La vuelta al cole más cara: uniformes, comedor y material disparan la factura un 16% en dos años, hasta rozar los 600 euros por alumno

calendar_today 30.08.2026 - person  - timer ~6 Minutos

Mientras agosto encara sus últimos coletazos y se aproxima la temida cuesta de septiembre, muchas familias se preparan para afrontar uno de los gastos más importantes del inicio de curso: la vuelta al cole. Libros de texto, uniformes, mochilas, cuadernos, bolígrafos y demás material escolar se acumulan en una factura que este año amenaza con ser la más cara de la historia.

Todo ello, además, en un contexto económico que no da tregua a los hogares. La inflación se situó en agosto -último dato disponible- en el 4,3%, su nivel más alto desde 2023, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). A esta presión sobre los precios se suma una menor capacidad de ahorro de las familias, cuya tasa ha caído hasta el 11,3% de la renta disponible bruta, de acuerdo con el Observatorio Financiero del Consejo General de Economistas.

Alrededor de ocho millones de niños y niñas volverán a las aulas en unas pocas semanas, y si bien cuánto se gastarán sus familias depende de varios factores, como el tipo de centro y su ubicación, en ningún caso es una cantidad menor. Según un estudio de la Asociación Española de Consumidores, elaborado a partir de encuestas a familias y precios directos en establecimientos, el desembolso medio en un centro público asciende este curso a 594 euros, sube hasta 702 euros en la concertada y se dispara a 1.752 euros en la privada, con una matrícula media de 522 euros que no existe en la red pública. La cifra reúne desde el comedor y el transporte hasta el uniforme, los libros y el material escolar, aunque con una salvedad importante, y es que en la pública y la concertada los libros de texto no computan como gasto porque están cubiertos por los programas de gratuidad o préstamo de las comunidades autónomas. Solo en la privada, que queda fuera de esas ayudas, aparece un coste real de libros, de 358 euros de media. Desde la asociación piden, además, contención a los centros a la hora de exigir materiales que después apenas se usan durante el curso.

Esa gratuidad, sin embargo, no se traduce en un ahorro similar cuando se trata del uniforme, que sigue siendo, un año más, el gran responsable del encarecimiento. Según el comparador financiero Banqmi, cuesta de media 234,30 euros, un 1,97% más que el curso anterior. "El encarecimiento se reparte de forma muy desigual, depende de dónde se vive, del tipo de colegio y de dónde se compre el uniforme", explica Antonio Gallardo, experto de Banqmi. Y ese dónde no es un matiz menor. Comprar el uniforme directamente en el colegio cuesta de media 256,52 euros, frente a los 212,08 euros de una tienda externa, una diferencia de 44,44 euros -un 21% más caro- que en comunidades como Cataluña se dispara hasta los 84 euros.

El salto es especialmente llamativo si se compara con el último estudio disponible de la misma asociación, correspondiente al curso 2024-2025. Entonces, el desembolso medio se situaba en 533 euros en la pública, 606 euros en la concertada y 1.510 euros en la privada. En apenas dos cursos, el coste ha subido un 11,4% en la pública, un 15,8% en la concertada y un 16% en la privada, muy por encima de la inflación acumulada en ese periodo.

También aquí el código postal marca buena parte de la factura. Madrid (745€ en la pública) y Cataluña (723€) encabezan el ranking de comunidades más caras, frente a Extremadura (592€) o Galicia (544€), que cierran la tabla.

Frente a esta escalada, la segunda mano se ha convertido en un arma de contención, y los números lo confirman. Según un estudio de Milanuncios junto a Appinio, el 69% de los españoles ya ha comprado material escolar de segunda mano en cursos anteriores y el 56% planea repetir este año, sobre todo con los libros. El movimiento no es solo de compra, también de venta. El 73% afirma haber vendido o plantearse vender el material del curso pasado, y siete de cada diez calculan que pueden recuperar entre 50 y 200 euros por esa vía, un colchón nada desdeñable frente a una factura que no deja de crecer. La anticipación se ha convertido en la otra gran estrategia: el 76% de las familias ya compra antes de que empiece septiembre para controlar mejor el gasto, que el 60% cifra en unos 200 euros solo en material escolar.

El comercio online juega en la misma liga. Según el informe de Webloyalty, el ticket medio de las compras de vuelta al cole en tiendas digitales alcanzará este año los 198 euros, un 9% más que en 2025, mientras las ventas del periodo crecerán un 20%. La electrónica de consumo lidera la cesta (52%), por delante de los libros (30%) y la moda infantil (18%). Y hay un truco más que empieza a calar entre quienes buscan estirar el presupuesto, el cashback. Consiste en comprar exactamente igual que siempre y recuperar después parte de ese dinero. Un club de compras, Privilegios en Compras, permite recuperar al menos un 10% de lo gastado en más de 700 tiendas adheridas. Paula Rodríguez, de Webloyalty, lo resume así, "una forma de generar ahorro real sin cambiar los hábitos".

Tampoco las grandes superficies se quedan de brazos cruzados, conscientes de que septiembre es una de las citas comerciales del año. El Corte Inglés bonifica con un 10% las compras de papelería, libros, uniformidad y calzado infantil, y mantiene su Línea Anticipo Vuelta al Cole para financiar sin intereses, además de un descuento adicional para familias numerosas. Alcampo, por su parte, apuesta este año por su campaña Vuelta al Cole ¡a precios bajos! y mantiene, un año más, su recogida solidaria de material escolar, activa hasta el 9 de septiembre en 80 de sus centros y destinada a familias en situación de vulnerabilidad. "La campaña de Vuelta al Cole es un momento complejo para las familias, que tienen que afrontar cubrir la lista de necesidades de ropa y material escolar", resume Jaime Cantallops, director de Productos de No Alimentación de Alcampo.

Para las familias en situación de vulnerabilidad, la factura se vuelve mucho más dura, según relata una trabajadora social que atiende a familias del barrio madrileño de Fuencarral. En su experiencia, el reciente establecimiento del uniforme obligatorio en la zona ha disparado los presupuestos de hogares que ya dependen del ingreso mínimo vital, muchos de ellos con varios hijos. Solo entre libros y material, calcula un gasto medio de unos 500 euros por niño, al que hay que sumar el uniforme, y ha visto casos de familias con tres hijos que superan los 1.000 euros en total. Las ayudas para libros, señala, suelen resolverse más tarde de lo que dura el margen antes del inicio de curso, así que muchas de estas familias terminan recurriendo a Cáritas o Cruz Roja, entidades que mantienen partidas específicas para libros y uniformes al principio de curso "porque si no, es imposible afrontarlo".