Los gigantes se desperezan

calendar_today 19.09.2026 - person  - timer ~3 Minutos

¿La casa está en orden? Quiero decir, ¿Boca y River volvieron a cierta normalidad? Algo de eso parece. En la serie contra San Pablo, Boca fue un equipo aceptable. Por momentos pareció hasta un equipo serio: ningún jugador fue expulsado tontamente (como la ocurrió muchas veces a lo largo de estos años, incluso en finales, empezando contra River en Madrid), no cometió errores infantiles, mantuvieron un aceptable nivel de concentración. Creo que en eso es donde se ve la mano de Arruabarrena: en intentar armar un equipo serio. No es fácil en este Boca que viene a los tumbos hace mucho, demasiado tiempo.

Sobre Arruabarrena hay que decir algo más: es un placer escuchar sus conferencias de prensa (superan, creo, a las de Gallardo, que ya eran muy buenas). Por lo general las conferencias de prensa de los técnicos no sirven para nada: puro cassette, algún enojo, y no mucho más. Pero de Arruabarrena lo primero que llama la atención es la sinceridad: cuenta el partido tal cual todos lo vimos. Su arco de declaraciones va de lo táctico a los aspectos personales de los jugadores, sin exagerar, siendo claro e, incluso, didáctico. Declarantes como Arruabarrena hacen mejor al fútbol. Entre tanto, Boca, da pelea en cuatro frentes: la Sudamericana, donde ya está en semifinales (recordemos, no obstante, que juega esa copa de peso menor como consecuencia del fracaso en la Libertadores); la liga local, donde se logró meter entre los 8 (aunque tiene un partido complicado contra San Lorenzo); en la Copa Argentina (ídem contra Racing), y en la tabla anual, que está a unos pocos puntos de entrar a la clasificación a la Libertadores. Ahora, en las próximas semanas, es el momento de saber si Boca se convirtió en un equipo serio, o sigue teniendo pies de barro.

Y River, como era de esperar, empezó a ganar. Tres al hilo, y si no pasa nada raro, hoy contra Huracán sería la cuarta vez que va con el mismo once titular, algo que no sucedía no sé desde cuándo. ¿Era Coudet el problema o que los refuerzos llegaron demasiado tarde, cuando ya la suerte estaba echada? Seguramente un poco de cada cosa. Por ahora comenzó por lo más fácil: gana por sus individualidades. Con el equipo que tiene, River debería salir campeón invicto. Pero todavía le falta mucho para ser eso, precisamente un equipo. Ponzio le aporta sentido común, algo que últimamente, de Di Carlo para abajo, River parecía haber perdido. De una pretemporada con un plantel poco numeroso pasando por el affaire conteiner, hasta desembocar en haber tenido -hasta ahora- tres directores técnicos en un solo año, todo en River era desastroso. Pero ahora empezó a ganar, que no es poco. Contra Huracán es ampliamente favorito, algo que no hubiera sucedido hasta hace poco, cuando perdía contra cualquiera, de local o visitante, poco importaba.

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Con irregularidades, inseguridades, y sin certezas fuertes, Boca y River comenzaron a despertarse. Ya era hora.