"Hay verduras que deben cultivarse con azada de plata". Esta célebre frase del ilustre médico Gregorio Marañón resonaba en la infancia de Félix Moracho (1954, Tudela, Navarra), presidente y fundador de Huercasa, en boca de su madre.
Décadas después, ese respeto familiar por las verduras se ha convertido en el pilar de un imperio agroalimentario que factura 75 millones de euros al año.
Se trata de Huercasa, cuyo nombre deriva de Huerta Castellana y que hunde sus raíces en 1979 en Sanchonuño (Segovia). Su historia comenzó cuando este ingeniero agrónomo, que se licenció en Nutrición tras la pandemia, fundó la compañía junto con su suegro Tomás Martínez y su cuñado francés Roger Roussel.

Proceso de envasado de maíz dulce en mazorca que, junto con la remolacha roja, es uno de los pilares de Huercasa.
Inicialmente se dedicaron a producir endibias mediante cultivo hidropónico, una técnica novedosa y complicada procedente de Francia y Holanda que dejaron en 2010.
En 1982, fueron pioneros en España en quinta gama, un método que supone cocinar los alimentos y envasarlos para dejarlos listos para consumir.
El fundador de Huercasa indica a EXPANSIÓN que "esta técnica es interesante porque permite conservar los productos durante menos tiempo que una conserva, pero mantiene muchas propiedades del producto fresco, aunque no su caducidad".
Se iniciaron en la quinta gama elaborando remolacha roja cocida y envasada al vacío. Esa temprana incursión les permitió adquirir una "posición de vanguardia" en la elaboración de estos productos, explica Moracho. Así, Huercasa es el líder de su sector en Europa.
A la remolacha sumó en 1986 el que actualmente es otro de sus pilares, el maíz dulce en mazorca. A estos productos, se añadieron la patata, el boniato, las legumbres cocidas y el arroz.

Paletizadora de maíz en su centro logístico de San Miguel del Arroyo (Valladolid).
La compañía familiar, que dirige su hijo Manuel Moracho, salió en 2005 fuera de España y ahora cosecha éxito internacional sin perder su sabor de origen. Exporta hasta un 85% de sus verduras y legumbres a 42 países de Europa, Oriente Próximo y Norteamérica.
En 2019, abrió una segunda fábrica en Rumanía, que se sumó a la de Sanchonuño, a su centro logístico de San Miguel del Arroyo (Valladolid) y al de innovación que posee en Valsaín (Segovia).
La firma castellanoleonesa procesa 40 millones de kilos procedentes de 4.500 hectáreas de regadío de agricultores de España, Portugal, Francia y Rumanía. Sus productos se venden en la mayoría de los supermercados de España, pero también en Lidl por toda Europa y en Costco en Estados Unidos.
Huercasa, que emplea a 350 personas, tiene su despensa repleta de proyectos. Entre ellos, aumentar un 60% su capacidad de producción de maíz, hasta 600 toneladas diarias, tras invertir 25 millones en Sanchonuño, con el objetivo de crecer en Castilla y León. También pretenden introducir la alubia negra.
Pero su gran prioridad es apostar más por la alimentación sana, especialmente la vegetal, informando al consumidor.

DIETA SALUDABLE. El gran objetivo de Huercasa es potenciar el consumo vegetal y educar para comer más saludable.
La mejor puesta en escena de esos valores es el Huercasa Country Festival.
Moracho, un apasionado de este género musical, fraguó este evento durante sus viajes de prospección a Brasil al ver el fuerte maridaje entre el consumo de maíz y la cultura rural de la música country.
Este lazo derivó en la organización del mayor festival de country del país, que este año ha celebrado su decimoprimera edición en Riaza (Segovia).

Félix Moracho es una apasionado de la música country.
