Por Verena Schad & Euronews
Publicado 24/07/2026 - 9:58 CEST•última actualización 12:47
La reorganización del gabinete del canciller federal Friedrich Merz continúa. El viernes por la mañana, el canciller presentó varios cambios de personal tanto en el Gobierno como en el partido.
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Además de los cambios ya previstos, Merz también confirmó la destitución del ministro de Transporte, Patrick Schnieder (CDU). Por el momento, sin embargo, no se sabe quién asumirá la cartera de Transporte en el futuro.
De este modo, Merz confirmó también los datos personales sobre los que ya se había informado el jueves.
La ministra de Sanidad, Nina Warken, pasará a la Cancillería y, con ello, sucederá a Thorsten Frei, que en el futuro ocupará el cargo de presidente del grupo parlamentario de la Unión, como ministra de la Cancillería. Frei, por su parte, sustituye a Jens Spahn, que ha dimitido. Warken había logrado recientemente que el Bundestag y el Bundesrat aprobaran su plan de ahorro para los seguros médicos públicos. Se la considera una persona con capacidad para imponerse.
El sucesor de Warken en el Ministerio de Sanidad será, al parecer, el secretario general de la CDU, Carsten Linnemann. El viernes aún no estaba claro quién asumiría el cargo de secretario general. A Linnemann le corresponde ahora la reforma del seguro de dependencia. Ya tras las últimas elecciones al Bundestag se había barajado su nombre para diversos cargos ministeriales. Sin embargo, según los observadores, él lo había rechazado y había dado preferencia al cargo de secretario general de la CDU.
Además, Philipp Amthor, hasta ahora secretario de Estado parlamentario del Ministerio de Digitalización, pasará a ser ministro de Estado para las Relaciones entre el Estado federal y los estados federados. Este cargo lo ocupaba hasta ahora Michael Meister.
La mayor sorpresa de la reorganización del Gobierno ha sido la destitución del ministro de Transportes, Patrick Schnieder. Según informaciones procedentes de círculos de la Unión y del Gobierno, Merz llevaba tiempo insatisfecho con su gestión. Al parecer, los continuos problemas de la Deutsche Bahn y la lenta modernización de las infraestructuras de transporte habrían irritado cada vez más al canciller.
Las declaraciones de Schneider del año pasado, según las cuales, a pesar de contar con un presupuesto récord, ya no había fondos disponibles para nuevos puentes y proyectos de infraestructura, suscitaron críticas adicionales. Esto también había generado malestar dentro del Gobierno federal.
Merz ya había informado a Schnieder de su destitución antes de que este hiciera pública su declaración. A continuación, el político de la CDU se despidió mediante un SMS de los responsables de política de transporte del grupo parlamentario de la Unión y les agradeció su colaboración.
En un primer momento, se había previsto que su sucesor fuera Fritz Güntzler, diputado de la CDU en el Bundestag, de Göttingen. Sin embargo, según informaciones de la Agencia Alemana de Prensa, Güntzler rechazó el cargo a última hora. Según los medios de comunicación, este habría sido el motivo por el que Merz no presentó inicialmente a ningún nuevo ministro de Transporte en su declaración.
De este modo, uno de los ministerios más importantes del Gobierno federal queda sin ocupar por el momento. El futuro titular del cargo se enfrentará a grandes retos: desde la red ferroviaria en mal estado hasta el retraso en las obras de rehabilitación de carreteras y puentes, pasando por la modernización de toda la infraestructura de transporte.