
El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) emitió una alerta tras identificar 528 lagunas glaciares con riesgo de desborde en el territorio nacional.
De ese total, 58 lagunas fueron clasificadas con un nivel de riesgo muy alto debido a factores como la inestabilidad de sus diques, el tamaño de los cuerpos de agua y las características geológicas de la zona.
La advertencia fue difundida luego de una evaluación técnica que incluyó la vigilancia de sectores como el nevado Huascarán, en la región Áncash, donde se concentran varios de los casos más críticos.
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El monitoreo del INAIGEM se apoya en sensores hidrometeorológicos, cámaras de transmisión en vivo y sistemas informáticos que permiten detectar cambios anómalos. Esta información se comunica de inmediato a las autoridades locales para activar protocolos de respuesta y reducir el impacto de posibles desbordes.
Según la directora de investigación en glaciares del INAIGEM, Paola Moschella, “en el caso de lagunas glaciares hay muchas que son contenidas por lo que se denomina morrena, consistente en materiales poco consolidados que pueden perder estabilidad y romperse”.

Las 58 lagunas clasificadas en el nivel más alto de peligrosidad se encuentran principalmente en Áncash, Lima, Cusco, Puno, Junín y Huánuco. Entre ellas destacan Palcacocha y Parón, ambas ubicadas en la región de Áncash, donde la vigilancia es constante. En el caso de Cusco, la laguna Upiscocha encabeza la lista por su elevado riesgo de desborde.
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El seguimiento continuo permite al INAIGEM compartir datos en tiempo real con los gobiernos locales, quienes tienen la responsabilidad de implementar medidas preventivas, como la elaboración de mapas de peligro, rutas de evacuación y zonas seguras.
Estas herramientas buscan fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades. “Toda esa información la compartimos con los gobiernos locales para que ellos vayan implementando medidas de reducción del riesgo”, explicó Moschella.
La especialista detalló que la condición de alto riesgo se determina al analizar variables como la pendiente del terreno, el volumen de agua y la composición de los diques naturales que retienen las lagunas.
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“En base a ello, se ha implementado el seguimiento a tres de estas lagunas, incluida Upiscocha, en el Cusco, que es considerada la laguna glaciar que mayor riesgo de desborde reviste actualmente. Las otras dos son Palcacocha, en Huaraz, y Gangrajanca, en Huánuco”, añadió la experta.
El INAIGEM advirtió que el principal desencadenante de estos riesgos es el deshielo de los glaciares peruanos, proceso acelerado por el cambio climático. De acuerdo con Moschella, “por este motivo, tenemos un retroceso del 60% en nuestros glaciares a nivel nacional”.
Este fenómeno incrementa la inestabilidad de las zonas de montaña, ya que profundiza las grietas y debilita los diques naturales. “Los sismos o los terremotos pueden ser un desencadenante, pero los aluviones de los nevados también pueden ocurrir sin ellos”, indicó la investigadora.
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Las lagunas de Palcacocha, en Huaraz, y de Lasuntay, en Huancayo, figuran entre las que mayor peligro representan para ciudades densamente pobladas. El INAIGEM mantiene su asistencia técnica a los gobiernos locales y refuerza la vigilancia para anticipar cualquier eventualidad, buscando proteger a las comunidades ubicadas en las zonas de influencia.