Los psicólogos, sobre el intrusismo de la terapeuta de la familia Andic en el ‘caso Mango’: “Intervenir en la salud mental no consiste en escuchar, hay que detectar señales de riesgo”

calendar_today 20.07.2026 - person  - timer ~8 Minutos

La jueza que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, tomará declaración a los cuatro primeros testigos hoy y a tres más el viernes 3 de julio. En concreto hoy declararán las dos hijas del empresario y hermanas de Jonathan Andic, así como la terapeuta familiar.

Por qué el intrusismo laboral de la terapeuta de la familia Andic es un peligro para la profesión (Montaje Infobae, Europa Press)

Terapeuta, consejera y ahora también una de las testigos clave de la investigación judicial por la muerte de Isak Andic, fundador de Mango. La caída del empresario catalán ha estado en la boca de muchos desde que comenzaron las acusaciones contra su hijo Jonathan, la única persona que le acompañaba en ese fatídico día en el que cayó por la única pendiente de todo el sendero que podía ser mortal. Durante el estudio del caso, las autoridades policiales han observado que existían desacuerdos económicos entre padre e hijo que intentaron solucionarse con la ayuda de una terapeuta; en este caso, la de Júlia Lüderwalt, una profesional que habría trabajado también para otras familias adineradas de España como la de Urdangarin-Borbón.

Pero el sector desconoce realmente las prácticas o herramientas que usaba en consulta Lüderwalt, ya que, según la investigación preliminar del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña (COPC), la mujer no está registrada en ningún colegio profesional español. Esto ha generado la sospecha de que podría haber cometido un delito de “intrusismo laboral” y de “mala praxis”.

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Por estas sospechas, el COPC ha abierto una investigación para determinar si la ayuda profesional de Lüderwalt ejercía sin cumplir con los requisitos establecidos. Pero, ¿por qué el intrusismo laboral de la terapeuta de la familia Andic puede ser un peligro para la profesión? Beatriz Fernández Moreno, psicóloga sanitaria y docente en el Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEPP), ha hablado con Infobae para desgranar las implicaciones éticas y legales de los psicólogos.

La defensa de Jonathan Andic aporta un vídeo de una caída previa y atribuye la muerte de Isak Andic a la artrosis. (Montaje Infobae)
La defensa de Jonathan Andic aporta un vídeo de una caída previa y atribuye la muerte de Isak Andic a la artrosis. (Montaje Infobae)

Para comprender de manera sencilla la importancia de esta investigación, hay que separar el término de terapeuta del de psicólogo. Y es que este último “hace referencia a una profesión para la que se exige una titulación universitaria oficial”, explica Fernández Moreno. Pero además, la condición de colegiado crea el escenario de que cualquier persona pueda “comprobar su identidad y su pertenencia a un colegio profesional, y dispone de una vía para plantear una consulta o una reclamación deontológica”.

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La jueza que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, tomará declaración a los cuatro primeros testigos hoy y a tres más el viernes 3 de julio. En concreto hoy declararán las dos hijas del empresario y hermanas de Jonathan Andic, así como la terapeuta familiar.
La terapeuta de la familia Andic, Julia Lüderwaldt, a su llegada al Juzgado Nº4 Martorell, a 30 de junio de 2026 (David Zorrakino / Europa Press)

No obstante, este es solo el primer paso, pues “estar colegiado como psicólogo no convierte automáticamente a alguien en psicólogo sanitario”, explica. Así, todo aquel profesional que quiera intervenir sobre la salud psicológica de un paciente “necesita, además del Grado o la Licenciatura, la habilitación sanitaria correspondiente”.

En España existen dos caminos distintos que habilitan al profesional “para ámbitos de actuación diferentes”. Por un lado, se encuentra el Máster Universitario en Psicología General Sanitaria, “que nos brinda la habilitación sanitaria con la cual podríamos ejercer en la práctica privada”, aclara. Mientras que por el otro se puede obtener el título de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica, conocido como PIR, y que sirve para “obtener una plaza en el sistema público de salud”. Igualmente, cualquiera que quiera ejercer en el área de la familia debe pasar por este proceso. De este modo, “si la persona realiza terapia, evaluación o intervención sobre la salud mental de una pareja o de una familia, debe ser psicóloga y contar con la habilitación sanitaria adecuada”.

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En cambio, frente a la estricta regulación de la psicología, el terapeuta carece de un marco normativo claro, favoreciendo un vacío legal y de control deontológico.

Fernández Moreno determina que el término de ‘terapeuta’ “por sí solo no permite saber qué carrera ha estudiado la persona, si cuenta con una habilitación sanitaria, si ha recibido formación clínica reglada o si está sometida a un sistema profesional de control”. Esto no significa que todo terapeuta carezca de preparación y de una base rigurosa, pero al final, “el término aislado no ofrece esas garantías”.

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En el caso de que ejerza un papel de mediador, como es el caso de Júlia, también se debe “atender a los requisitos específicos de formación y acreditación de la normativa”, afirma la psicóloga clínica. Además, este profesional “no hace terapia ni decide quién tiene razón, sino que facilita una negociación y comunicación para que las partes puedan construir sus propios acuerdos

La jueza que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, tomará declaración a los cuatro primeros testigos hoy y a tres más el viernes 3 de julio. En concreto hoy declararán las dos hijas del empresario y hermanas de Jonathan Andic, así como la terapeuta familiar.
La terapeuta de la familia Andic, Julia Lüderwaldt, a su llegada al Juzgado Nº4 Martorell, a 30 de junio de 2026 (David Zorrakino / Europa Press)

Beatriz Fernández Moreno sostiene, de igual manera, que “intervenir en la salud mental no consiste simplemente en escuchar, desarrollar herramientas y pautas, o tener facilidad para conectar con las personas”. Los profesionales de este sector deben “saber evaluar qué está ocurriendo, detectar señales de riesgo, distinguir entre situaciones diferentes que pueden parecer similares y elegir una intervención adecuada para cada caso”, matiza.

