El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, criticó duramente la llamada megarreforma impulsada por el Gobierno y acusó que sus principales beneficios apuntan a los sectores de mayores ingresos. También confirmó que los partidos de oposición trabajan una presentación ante el Tribunal Constitucional para impugnar aspectos de la reforma.
En entrevista con Nuevo Mundo, el dirigente sostuvo que el proyecto implica una reducción de ingresos fiscales y que sus efectos terminarían siendo pagados por trabajadores y sectores medios. “Todas las medidas que fueron tomadas fueron en beneficio de ellos”, afirmó Carmona, en referencia al “gran capital”.
El timonel comunista apuntó especialmente a la rebaja de impuestos contemplada en el debate y cuestionó que exista evidencia de que una mayor rentabilidad empresarial derive necesariamente en más inversión.
“No está demostrado en ninguna parte del mundo que eso vaya a ser así”, señaló. Luego agregó que “la velocidad con que tú quitas ingreso al fisco por la vía de achicar el pago de impuestos es mucho más rápida que la vía de tratar de equiparar con otros ingresos que no son impuestos”.

Según explicó, pese a los matices que existen entre las distintas fuerzas opositoras, hubo una posición común para rechazar la idea de legislar y ahora se prepara una estrategia jurídica frente al avance del proyecto.
El presidente del PC indicó “los partidos de oposición tenemos un acuerdo, se está trabajando, vamos a tener una reunión para terminar de afinar el texto que va a representarlo destacados juristas”. En el caso del Partido Comunista, señaló que su representante será Jaime Gajardo Falcón.
Carmona sostuvo que el objetivo será cuestionar la constitucionalidad de aspectos del proyecto, los que, a su juicio, “la desafían sin ninguna duda desde el punto de vista estrictamente jurídico”.
El dirigente comunista insistió en que la reforma tendrá consecuencias negativas para el país y planteó que la discusión deberá llevarse luego a sectores específicos afectados por eventuales recortes o cambios presupuestarios. “Es un mal proyecto, un proyecto que le hace mal al futuro de Chile”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que el debate posterior deberá mostrar “sector a sector” los efectos de la iniciativa, especialmente en materia de finanzas públicas, presupuesto estatal y políticas sociales.
Carmona agregó que la discusión también debe instalarse como una disputa política, económica y social más amplia, y llamó al mundo progresista y de izquierda a ordenar una respuesta programática frente a la agenda del Gobierno.
Durante la entrevista, el líder de la colectividad comunista vinculó la megarreforma con una orientación económica que, según dijo, busca reforzar el rol del sector privado y profundizar un esquema de Estado subsidiario.

El dirigente apuntó al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y al Presidente José Antonio Kast como responsables políticos de una agenda que, a su juicio, retoma elementos del modelo neoliberal instalado en Chile durante la dictadura.
“Lo que está haciendo el gobierno de Kast hoy día es volver lo que más se pueda a ese origen. Por eso que se pone tan fuerte el Estado subsidiario”, afirmó.
Carmona sostuvo que esa mirada abre la puerta a mayor participación privada en áreas que, según planteó, hasta ahora se mantenían bajo responsabilidad estatal. “Y ahí está el debate respecto al cobre y el litio. Ahí está el debate respecto a la ENAP, a la ENAMI”, señaló.