Los cortes de luz en la Región y una rutina inadmisible sin control | El Dia

calendar_today 23.09.2026 - person  - timer ~3 Minutos

Cuando no es un incendio en la subestación de Tolosa, es una tormenta. Cuando la tormenta pasa, explota una cámara o salta algún transformador. O desconocidos roban cables de las redes aéreas. Las fallas en el servicio eléctrico en la Región no le dan tregua a la gente: hay cortes prolongados y cortes intermitentes. Cuando hace mucho frío, la luz desaparece. Lo mismo pasa cuando hace mucho calor o llueve. Y, para colmo, las averías se traducen muchas veces en falta de agua.

Profesionales, estudiantes, empresarios y comerciantes pierden trabajos que venían realizando en sus computadoras e incumplen compromisos. Los enfermos electrodependientes pasan penurias en sus hogares. Los cortes nocturnos aumentan la inseguridad. Los comercios afectados por los apagones pierden mercadería al cortarse la cadena de frío, mientras que en los hogares los freezers corren la misma suerte. Además, costosos televisores y heladeras se queman por los vaivenes del suministro. Las protestas vecinales se suceden día tras día, mes tras mes y año tras año.

Tal como se reflejó en este diario, las fallas en el servicio que presta Edelap continúan acumulando quejas y generan un gran malestar entre los vecinos de diversas zonas de La Plata. Horas atrás, en Los Hornos, el corte afectó a frentistas de la zona céntrica de ese populoso barrio, en 58 y 137. El apagón llegó a las 11 y se prolongó por horas (los vecinos registraron su reclamo bajo el número 9994711). A pocas cuadras de allí, en 71 y 140, ocurrió otra interrupción precedida por el estruendo de una gran explosión. “Se produjo una salida de servicio que afecta a esa zona”, dijeron desde la empresa, y añadieron que personal técnico trabajaba “para normalizar el servicio en el menor tiempo posible”.

La rutina del suministro eléctrico en la Región es un muestrario cotidiano de estos problemas. Esa misma jornada, en la zona Norte se vivió una situación de alto riesgo cuando en 15, entre 503 y 504, se desplomó un poste de la línea de media tensión que quedó apoyado sobre la de baja tensión, a metros de una vivienda. Varias horas después, con el vecindario atemorizado, llegó una cuadrilla de Edelap a reemplazar la columna.

Todos los días, como una marea incansable, las quejas de los vecinos recorren la Ciudad. Frentistas de 5, entre 53 y 54 —a tan solo una cuadra de la Casa de Gobierno—, pidieron por nota la reparación de una falla en una de las fases que afecta a un edificio de departamentos y a un local comercial que se quedó sin agua y debió cerrar sus puertas.

Se ha dicho repetidamente que el primer mandamiento de la empresa es ofrecer un suministro constante y confiable. Sin embargo, esto no estaría ocurriendo, tal los reclamos de los vecinos.

Ante este escenario, existe un organismo de control —el OCEBA— que debe cumplir su cometido funcional e intimar a Edelap a regularizar la prestación. Es responsabilidad estricta de esta dependencia pública velar por los derechos de los usuarios que pagan por un servicio elemental.

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