Matías Acevedo y nuevo fondo para financiar viviendas: “Uno debería pensar que esto sea una medida transitoria, puede ser dos o tres años” - La Tercera

calendar_today 10.09.2026 - person  - timer ~6 Minutos

El economista, exdirector de Presupuestos del segundo gobierno de Sebastián Piñera, y académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, Matías Acevedo, tiene una visión general positiva sobre el proyecto de ley que busca dar un impulso al mercado de capitales, que ingresó el gobierno al Congreso este miércoles.

Igualmente plantea ciertos matices, principalmente en materias que cree que se pueden perfeccionar respecto del Fondo Nacional de Vivienda (Fonavi). Tres principales: revisaría el modo en que está formulado el deducible que paga la banca; acotaría el plazo en que puede funcionar el Fonavi; y dejaría establecido que el Estado debe reasegurarse internacionalmente contra el riesgo de cola.

¿Le parece un buen proyecto de reforma al mercado de capitales?

-En general, cuando se presenta una reforma al mercado de capitales uno tiende a pensar que esto es una reforma para la industria financiera. Y es algo que se ve como bastante lejano, pero al final del día, estas medidas lo que hacen es determinar el costo de financiamiento de una vivienda, las tasas a las que accede una pequeña o mediana empresa, o cualquier empresa que quiera crecer y desarrollarse. En este contexto es que se enmarcan las principales medidas de este proyecto.

¿Algún tema que faltó?

-Echo de menos y lo encuentro lamentable, que no se hayan incluido ajustes a la Tasa Máxima Convencional (TMC), creo que es un error, porque muchas veces los que se oponen a esta medida se olvidan que hoy día el crimen organizado, una de sus palancas para atraer gente y crecer es el financiamiento del crédito. Esto se hace más relevante en un contexto donde tenemos una delincuencia al alza.

Hoy existe Fogaes para abaratar el costo de los hipotecarios. Ahora el gobierno propone crear el Fonavi. ¿Es un mecanismo adecuado?

-Creo que cuando uno hace un programa público para fomentar el acceso a la vivienda tiene que responder al menos dos preguntas. Supongamos que queremos bajar la tasa de interés en 100 puntos base. La pregunta que uno se debería responder es: ¿cuántos recursos públicos me va a costar y a cuánto riesgo estoy dispuesto a tomar?

Lo que hoy está planteado en Fogaes es básicamente un programa que otorga dos beneficios: subsidia la tasa de interés; y otorga una garantía estatal por la primera pérdida esperada del crédito: por cada $100 que se presten, en los primeros $50 se hace cargo el Estado. Después, eso empieza a correr por cuenta del banco. Entonces, está generando un gasto fiscal al subsidiar la tasa, y una garantía a la primera mitad de la pérdida.

Lo que está haciendo el Fonavi es algo distinto. Le traspasa el costo de fondo del Estado a las instituciones financieras. Y lo otro que hace es que, a diferencia del Fogaes, saca del balance del banco el crédito hipotecario, y eso le libera capital, lo que también se debería traspasar a tasa.

Por otra parte, la pérdida esperada del crédito queda en la institución financiera: si yo espero que mi cartera de crédito, por ejemplo, vaya a tener una pérdida de un 2%, esa primera pérdida es de cargo de la institución financiera. Y si supera ese 2%, ahí recién empieza a pagar el Estado.

Entonces, así como el Fogaes tiene gasto fiscal y tiene una exposición por el 50% de la garantía que da para la primera pérdida; el Fonavi, en cambio, toma el riesgo de cola, que sería el riesgo adicional, más allá de la pérdida esperada; pero se queda con una cartera de crédito apalancada a su balance.

¿Uno rebaja más la tasa que otro?

-Creo que ambos programas pueden llegar a rebajar la tasa de forma similar. En el caso del Fonavi, el Estado está tomando riesgo marginal, pero si eventualmente llega a haber una crisis tipo subprime, ese riesgo marginal, o el riesgo de cola, va a ser alto; y en ese caso obviamente se expone a una pérdida mayor que en el caso del Fogaes, que responde solamente por la mitad de ese riesgo, y además lo cubre por 15 años. Acá el Estado está tomando opciones distintas en términos de riesgo.

¿Con esto, el Estado pasa a ser un financista permanente de créditos hipotecarios?

-Esa es otra pregunta, que es: ¿cuánto puede durar este programa? O sea, ¿cuál es el objetivo? ¿Tiene un plazo determinado, y será algo temporal, hasta que se desarrolle el mercado, o va a ser algo permanente?

Hoy el Fogaes básicamente está garantizando más o menos el 50% de la originación mensual. El Fonavi, como no tiene ese límite que tiene el Fogaes, podría ir a un porcentaje mayor que ese.

Pero en ambos casos, lo que estamos viendo acá, es que la pérdida de profundidad del mercado, que tuvo repercusiones en las tasas, en el acceso al financiamiento, más temas regulatorios, finalmente lo que están generando es que el Estado juegue un rol relevante para poder facilitar el acceso al financiamiento a las familias.

¿En general le gustó esta propuesta del Fonavi?

-En particular, me gustaría que funcionara bien el mercado y que el Estado tuviera un rol más secundario. Entiendo que existe hoy día un problema.

Mi lógica es más de este estilo: los precios de la vivienda han subido de manera importante; una de las razones principales tiene que ver con temas regulatorios, un problema que es muy difícil de abordar en forma sistémica, y dada la brecha que existe entre el crecimiento de los salarios y el precio de las viviendas, si uno tuviera que ir en el extremo, tomaría mucho tiempo y esfuerzo y no tendría el impacto y la efectividad.

Entonces, la pregunta es, ¿qué hacemos? ¿Nos quedamos cruzados de brazos esperando que se cambie toda la regulación? ¿O el Estado puede jugar un rol acá? Tengo matices, pero con cualquiera de los dos programas me quedaría tranquilo en la medida que se entienda que este es un problema transitorio, y en la medida que el Estado también esté cubriendo bien sus riesgos.

¿De qué manera solucionar algunos de esos problemas?

-Me gustaría que el Estado se pueda garantizar contra el riesgo de cola, que es el riesgo marginal. Se puede tomar un reaseguro afuera para poder cubrir ese riesgo. Además, es insuficiente un deducible individual (por cada crédito que otorgue la banca). Debe ser una combinación individual y grupal (sobre la cartera total). El grupal disciplina frente al deudor malo, mientras el individual también ante un ciclo malo. En definitiva hay que evitar que se pierdan los incentivos de parte del originador, de lo contrario el Estado terminará pagando más de lo que corresponde.

¿Pero entonces, plantea que puede ser perfeccionado, pero que es un buen mecanismo para conseguir el objetivo?

-Sí y no, en el sentido que no es el primer best, quizás es el segundo, o el tercero, pero al final del día se hace cargo de un problema que es una realidad. Hoy día es mucho más complejo juntar el 10%, al menos para tener un pie razonable para acceder a una vivienda es más complejo acceder a plazos más largos y por eso el Estado podría jugar un rol.

Sí, un tema que creo que se tiene que discutir durante la tramitación es la duración. No puede ser in aeternum, porque se supone que toda esta reforma que se está haciendo al mercado capitales del largo proyecto, va a generar una mayor profundidad y eso va a mejorar las condiciones de acceso al financiamiento. Uno debería pensar que esto sea una medida transitoria, puede ser dos o tres años y después el fondo se cierra para nuevas operaciones.