Lanzamiento de bengalas, invasión de cancha y policías a caballo: caos en un derbi de Alemania que terminó con 85 heridos

calendar_today 22.08.2026 - person  - timer ~5 Minutos

El cruce entre Waldhof Mannheim y Kaiserslautern se descontroló con el uso de pirotecnia y terminó con más de 85 personas heridas

Los disturbios en el partido de la Copa de Alemania entre Waldhof Mannheim y Kaiserslautern dejaron un saldo preocupante: 35 agentes de policía heridos, decenas de aficionados atendidos y una investigación abierta por distintos delitos. La jornada, que debía centrarse en el fútbol, terminó marcada por la violencia y la intervención masiva de las fuerzas de seguridad.

El operativo policial desplegó unos 1.400 efectivos, según informaron las autoridades, para intentar contener una atmósfera que ya durante el encuentro se percibía tensa. El estadio Carl-Benz de Mannheim, con 23.500 espectadores y entradas agotadas, vivió lanzamientos continuos de bengalas desde ambas tribunas, lo que anticipaba que la rivalidad entre los clubes podía salirse de control.

PUBLICIDAD

Un cruce entre futbolistas tras el tiempo reglamentario precedió a cohetes dirigidos a la tribuna principal (REUTERS/Heiko Becker)
Un cruce entre futbolistas tras el tiempo reglamentario precedió a cohetes dirigidos a la tribuna principal (REUTERS/Heiko Becker)

La situación se volvió insostenible tras 90 minutos sin goles. Un enfrentamiento entre jugadores derivó en que aficionados del Kaiserslautern disparasen fuegos artificiales hacia la tribuna principal. En respuesta, seguidores del Mannheim irrumpieron en el campo. La policía intervino de inmediato, desplegando agentes tanto a pie como a caballo, para intentar restaurar el orden.

El resultado inmediato fue una suspensión momentánea del partido y una prórroga que comenzó con cerca de 20 minutos de retraso. Los enfrentamientos no solo causaron heridas a los agentes, sino que 85 personas necesitaron atención médica y al menos ocho debieron ser trasladadas al hospital. Según la portavoz policial, la mayoría de las lesiones fueron leves.

PUBLICIDAD

El clásico inicialmente sin goles desató el caos en el Carl-Benz Stadion (REUTERS/Heiko Becker)
El clásico inicialmente sin goles desató el caos en el Carl-Benz Stadion (REUTERS/Heiko Becker)

En la zona de los visitantes, una bengala provocó un pequeño incendio que fue sofocado por los bomberos. La policía señaló que las investigaciones en curso incluyen presuntos delitos de agresión, daño a la propiedad, alteración del orden público y ataques a las fuerzas de seguridad, además de infracciones a la normativa sobre explosivos.

Durante el operativo, se detuvo a varios aficionados, aunque no se precisó la cifra exacta. El partido, calificado como de alto riesgo desde el principio, estuvo cerca de ser suspendido, pero finalmente se jugó hasta el final.

PUBLICIDAD

La rivalidad entre Waldhof Mannheim y Kaiserslautern, de la tercera y segunda división de la Bundesliga respectivamente, tiene raíces profundas en el fútbol alemán. Separados por apenas 60 kilómetros y por el río Rin, los clubes pertenecen a regiones distintas: uno a Baden-Württemberg y el otro a Renania-Palatinado. La tensión entre ambas aficiones se intensificó en los años 80, cuando el ascenso del Mannheim a la Bundesliga obligó al club a jugar de local en una ciudad distinta, lo que alteró el equilibrio de seguidores y la pasión en los enfrentamientos.

El incidente obligó al ingreso inmediato de los oficiales (REUTERS/Heiko Becker)
El incidente obligó al ingreso inmediato de los oficiales (REUTERS/Heiko Becker)

Los hechos ocurridos el viernes refuerzan la percepción de que estos derbis son más que simples partidos. “Este no ha sido un derbi normal. Cualquiera que utilice indebidamente el fútbol como escenario para excesos violentos, ponga deliberadamente en peligro a otros aficionados y, sobre todo, lesione a las fuerzas de seguridad, no es un aficionado, sino un delincuente”, afirmó Manuel Hagel, consejero de Interior de Baden-Württemberg, en una declaración contundente tras los incidentes.

PUBLICIDAD

El saldo del encuentro no se limitó a los heridos y detenidos. El director deportivo de Mannheim, Mathias Schober, responsabilizó a su rival por la escalada de violencia. “Creo que los cohetes fueron disparados desde el bloque de Lautern a nuestra tribuna principal, ese fue el desencadenante de la interrupción del juego”, dijo Schober en diálogo con Sky Sports.

Desde el lado del Kaiserslautern, el director gerente Thomas Hengen reconoció la gravedad de los hechos y agradeció la rápida intervención policial: “Mucha gente ha provocado. Lo que salió en las filas fue terrible, desde ambos lados. Tal derbi no debe degenerar, eso nos duele y al fútbol. Solo puedo hacer un cumplido a la policía de que ella estaba allí tan rápido y desescaló. No esperaba que termináramos el juego”.

PUBLICIDAD

El partido luego de un lapso de tiempo se reanudó y finalizó con la victoria del Kaiserslautern (REUTERS/Heiko Becker)
El partido luego de un lapso de tiempo se reanudó y finalizó con la victoria del Kaiserslautern (REUTERS/Heiko Becker)

El partido concluyó con la victoria del Kaiserslautern por 1-0 gracias a un gol en el último minuto de la prórroga, pero el resultado deportivo quedó opacado por el balance de violencia. Las autoridades insisten en que la investigación continuará para identificar a los responsables directos de los delitos.

El entrenador de Kaiserslautern, Torsten Lieberknecht, lamentó que el clima en las gradas eclipsara el desempeño de los equipos: “Es una pena, porque ambos equipos jugaron bien en el campo. Lucharon de manera justa. Hubo algunos momentos emocionales, pero todo eso se mantuvo en el marco. Solo puedo decir que ambos equipos definitivamente se merecieron la victoria hoy. Se trata de hablar de fútbol, de cómo se juega un derbi en el campo”, según el medio alemán BILD.

PUBLICIDAD

Por su parte, el capitán de Mannheim, Lukas Klünter, prefirió centrarse en la actuación deportiva y restó importancia a los incidentes: “Fue una noche muy especial del estado de ánimo. Fue un estado de ánimo súper impresionante. Nuestros fans lo han derribado todo”. Sobre la violencia, se limitó a responder: “Estoy hablando del juego. Mientras el juego estaba en marcha, fue genial. Todo lo demás debe ser analizado”.