flujo en un mercado laboral más dinámico.