Hace exactamente un año, Carlos Mazón se subió a la tribuna de las Cortes Valencianas para decir: "El año que viene estaremos aquí". Mazón, que aguantaría poco más de un mes como presidente de la Generalitat, aún se atrevió a aventurar: "Vamos a seguir dos años más, le pese a quien le pese". Que el ya ex presidente no fuese capaz entonces de anticipar su futuro más inmediato sintetiza lo traumático de una salida que sigue sin cerrarse para el PP valenciano en el final de una legislatura marcada por la dana. Y que explica el mar de fondo que ha acompañado este lunes a Juanfran Pérez Llorca en el que ha sido su primer Debate de Política General como presidente de la Generalitat.
Llorca ha querido evidenciar que trabaja con la vista puesta más allá de 2027, a pesar de que Génova guarda silencio sobre su futuro. Para ello, ha esbozado en un discurso de dos horas "50 acciones de gobierno para el futuro". Acciones "reales con presupuesto y calendario", ha insistido Llorca, que "forman parte de un proyecto de futuro y de mi visión de la Comunidad Valenciana para los próximos años". El presidente de la Generalitat, que ha reiterado su "apoyo" a las víctimas de la dana, ha sacado pecho de la "estabilidad política, institucional y presupuestaria" de la Comunidad Valenciana tras el shock de la tragedia de 2024. Para ello, ha vuelto a agradecer a Vox su "altura de miras" en todo este tiempo, pues el partido de Abascal sigue manteniendo intacta su entente con los populares valencianos.
Si alguien tenía alguna duda, Llorca ha tratado de despejarla dando el pistoletazo de salida a la precampaña electoral: "El cambio de 2023 no se ha parado ni se parará". Llorca se ha enfundado el traje de candidato, obviando que Génova -a la que supuestamente ha llegado un dossier con presuntas irregularidades de su entorno- sigue sin confirmar su candidatura a la Generalitat para las próximas elecciones autonómicas.
La Junta Directiva Nacional de este lunes, que llevó al PPCV a retrasar el inicio del debate parlamentario a las 12, no ha servido para despejar una incógnita que mantiene tensionado a todo el partido. El debate más importante con el que arranca el curso parlamentario, de hecho, ha llegado precedido del choque entre dos referentes populares como Vicent Mompó y María José Catalá a cuenta del cierre precipitado del Teatro Principal de Valencia, que ha salpicado igualmente al Gobierno de Llorca.
Llorca ha querido dejar atrás la semana horribilis para el PPCV con varias medidas de calado. La primera: un plan de 2.459 millones de euros para la sanidad pública, en lo que supondrá una "inversión sin precedentes histórica", según sus propias palabras, porque permitirá aumentar en más de 2.000 las camas hospitalarias. Plan de refuerzo educativo para Matemáticas y Lengua, nueva ley contra la soledad no deseada, implantación de la nueva Renta Valenciana de Inclusión -pactada con Vox- con un presupuesto de 228 millones, primera ley valenciana de conciliación y corresponsabilidad, ampliación del límite de edad hasta los 50 años para poder acceder al aval público del Instituto Valenciano de Finanzas para la compra de vivienda o nueva rebaja del tramo autonómico del IRPF...

Joan Baldoví (Compromís) conversa con José Muñoz (PSPV) en presencia de José María Llanos (Vox).MANUEL BRUQUEEFE
La vivienda, de hecho, ha sido uno de los temas que ha usado el barón del PP para arremeter contra PSOE y Compromís. "El caso de Maricarmen refleja el fracaso de las políticas de la izquierda", ha criticado. "Hoy paga la luz y el gas un 30% más caros, le han subido los impuestos un 40%, la cesta de la compra un 35% y, encima, le han quitado su casa", ha lamentado Llorca.
En clave autonómica, el presidente de la Generalitat ha denunciado que "los mismos que querían cortar los trasvases y llenar de desaladoras la Comunidad Valenciana, ahora quieren cerrar [la central nuclear de] Cofrentes". "Cofrentes no se cierra", ha reivindicado.
Pero si Llorca ha centrado en alguien sus críticas, esa es Diana Morant, que ha asistido al debate desde la tribuna de invitados y ha lamentado -en línea con Joan Baldoví, de Compromís- que el presidente de la Generalitat "no manda". A la líder del PSPV-PSOE le ha recriminado Llorca su actuación como ministra, tras no adjudicar a Valencia un centro de investigación sanitaria especializado en linfocitos. "El Ministerio de Ciencia les adjudicó a Madrid y a Barcelona y nos dejó fuera a los valencianos. Sí, señorías, una vez más. Cuando la ministra Morant tiene que elegir entre Valencia y el resto, elige el resto", ha censurado Llorca, como previa a su ataque a la gestión del Gobierno central.
Tampoco ha ahorrado críticas contra Compromís: "Durante los años del Botànic, la Comunidad Valenciana vivía permanentemente como una sucursal de otros territorios. Y sí, lo digo alto y claro, aunque les duela escucharlo: Compromís se disfraza de valencianía para perseguir su objetivo de convertirnos en una colonia de los Países Catalanes. Y con la misma firmeza se lo digo alto y claro: no lo conseguirán nunca".
"No hay ámbito de la gestión pública en el que el Gobierno central no ignore, desprecie o incluso maltrate a la Comunidad Valenciana desde hace ocho años". Según Llorca, "en las cuestiones más esenciales para el presente y el futuro de esta tierra como son el agua, las infraestructuras y la financiación, los agravios son indignantes". El presidente ha cuestionado en este sentido que el Ejecutivo de Pedro Sánchez haya llevado al Tribunal Constitucional hasta cuatro leyes valencianas (la ley de Concordia, la ley de Costas, la ley de Acompañamiento a los Presupuestos y el decreto-ley para la minimización del impacto de la dana en la Albufera". El boicot del Gobierno a la Comunidad Valenciana, en palabras de Llorca, se produce además "con el aplauso de Compromís".
El presidente valenciano tampoco ha eludido el tema de la financiación autonómica, con el que los socialistas presionan a la Generalitat. Llorca sigue sin aceptar un modelo que le brindaría más de 3.600 millones de euros, entre otras cuestiones porque el Ministerio de Arcadi España sigue sin aceptar un fondo de nivelación. "Les recuerdo que el ministro valenciano de Hacienda -que tanto exigía el fondo de nivelación cuando era conseller- ahora no quiere ni oír hablar de ello, pero si lo hubiera aprobado cuando llegó al Ministerio, ahora tendríamos 900 millones de euros adicionales".
"No permitiremos que esta tierra sea una filial de los Països Catalans", ha sentenciado Llorca, para reivindicar al PP como el partido que mejor defiende los intereses de los valencianos. "Solo hay un proyecto político que puede garantizar futuro, libertad y seguridad: el proyecto del Partido Popular que comenzó en 2023", ha dicho, para dar por inaugurada la carrera electoral entre aplausos de sus diputados... y del propio Mazón.