Menos furia y más empatía: el Gobierno no puede seguir diciendo que la morosidad “es un problema entre privados”

calendar_today 26.08.2026 - person  - timer ~6 Minutos

La Casa Rosada necesita salir del modo “enojo”. En este momento, la sociedad argentina está esperando un poco menos de grito y un poco más de contención.

Jonatan Viale

26 de agosto 2026, 20:49hs

El Gobierno necesita salir del modo “furia”. (Foto: AP / Natacha Pisarenko)

El Gobierno necesita salir del modo “furia”. (Foto: AP / Natacha Pisarenko)

La empatía es la capacidad de comprender los sentimientos, pensamientos y emociones de otra persona intentando ponerse en su lugar. Más fácil: ponerse un poquito más en el lugar del otro. Creo que el gran pecado de los últimos días pasó justamente por una falta de empatía.

El error de comunicación es grave y se resume en cuatro frases: “es un tema entre privados”, “arreglate vos”, “solucionalo vos”, “problema tuyo”. ¿Por qué es un error? Porque el argentino, cuando vota un presidente, no solo vota a un administrador de la cosa pública. También vota a un líder, a un protector, a un pater familias, a una figura de autoridad. Y ese líder debe mostrar no solo gestión sino también contención, cercanía, sensibilidad, humanidad e inteligencia emocional.

Otro de los errores más groseros fue decir que la gente se endeudó para comprar una televisión para el Mundial. Seguramente haya casos donde la gente sacó un crédito para eso. Pero no es el tema de fondo. El tema de fondo es que el sueldo no alcanza y por eso mucha gente se endeuda.

La mejor respuesta al tema de la morosidad la dio Matías Fernández, en base a datos oficiales. Primer dato: el 40% de los morosos debe menos de $400.000. Son deudas chicas y pagables. Segundo dato: la mora en volumen de dinero está fundamentalmente en los bancos públicos y privados, que concentran el 65% del total. Tercer dato: la mora en cantidad de gente está en las fintechs —Mercado Pago, Ualá, Naranja X—, que representan el 30% del total, pero en montos bajos.

El cuadro completo es este: hay 5.839.104 personas en mora que deben $17,19 billones. En términos de cantidad de personas, el 29,4% debe a billeteras virtuales como Mercado Pago; el 27,1%, a bancos privados; el 22,5%, a créditos rápidos; el 20,9%, a tarjetas no bancarias como Naranja; el 17,8% ya está en cartera en recupero; el 13,8% debe a bancos públicos; el 8,4%, a cadenas de electro como Fravega; y el 6,2%, a tarjetas de supermercado. Pero cuando se analiza por montos, el panorama cambia radicalmente: el 45,1% de toda la plata en mora está en bancos privados; el 19,4%, en bancos públicos; el 8,2%, en tarjetas no bancarias; y solo el 6,2%, en billeteras virtuales.

Conclusión: en cantidad de gente, se debe más a las billeteras virtuales. En volumen de dinero, el problema está con los bancos. Pero nadie habla ni del Banco Provincia ni de algunos bancos privados muy poderosos. ¿Por qué será?

¿Y por qué nadie en el Gobierno se toma el trabajo de explicarlo con calma, con serenidad, con paciencia, con empatía?

Alberto Fernández decía exactamente lo mismo que dice el kirchnerismo ahora: “Vamos a dejar de pagar intereses usurarios y con esa plata vamos a pagarles a los jubilados y los maestros”. Los jubilados terminaron ganando US$80. Y los maestros, $250.000 por mes. (Foto: AFP/Juan Mabromata).

Alberto Fernández decía exactamente lo mismo que dice el kirchnerismo ahora: “Vamos a dejar de pagar intereses usurarios y con esa plata vamos a pagarles a los jubilados y los maestros”. Los jubilados terminaron ganando US$80. Y los maestros, $250.000 por mes. (Foto: AFP/Juan Mabromata).

Ahora bien, hay que tener cuidado con los cantos de sirena. En 2019, Alberto Fernández decía exactamente lo mismo que dice el kirchnerismo ahora: “Vamos a dejar de pagar intereses usurarios y con esa plata vamos a pagarles a los jubilados y los maestros”. Los jubilados terminaron ganando US$80. Y los maestros, $250.000 por mes.

