El presidente argentino Javier Milei volvió a detonar una crisis diplomática con Brasil, esta vez tras lanzar una ráfaga de insultos contra su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva. Durante el acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro este sábado en San Pablo, el ultraderechista argentino tildó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) de “ladrón” y “basura socialista”. La respuesta no se hizo esperar: en cuestión de horas, el Ministerio de Exteriores llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, convocado este lunes en Brasilia por el canciller Mauro Vieira.
En un gesto que demuestra la severidad del asunto, Vieira citó de urgencia al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para transmitirle el rechazo categórico del Palacio del Planalto, sede del Gobierno brasileño. De acuerdo con fuentes diplomáticas, tras la reunión Raimondi comentó a su entorno que el canciller brasileño estaba “muy enojado” y exigió el relevo del cónsul en San Pablo, Luis Kreckler, por haber avalado con su presencia los descalificativos de Milei -fue quien organizó la visita de los hermanos Karina y Javier Milei-.
Desde la ciudad más poblada de Brasil, Milei no ahorró munición gruesa e intervino de lleno en la política local al instar a los brasileños a votar por el hijo de Jair Bolsonaro para detener lo que denominó “la basura socialista” . El escenario fue la convención del Partido Liberal (PL), donde el heredero político del bolsonarismo blandió una tijera gigante para emular la conocida motosierra de su invitado. “La tijera para cortar el robo de los delicuentes socialistas”, espetó Milei, a la vez que cargó contra “el infame Foro de San Pablo fundado por Lula da Silva y Fidel Castro para diseminar el comunismo”.
La cita de Flávio Bolsonaro buscaba asestar un golpe de efecto mediático capaz de opacar un panorama electoral sombrío: los últimos sondeos le otorgan a Lula una ventaja de ocho puntos con miras a los comicios presidenciales del 4 de octubre.
Sin embargo, el embate de Milei no se agotó en el Ejecutivo brasileño. El ultra argentino también apuntó sus dardos contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes —a quien calificó de “basura calva”—, irritado porque el magistrado le impidió concretar una visita a Jair Bolsonaro, hoy bajo arresto domiciliario. Cabe recordar que Moraes es el instructor de la causa por la tentativa de golpe de Estado de enero de 2023, un proceso histórico que sentó un precedente inédito al condenar a altos mandos militares junto a un expresidente.
Para aumentar más la tensión, este domingo Milei sostuvo —sin aportar una sola prueba que sustente su afirmación— que la administración de Lula da Silva financió una supuesta campaña en redes sociales contra Argentina en el marco del Mundial. “¿Sabe quién puso más plata en esta campaña anti-Argentina? El gobierno de Brasil: el 25 por ciento de los recursos salió de ahí”, lanzó el mandatario durante una entrevista concedida a Radio Mitre.
Un informe de Inteligencia Analítica desmintió de plano la existencia de un despliegue coordinado: “La circulación de mensajes en la red fue dispersa, orgánica y futbolera. Detectamos comunidades centradas en acusaciones de racismo, contenido antiargentino, Malvinas e Israel-Palestina. Pero ninguna de esas comunidades dominó la conversación”, concluye el relevamiento.
En lugar de fundamentar los explosivos dichos del Presidente, la trinchera digital del Gobierno optó por el desvío. A través de la autodenominada “Oficina de Respuesta Oficial” en X, el oficialismo evitó aclarar el origen del inconsistente dato del 25 por ciento y prefirió desempolvar la agenda de agravios: recordó con malestar la visita privada que Lula le realizó el año pasado a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple arresto domiciliario.
“Vimos con vergüenza ajena al presidente Milei ofender e insultar al Gobierno de Brasil, a su presidente y a todo un país”, expresó en sus redes sociales el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, uno de los principales dirigentes de la oposición en Argentina.
La reacción política en Brasil fue unánime. A través de un duro comunicado, el PT sostuvo que el mandatario argentino en el acto político de Flávio Bolsonaro demostró “no estar a la altura de la dignidad del cargo”. En la misma línea, referentes del Partido Democrático Trabalhista (PDT) y del Partido Socialismo e Liberdade (PSOL) se sumaron al rechazo generalizado de las fuerzas del campo democrático-popular. El presidente del Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin, calificó de “irrespetuosos” los dichos de Milei.
Para el embajador Bitelli, este llamado a consultas guarda un amargo aire de déjà vu. En 2024, el diplomático ya había sido convocado a Brasilia después de que Milei faltara a la Cumbre del Mercosur en Paraguay para viajar, en su lugar, a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Camboriú junto a Jair Bolsonaro.