Líderes de Irlanda del Norte, Escocia y Gales se reúnen para avanzar en un plan para independizarse del Reino Unido - LA NACION

calendar_today 13.09.2026 - person  - timer ~5 Minutos

DUBLÍN.- Los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se reunirán este lunes para firmar un acuerdo y dar comienzo con la ruptura del Reino Unido, según informó el diario inglés The Telegraph.

Los tres primeros ministros se reunirán en una cumbre sin precedentes en Cardiff, donde redactarán una declaración conjunta en la que exigirán el derecho a celebrar referendos de independencia y exigirán el derecho de sus respectivas naciones a la autodeterminación.

Del encuentro participarán el ministro principal galés, Rhun ap Iorwerth, del partido Plaid Cymru; de Escocia, John Swinney, del Partido Nacionalista Escocés (SNP); y su par de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, del izquierdista Sinn Féin. Los tres funcionarios son independentistas. Desde mayo de este año, tres de los cuatro países del Reino Unido pasaron a ser gobernados por primera vez por fuerzas separatistas.

“Por primera vez en la historia, Escocia, Gales e Irlanda del Norte están lideradas por primeros ministros independentistas. No podría haber una señal más clara de que el statu quo no es sostenible y de que Westminster debe prepararse para un futuro posterior a la independencia del Reino Unido”, declaró el domingo Swinney.

El primer ministro de Escocia, John Swinney, pronuncia un discurso durante un servicio conmemorativo del 25.º aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre contra el World Trade Center en la catedral de St Giles, Edimburgo.Jane Barlow - PA Wire DPA

La reunión se producirá después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, sugiriera a los diputados que autorizaría otro referéndum en Escocia si existiera un “claro consenso” a favor del mismo.

Según las encuestas, el 47% de los votantes escoceses elegiría independizarse si el referéndum fuese mañana, frente al 36% en Irlanda del Norte y el 32% en Gales. El apoyo a la independencia en Escocia se mantiene desde el referéndum de 2014 entre el 45% y el 50%.

En conversaciones con el medio británico The Guardian, Ap Iorwerth declaró que se sentía alentado por las conversaciones con el premier británico, pero mostró preocupación de que Burnham se viera influenciado por la opinión generalizada en Westminster en contra de ceder más poder a las naciones.

Trump, a favor de una Irlanda unida

Trump con el primer ministro de Irlanda, Micheál MartinBRENDAN SMIALOWSKI - AFP

El sábado, el presidente estadounidense, Donald Trump, se pronunció a favor de una eventual reunificación de Irlanda con Irlanda del Norte, una declaración de fuerte peso político que provocó una inmediata reacción de los unionistas norirlandeses y abrió un frente inesperado durante la visita del presidente estadounidense a Dublín.

En una reunión con el primer ministro irlandés Micheál Martin en Dublín, Trump dijo que le encantaría ver la reunificación de la República de Irlanda con Irlanda del Norte, que pertenece al Reino Unido. “No quiero causar ningún problema, pero me encantaría verla unificada”, señaló Trump cuando un periodista le preguntó su opinión sobre el tema. “Al final va a suceder. Más valdría que sucediera ahora”, agregó.

“Ahora, el Reino Unido tendrá algo que decir al respecto, pero creo que sería algo grandioso”, sumó.

Horas después, durante un encuentro con empresarios, Trump volvió sobre el tema. Admitió que “no hay una buena respuesta” a una cuestión que durante décadas dividió a la isla, pero insistió: “Creo que sería algo muy bueno, para ser sincero”.

Las declaraciones se producen apenas dos semanas después de que el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, afirmara que un referéndum sobre la salida de Irlanda del Norte del Reino Unido estaba “fuera de discusión” por el momento.

Los comentarios del presidente de Estados Unidos provocaron este fin de semana una fuerte oposición por parte del Reino Unido.

“El presidente Trump está hablando sin pensar, como de costumbre, tal como lo hizo cuando dijo que Groenlandia y Canadá se convertirían en el estado número 51″, señaló la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, a través de X.

Por su parte, Nigel Farage, aliado de Trump y líder del Partido Reformista Reform UK, publicó en X: “Irlanda del Norte es una parte orgullosa e integral del Reino Unido. El pueblo de Irlanda del Norte no quiere ni un referéndum ni la reunificación. No estoy de acuerdo con el presidente Trump”.

Al ser consultado al respecto el domingo, el jefe de gobierno de Irlanda indicó que las declaraciones de Trump correspondían únicamente a “su visión de Irlanda del Norte” y que no debería sorprender ya que “él tiene una perspectiva diferente de las cosas”. Agregó a su vez que las reacciones de varios políticos británicos fueron “exageradas”.

Las visiones contrapuestas sobre Irlanda del Norte —si es irlandesa o británica— impulsaron décadas de violencia que dejaron alrededor de 3600 muertos. Los predecesores de Trump evitaban comentar sobre el tema, incluso aquellos, como Joe Biden, con fuertes lazos emocionales con Irlanda.

Irlanda del Norte quedó dividida entre dos comunidades principales: los nacionalistas –en su mayoría católicos– que deseaban integrarse en un mismo país con el resto de Irlanda, y los unionistas, en gran medida protestantes, que querían seguir siendo británicos. Las tensiones derivaron en un conflicto conocido como “The Troubles”, tres décadas de violencia en las que participaron grupos paramilitares de ambos bandos y tropas británicas.

Donald Trump junto al primer ministro irlandés, Micheal Martin, en DublínBen Birchall - PA

Un acuerdo de paz de 1998 puso fin a la violencia, pero dejó sin resolver el tema de Irlanda del Norte. El acuerdo prevé la celebración de una consulta sobre la unificación si parece probable que una mayoría vote a favor. Los habitantes de la República de Irlanda también tendrían que votar a favor para que se produzca la reunificación.

Los comentarios de Trump, junto con las recientes declaraciones sobre las Malvinas, también podrían verse como una deliberada provocación al gobierno británico, dada su rabia por la negativa de Londres a dejarse arrastrar a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Agencias AP, AFP y ANSA