Por eso no hay que comerse el canto de sirena de una oposición que vuelve con las mismas recetas de siempre: plan platita, emisión, bonos, congelamiento de tarifas, control de precios y expropiaciones. Pero que el Gobierno tenga una oposición demagógica, infantil y mentirosa no alivia la situación de la gente.

Los datos son contundentes. Según un trabajo especial de la consultora Equipo Mide, las principales preocupaciones de los argentinos son: salarios bajos (24%), desempleo (24%), corrupción (10%), inseguridad (7%), gobierno (7%), pobreza (7%) e inflación (5%). Cuatro de las siete principales preocupaciones son económicas. Comparado con seis meses atrás, el 38% está mucho peor y el 21% está algo peor. Seis de cada diez argentinos están peor que hace seis meses, por más que Milei se enoje.

En materia de ingresos: el 28% no llega a fin de mes, el 23% tiene muchas dificultades para llegar y el 21% llega justo. Nuevamente, seis de cada diez tienen problemas para llegar a fin de mes. Y el 53% se endeudó en los últimos tres meses. ¿Para qué? El 39% para comprar alimentos. El 18%, para pagar servicios. El 16%, para pagar otras deudas. El 7%, para pagar el alquiler o expensas.

La falta de empatía no es un fenómeno aislado del Gobierno. Es una constante en casi toda la clase política argentina. (Foto: AFP/Juan Mabromata).

La falta de empatía no es un fenómeno aislado del Gobierno. Es una constante en casi toda la clase política argentina. (Foto: AFP/Juan Mabromata).

Acá falta empatía. En lugar de enojarse tanto con los periodistas y hablar de “mierdas humanas”, “soretes”, “basuras” y “amontonamiento de mierda”, yo trataría de hacer más foco en la gente.

Ahora bien, la falta de empatía no es un fenómeno aislado del Gobierno. Es una constante en casi toda la clase política argentina. ¿Es empático que Cristina Kirchner cobre $16.090.877 de pensión de privilegio? La condenada cobra 32 jubilaciones mínimas. Hablame de empatía. Lo mismo ocurre con los senadores que ganan $12 millones. Lo mismo con Sergio Massa, al que le regalaron un vuelo privado a Barbados por US$400.000. Lo mismo con Facundo Moyano, que dice ser representante de los trabajadores pero vive de joda en un piso de US$1.000.000 sobre Avenida del Libertador.

¿Se acuerdan de cuando Adorni dijo que se había ido a deslomar a Nueva York? Esto es la empatía que perdió la política argentina. Viven en otro mundo. Viven rodeados de custodios, secretarios, secretarias, asesores, palcos, aviones privados, helicópteros y amigos millonarios. Y pierden el contacto con la realidad. Entonces se apaga el sensor de la empatía.

Por ejemplo, la diputada Victoria Tolosa Paz, en lugar de hablar de los problemas de la gente, habló de la carta astral de Argentina: dijo que el país es Cáncer con ascendente en Libra y que tiene Sol en Cáncer. Ahí tenés las grandes propuestas de la renovación peronista.

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A esto hay que sumarle que el kirchnerismo va a hacer todo lo posible para generar una corrida del dólar lo antes posible, como hizo en todas las elecciones. En las PASO de 2019, el dólar pasó de $45 a $60. En 2025, pasó de $1.300 a $1.500. El lobby devaluatorio de la Argentina va a ir por todo.

Precisamente por todo esto, el Gobierno necesita salir del modo “furia” y recuperar el modo empatía. No sirve gritar. No sirve insultar. No sirve descalificar. No sirve maltratar. No sirve basurear al otro.

En este momento, la sociedad argentina está esperando un poco menos de grito y un poco más de contención. Dijo alguna vez el emperador más grande que tuvo Roma: “La mujer del César no solo debe ser honrada, sino también parecerlo”. A veces no se trata de tener razón, sino de saber acompañar el clima de una sociedad.

Opiniones libres; hechos sagrados.