Luis Gallegos Chiriboga: Los desafíos de América Latina | Columnistas | Opinión

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1 de agosto, 2026 - 07h30

América Latina (AL) enfrenta desafíos estructurales y coyunturales que exigen los mayores esfuerzos de sus sociedades para garantizar mejores condiciones de vida a sus pueblos.

Los principales desafíos pueden agruparse en dos categorías: estructurales y coyunturales. Los primeros se arrastran desde hace décadas y responden a la falta de visión, voluntad política y objetivos nacionales y regionales compartidos para superar nuestros problemas internos y externos.

Estos retos son numerosos, pero me limitaré a señalar los que considero más importantes:

1. Desigualdad extrema. AL es la región más inequitativa del mundo después de la África subsahariana. Tiene un coeficiente de Gini de 0,45, lo que significa que el 10 % de la población posee el 34,2% del ingreso total, mientras que el 10 % más pobre apenas recibe el 1,7 %. Cuando existe tanta desigualdad, no hay una base común de cohesión social y se erosiona el sentido de nación. Esta inequidad rompe el tejido social y dificulta consolidar una visión de objetivos nacionales, dejando a los países más expuestos a presiones externas que terminan imponiendo agendas ajenas a sus propios intereses.

2. Pobreza y hambre. Uno de cada cuatro latinoamericanos sigue siendo pobre, es decir, alrededor de 162 millones de personas. En pobreza extrema vive el 9,8 % de la población. AL dispone de enormes recursos naturales; pese a ello, presenta una inseguridad alimentaria grave y moderada del 25,2 %.

3. Crecimiento económico. AL sigue en la “trampa del bajo crecimiento”, según la Cepal. Estamos estancados en el 2,3 %, cuando necesitamos crecer por lo menos al 5 % durante las próximas décadas. Estas limitaciones afectan el empleo, la inversión y la productividad. Este crecimiento insuficiente no permite reducir las desigualdades y constituye un caldo de cultivo para la delincuencia, tanto nacional como transnacional.

4. Violencia. La región se ha convertido en la más violenta del mundo, pues concentra cerca de un tercio de los homicidios del mundo, y el Ecuador ocupa el primer lugar, con 50,9 por cada 100.000 habitantes. Las causas son el narcotráfico, el crimen organizado, la extorsión, la fragmentación de las organizaciones delincuenciales, la debilidad institucional y la alta desigualdad. Se trata de un negocio multimillonario que demanda soluciones internacionales coordinadas. Mientras haya 25 millones de consumidores en los países consumidores, el problema resultará imposible de solucionar únicamente con medidas policiales y militares.

5. Corrupción. Para muchos analistas, la corrupción es el principal freno al desarrollo. Transparencia Internacional publica un índice según el cual el promedio regional es de 42 sobre 100, siendo 100 la máxima calificación en transparencia. La corrupción es un problema histórico que prospera por la impunidad y la debilidad institucional.

Quedan en el tintero las crisis sociales, ambientales, migratorias, de salud, educación y la polarización política, que dificulta la construcción de acuerdos nacionales y regionales indispensables para salir adelante. Sin derroteros propios, los países son esclavos y víctimas de las coyunturas externas. (O)