Los millonarios han descubierto el “landmaxxing”: no basta con comprar una mansión, también necesitan las de sus vecinos

calendar_today 24.07.2026 - person  - timer ~5 Minutos

Que un millonario quiera comprarse una enorme mansión y protegerse de las miradas indiscretas levantando muros enormes no es algo nuevo. De hecho, es una práctica tan habitual que incluso se han creado grandes comunidades de millonarios que se aíslan del resto buscando precisamente esa privacidad.

Esta escena se repite ya en los barrios más caros de Estados Unidos, pero la gran diferencia es que los multimillonarios ya han dejado de competir por la mansión más grande. Ahora compiten por vaciar la manzana entera para alejarse al máximo del mundo. Al fenómeno lo han bautizado como "landmaxxing" y está cambiando las reglas del juego en el ladrillo de lujo.

Qué es exactamente el landmaxxing. El término lo ha acuñado la consultora inmobiliaria Coldwell Banker en su informe semestral de 2026. Lo compara con el "lookmaxxing" de internet, esa moda de optimizar el físico al máximo. La diferencia es que, en este caso, el objeto a optimizar no es el cuerpo, sino el suelo que te rodea. Tal y como recoge el Wall Street Journal, comprar todas las casas que rodean su propiedad se ha vuelto una obsesión para los millonarios.

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Según datos del informe de Coldwell Banker, las búsquedas de terrenos edificables en EEUU subieron un 97% interanual, mientras que las de propiedades exclusivas, como islas privadas o grandes fincas, se duplicaron en los cinco primeros meses del año. Es decir, se ha incrementado el interés por grandes complejos residenciales por encima de mansiones o viviendas unifamiliares. "Esto es más codiciado que una casa de 3.700 metros cuadrados. Para algunos, representa privacidad y seguridad. Para otros, es una protección contra la inflación", contaba al WSJ el agente inmobiliario de Coldwell Banker en Miami Danny Hertzberg.

Si lo quieres, págalo. En ese punto expansionista está la clave del negocio. El millonario elige una determinada propiedad a un precio concreto, pero no cuentan con el sobrecoste que puede aparecer cuando el vecino no quiere vender su casa. Ahí es cuando, el precio deja de tener sentido para el común de los mortales.

De hecho, los agentes inmobiliarios de zonas en las que se está produciendo la llegada masiva de millonarios como Florida ya hablan de una "prima del vecino", que puede llegar a incrementar el precio de compra hasta un 20% por encima del valor de mercado. Es el precio que hay que pagar por quitarse de encima a los vecinos.

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Los amos del barrio. Tal y como describía a Robb Report Ángel Nicolás, agente inmobiliario de Serhant: "Tu vivienda no son solo las paredes: es toda la experiencia del barrio". Por eso hay quien compra las parcelas colindantes a su propiedad sin planes de construir nada, solo para decidir quién vivirá enfrente.

Además de controlar el vecindario, también hay quien lo hace por miedo a los incendios, cada vez más habituales durante los últimos años, como medida para tener más distancia entre casas actuando a modo de cortafuegos. El objetivo final es siempre el mismo: que nadie más pueda tocar el paisaje que ya consideran suyo.

El búnker de Bezos en Miami. Indian Creek, la isla artificial de Miami que todos llaman "Billionaire Bunker", tiene menos de 40 parcelas y una policía propia. Ahí decidió instalarse Jeff Bezos para estar más cerca de las operaciones de Blue Origin. Primero pagó 68 millones de dólares por una casa junto al agua. Dos meses después compró la de al lado, por 79 millones más.

El fundador de Amazon sumó luego una tercera mansión, esta por 90 millones, hasta reunir más de 230 millones en la misma isla. Su plan es tirar abajo las mansiones que ya están construidas para levantar una sola mansión propia.

La fortaleza de Zuckerberg en Palo Alto. Mark Zuckerberg empezó en 2011 con una casa de cinco habitaciones en Crescent Park. Catorce años después su plan de "landmaxxing" ha le ha llevado a comprar al menos once propiedades del mismo barrio por unos 110 millones de dólares en total. Cada compra sirvió para unir parcelas y ampliar el perímetro de su finca.

Bajo tierra hay sótanos enormes que los vecinos ya llaman "la batcueva de los multimillonarios". Ocho años seguidos de obras, cámaras por todas partes y guardias privados patrullando la calle. Según publicaba Fortune, cuando el ruido molesta demasiado, el propio Zuckerberg envía auriculares, cestas con champán y donuts para calmar los ánimos de los vecinos.

Griffin, Ellison y el resto del club. Ken Griffin, fundador de Citadel, lleva desde 2012 comprando parcela tras parcela en Palm Beach. Ya suma más de 10 hectáreas frente a la costa y más de 450 millones de dólares invertidos solo en comprar los terrenos. Cuando termine, será la casa más cara jamás construida.

Cerca de allí, Larry Ellison y el fundador de WeatherTech, David MacNeil, hicieron algo distinto. En vez de dejar que un tercer vecino levantara una mansión de 285 millones, se repartieron la parcela que separaba sus mansiones. Según el portal inmobiliario Realtor, los millonarios pagaron 67 millones a su vecino y cada uno amplió así su propia finca. "Siempre es bueno tener un poco de espacio extra para que mis tres Golden Retrievers corran", aseguraba MacNeil en un mensaje de texto.

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Imagen | Unsplash (Daniel Barnes)