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Política
Actualizado 14
JUL.
2026 - 11:33
Imagen de archivo del Peñón de Gibraltar.Francisco J. OlmoEuropa Press
Esta medianoche entra en vigor de forma provisional el texto que regula las relaciones de Gibraltar tras el Brexit. Se firmará en Bruselas este mediodía y mañana se ha organizado un acto en España para el derribo de la Verja.
La Unión Europea y Reino Unido firman este martes el acuerdo sobre Gibraltar, que se publicó el pasado febrero tras varios años de negociaciones tras el Brexit. Esta medianoche entrará en vigor provisionalmente y una de las imágenes que simboliza el cambio se podrá ver mañana, con el acto de demolición de la Verja, la separación física de la colonia con el resto de la comarca, atravesada cada día por unas 15.000 personas que se desplazan para trabajar. En él participará el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El pacto introduce impuestos, establece que la Policía española tendrá la última palabra en las entradas y mantiene intactas las posiciones de España y Reino Unido sobre la soberanía del territorio. Estas son las diez claves del denominado Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares; el comisario de Comercio y negociador de la UE con Reino Unido, Maros Sefcovic; el ministro de Exteriores británico, David Lammy, y el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, posan tras alcanzar una acuerdo en la sede de la Comisión Europea, el 11 de junio de 2025.X de JM AlbaresEFE
Derribo de la Verja. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participará mañana en un acto de demolición de la Verja, la frontera física que ha separado Gibraltar del resto de la comarca. Será la ilustración de lo que se persigue: el fin de los controles para las 15.000 personas que cruzan a diario ese punto, que España no reconoce como frontera. Franco cerró la Verja en 1969, hasta que se reabrió en 1985, un año antes de la entrada de España en las denominadas entonces Comunidades Europeas.
La Policía española tendrá la última palabra. Fue uno de los asuntos más espinosos. Gibraltar entra en el espacio Schengen (donde no está Reino Unido) y, sin frontera terrestre, los controles se desplazan a los accesos portuarios y aeroportuarios. Los pasajeros que entren al Peñón pasarán un control de inmigración de agentes de Gibraltar, pero el control por Schengen corresponderá a la Policía española, que tendrá la última palabra para decidir la entrada, o no, al territorio.
Controles y unión aduanera. El acuerdo establece que Gibraltar se incorpore a una unión aduanera propia, lo que implica eliminar aranceles, impuestos y cuotas en los bienes que se comercian a ambos lados de la frontera. Se prevén tres puntos para el control de la entrada y salida de productos de Gibraltar: La Línea de la Concepción y Algeciras (Cádiz) y Sagunto (Valencia). Las autoridades españolas y británicas podrán realizar inspecciones. Habrá cámaras de reconocimiento facial y un refuerzo policial en la parte gibraltareña.
Colas de vehículos esperan en La Línea de la Concepción (Cádiz) para pasar la frontera con Gibraltar, en una foto de archivo.EFEEXPANSION
Algunos nuevos impuestos. España acaba de sacar a Gibraltar de la lista de paraísos fiscales, algo que se produce pocos días antes de la firma del acuerdo. Con el objetivo de evitar "distorsiones" y dado que el territorio bajo soberanía británica no cuenta con IVA, se introducirá un gravamen parecido, denominado impuesto sobre las transacciones (transaction tax). En el primer año será del 15%, en el segundo subirá al 16% y a partir del tercero se situará en el 17% (o el más bajo que exista en la UE). También se aplicarán impuestos sobre el tabaco y el alcohol. Quedan exentas actividades cruciales para la economía del Peñón, como son los juegos y las apuestas online y los seguros.
