
En el día de su cumpleaños número 83, la mirada de Mick Jagger sobre el paso del tiempo cobra un sentido especial. Tiempo atrás, el líder de los Rolling Stones habló sin rodeos sobre la vejez y rechazó una de las ideas más repetidas sobre la edad: dijo que envejecer no trae sabiduría, sino pérdida de memoria, más cautela física y una vida cotidiana alterada por décadas de exposición pública. Sus definiciones las dejó plasmadas en el pódcast The Interview, de The New York Times.
En esa misma conversación, el músico también fijó una expectativa concreta sobre su futuro en los escenarios: “Espero poder hacer algunas presentaciones el año que viene con los Stones”. El artista describe el deterioro de la edad, pero al mismo tiempo proyecta nuevos conciertos con la banda. Siguen rodando.
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Por su parte, Keith Richards dejó en claro que el motor de los Rolling Stones sigue encendido. Pensando en lo que viene, el icónico guitarrista no le cerró la puerta a una vuelta a los escenarios para el 2027 e incluso sugirió nuevos formatos de show: “No veo ninguna razón para que el próximo año, como dices, tal vez una residencia, es decir, una serie de conciertos en un mismo lugar, o algo así”, afirmó, alimentando la expectativa de los fans alrededor del mundo.

“No hay nada bueno” en ello. Nada. No se adquiere sabiduría. Se olvida todo. Olvidé toda mi sabiduría”, afirmó con ironía. Luego agregó que, aunque todavía puede hacer ciertas cosas, debe hacerlo con más cuidado porque ya no responde con la misma velocidad ni con la misma capacidad física.
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Las frases de Jagger apuntaron contra una noción cultural instalada sobre la vejez. “Puede que haya tenido un par de perlas, pero he olvidado cuáles son”, dijo al hablar de la memoria y de la idea de una experiencia acumulada que, en su caso, no reconoce como ganancia.
Después trasladó esa percepción al cuerpo y a una escena concreta de su vida diaria: explicó que cuando juega al fútbol se coloca directamente como arquero, como adaptación a las limitaciones físicas que describió en la entrevista. “No es particularmente agradable y, por supuesto, no puedes hacer las cosas tan rápido como quisieras, y físicamente no puedes hacer las cosas que te gustaría hacer. Aún puedes hacerlas, pero tienes que tener más cuidado”, sostuvo.
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El cantante no limitó su diagnóstico al desgaste físico. También se refirió al efecto que tuvo una vida de celebridad prolongada sobre su vínculo con la normalidad. “Obviamente, no es normal. No es como la vida de la mayoría de la gente. Te afecta. Puedes llegar a desconectarte de los demás”, señaló en el pódcast del diario.

Ante la pregunta sobre cómo evita esa desconexión, respondió con una fórmula simple: “Sales a caminar solo por la calle y haces cosas normales”. La frase contrasta con la vida pública de un artista cuya carrera supera las seis décadas.
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La disciplina corporal como sostén de su carrera es una de sus claves. Jagger explicó que ese hábito no responde a la genética ni a la suerte, sino a una formación temprana marcada por su padre Basil Jagger, profesor de educación física.
“Mi padre era profesor de educación física, me enseñó a moverme para no estar flácido, es una disciplina que me ha acompañado toda la vida”, recordó. En otra mención sobre la misma influencia, contó que su padre le advertía sobre el deterioro físico a partir de ejemplos concretos: “Mi padre me repetía constantemente que tenía que cuidar mi cuerpo, me señalaba a personas de unos 55 años con sobrepeso, fumando y sentadas en un sillón”.
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Según un artículo citado de La Vanguardia, el libro Pacto con el diablo: los hábitos saludables del Rolling Stone más dinámico del mundo, de Isidora Puiggené, sostiene que Jagger entrena entre dos y tres horas diarias casi todos los días de la semana, con una rutina de calistenia, yoga, resistencia y baile.

El propio Jagger también atribuyó su continuidad artística a un cambio de hábitos que incluyó el abandono de sustancias antes de cumplir los sesenta. “Paré de festejar, paré de tomar drogas, de beber y todo eso: ya he cambiado mi estilo de vida para acostumbrarme al hecho de que tengo que hacer esto: ir al escenario y actuar”, confesó en ese libro.
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Jagger también rechazó vivir del pasado. Entrevistado por Conan O’Brien con motivo de la salida del vigésimo quinto álbum de la banda, Jagger vinculó la energía del grupo con la decisión de seguir componiendo en lugar de depender sólo de viejos éxitos.
Esa lógica también la aplicó a su vida personal y creativa. “No quiero estar repitiendo siempre las mismas historias de hace cincuenta años. Hay que vivir el momento”, dijo al explicar por qué sigue aprendiendo, estudia técnica vocal de otros artistas y busca que el material nuevo no suene como una reedición de sus clásicos.
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