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Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, ha sido detenido como presunto autor del homicidio de su padre, Isak Andic. Lo que inicialmente se consideró una muerte accidental durante una excursión en Montserrat ha dado un giro completo tras la reapertura del caso y la aparición de nuevas pruebas.

Sin esta base científica y ética, la buena voluntad es insuficiente y potencialmente peligrosa para el bienestar y recuperación del consultante, ya que “esta formación también enseña a reconocer los propios límites”. Y es que, como detalla Fernández Moreno, “en salud mental, una intervención bienintencionada pero inadecuada puede retrasar la ayuda correcta, aumentar el malestar o generar una relación de dependencia”.

Además, hay que tener en cuenta que estas exigencias no se basan en un mero protocolo rígido, sino que se fundamentan en “procedimientos que cuentan con respaldo empírico” que permiten “adaptarlos a la situación de la persona y comprobar durante el proceso si están siendo útiles y seguros”.

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Aunque “no toda actividad denominada ‘terapia’ constituye automáticamente un delito”, Fernández Moreno recuerda que “presentarse como psicólogo o realizar actos propios de una profesión sin la titulación requerida puede dar lugar a distintas responsabilidades”. Dependiendo de cada caso, puede tener “consecuencias administrativas, reclamaciones por daños, actuaciones relacionadas con la publicidad o la protección de los consumidores y, en los casos que encajen en los requisitos del Código Penal, un posible delito de intrusismo profesional”. Pero esto solo corresponde valorarlo “a las autoridades y a los tribunales”.

La terapeuta junto a la policía
La terapeuta de los Andic es investigada. (EFE)

Para los profesionales de la salud, el intrusismo no representa una mera disputa de mercado, sino una seria amenaza que deteriora el rigor y la confianza en la psicología: “El principal efecto del intrusismo es la confusión. Cuando se presentan como equivalentes servicios que tienen niveles de formación, supervisión y control muy distintos, al público le resulta difícil distinguir una atención psicológica regulada de otras prácticas que no ofrecen las mismas garantías”, indica la psicóloga sanitaria.

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Otras consecuencias que se pueden observar son: “Comprometer la protección de los derechos del paciente y aumentar el riesgo de prácticas poco éticas, como la confusión entre la relación terapéutica y los intereses económicos, personales o familiares del profesional, la exploración de aspectos íntimos sin justificación clínica o el establecimiento de vínculos de dependencia” que dificulten la toma de decisiones libre y autónoma, enumera la experta.

Por lo que, al final, esta cuestión “va mucho más allá de que una intervención resulte ineficaz”. En definitiva, Fernández Moreno sostiene que lo más preocupante de estas situaciones “es que la persona atendida puede haber compartido aspectos muy íntimos de su vida sin saber si quien la acompañaba disponía realmente de la cualificación profesional necesaria”.

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La mediación en disputas patrimoniales añade complejidad. Fernández Moreno detalla que, si bien es común que los psicólogos de familia intervengan en tensiones familiares por su dimensión emocional y relacional, existe una clara frontera ética que impide compatibilizar la psicoterapia con la mediación formal. En palabras de Fernández Moreno: “No es recomendable que quien ha sido terapeuta de una persona, familia o pareja actúe después como mediador en ese mismo conflicto, ya que dispone de información íntima y ha construido una alianza terapéutica que puede comprometer su imparcialidad o hacer que alguna de las partes la cuestione”.

Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, ha sido detenido como presunto autor del homicidio de su padre, Isak Andic. Lo que inicialmente se consideró una muerte accidental durante una excursión en Montserrat ha dado un giro completo tras la reapertura del caso y la aparición de nuevas pruebas.

En otras palabras, “combinar terapia y mediación en una misma intervención puede aumentar el riesgo de conflicto de interés y generar confusión en relación con los objetivos y límites de la intervención", señala Fernández Moreno. Así, en desacuerdos económicos, societarios o hereditarios, el papel del psicólogo radica en ayudar en el manejo de las emociones y la comunicación, dejando “las decisiones jurídicas y patrimoniales” a los profesionales de dichos ámbitos.

Otra de las cuestiones más comentadas del caso de Andic es si Júlia Lüderwalt podría o no acogerse al secreto profesional. Aunque “no es absoluto” y “puede haber consentimiento del paciente para compartir información”, como detalla Beatriz, lo cierto es que este deber ético existe para proteger al paciente y no es un privilegio del terapeuta. “Defiende la intimidad de la persona y la confianza necesaria para que pueda hablar con libertad durante el proceso terapéutico sobre cuestiones que, en muchos casos, no compartiría en ningún otro contexto. No es un privilegio pensado para proteger al profesional, sino una garantía para el paciente”, insiste la experta.

Sin duda, el caso de Lüderwaldt evidencia la urgencia de concienciar sobre las garantías legales y éticas de la psicología regulada. Fernández Moreno concluye así que: “El objetivo de la intervención psicológica debe ser ayudar a las personas a recuperar su capacidad de comprender la situación y tomar decisiones, no sustituirlas en ese proceso”.