Nadie renuncia a sus reivindicaciones sobre soberanía. Reino Unido y España mantienen intactas sus posiciones sobre la soberanía de Gibraltar. "El presente Acuerdo se entenderá sin perjuicio de las respectivas posiciones jurídicas del Reino Unido y España en relación con la soberanía y la jurisdicción, y no afectará de otro modo a dichas posiciones jurídicas ni servirá de base para ninguna afirmación o denegación de la soberanía", aclara el texto en su segundo artículo. Para España, "Gibraltar es una colonia" que "desde los años sesenta figura en el listado de Naciones Unidas de territorios no autónomos pendientes de descolonización". Gibraltar fue cedido a la Corona británica en 1713 por el Tratado de Utrecht, pero "no el istmo, las aguas adyacentes o el espacio aéreo suprayacente", según el Ministerio de Exteriores. Reino Unido lo considera un territorio propio más. El 99% de los votantes del referéndum en 2002 en Gibraltar rechazó una vuelta a España (el 96% se pronunció contra el Brexit en 2016).
Libertad de movimientos. Las 15.000 personas que cruzan a diario hacia Gibraltar dejarán de sufrir los controles terrestres. Habrá libertad de movimientos de personas y mercancías, pero no de establecimiento, lo que evitará la entrada de inmigrantes desde la Unión Europea. Se busca una competencia abierta y en igualdad de condiciones, el desarrollo sostenible y un movimiento fluido de los bienes. Habrá un fondo o mecanismo para promover la cohesión del Campo de Gibraltar, del que se desconocen los detalles.
Derechos de los trabajadores. Las condiciones sobre salario, acceso al empleo, despidos o impuestos deberán ser las mismas para todas las personas. El trato igualitario incluye no ser objeto de discriminación por motivo de la nacionalidad. "Un trabajador que gane en Gibraltar menos de 60.000 euros, que es la inmensa mayoría, tiene que presentar declaración de la renta en España, pero no pagar la diferencia entre lo que ha tributado en Gibraltar y lo que debería haber tributado en España", ejemplificó ayer en TVE el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan José Franco, que alertó de que existen temas pendientes, como las cotizaciones. El acuerdo prevé mecanismos de coordinación entre la Seguridad Social.
Vuelos con la UE. El acuerdo autoriza los vuelos entre Gibraltar y el resto de la UE, frente a la situación actual, en la que solo operan conexiones con Reino Unido. Según el gobierno del Peñón, existen varias aerolíneas interesadas en ofrecer rutas, aunque estas deberán ser autorizadas por Londres y Bruselas. España y Reino Unido licitarán un concurso para que una empresa gestione el aeropuerto y ambos países la supervisarán. La infraestructura se levanta sobre el istmo, que España no reconoce como territorio de soberanía británica.
Reacciones. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha declarado esta mañana en la Cadena Ser: "Hoy vamos a firmar un acuerdo absolutamente histórico, que abre una nueva era para Gibraltar y el Campo de Gibraltar. Tres siglos después, [ambos] se van a volver a dar la mano a partir de las cero horas de mañana". "Es algo histórico. Tenemos una valla fronteriza desde 1908. Para una empresa media de esta ciudad, un tercio de sus ingresos procede de clientes de Gibraltar", ha declarado a la BBC el alcalde de La Línea de la Concepción. El acuerdo "tendrá un impacto enorme en las relaciones humanas, en los negocios, en los trabajadores transfronterizos, sin límites por las colas a la entrada o en el control fronterizo de la salida", ha apuntado el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo. El presidente de la Cámara de Comercio de Gibraltar, John Isola, ha comparado en The Times el paso que se da ahora con la reapertura de la frontera en 1985: "Había nerviosismo entonces, pero también emoción por las oportunidades. Hoy tenemos exactamente los mismos sentimientos".
.La ratificación está pendiente. El acuerdo, de 1.019 páginas en su versión en español, se firma hoy en Bruselas por Maros Sefcovic, el comisario que lideró la negociación por parte de los Veintisiete, y Stephen Doughty, secretario de Estado para Europa. Asistirán Albares y Picardo. El texto entrará en vigor la próxima medianoche, aunque de forma provisional, a la espera de su ratificación formal por la UE y Reino Unido para que su validez sea permanente. Cualquiera de las dos partes puede poner fin al acuerdo, previa notificación a la otra.